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viernes, febrero 20, 2009

2011, 5.000.000 de parados, 40% de bajada de precios inmobiliarios

Tengo que escribir una entrada sobre la Universidad a la Boloñesa pero no acabo de encontrar el momento. Mientras tanto os dejo con un análisis de un catedrático de teoría económica que no me parece descabellado ante las tonterías que dicen gobierno y oposición:
- Recesión hasta 2011. Justo a tiempo para las próximas elecciones generales.
- 5.000.000 de parados. Existe alguna posibilidad de que dejemos de criticar a los americanos por tener armas de asalto en casa y disparar a los vecinos.
- 40% de caída
MEDIA de los activos inmobiliarios. Eso quiere decir que algunos caerán el 80.

El enlace:
http://www.ideal.es/granada/20090219/local/granada/santiago-carbo-recuperacion-economica-200902191304.html#comentarios

Y la noticia:
El catedrático de análisis económico de la Universidad de Granada y Consultor del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, Santiago Carbó, ha dicho que en su opinión en España “falta reacción ante la crisis. Seguimos con el pie cambiado. Parece que nuestros gestores económicos esperan que la crisis 'rebotará'. Y yo respondo que sí pero que con 5 millones de parados y con la mitad de las empresas. Deberíamos tener una actitud más preactiva”.
En su intervención en el Congreso de Auditoría y Contabilidad que se está celebrando en Granada, organizado por el Colegio de Economistas de Granada y el REA, Carbó ha dicho que “estaremos en recesión hasta 2011, que se van a reducir los precios de los activos inmobiliarios en un 40 % y es posible que en España, más, que la rentabilidad bancaria se va a ver mermada y que las entidades financieras debe llevar a los bancos a una apuesta decidida por aumentar los recursos propios”.
También afirmó que “lo que se nos viene encima es un proceso de reestructuración financiera muy importante, que debe replantearse la relación entre el sector bancario y la economía real, que la prudencia es fundamental para no agravar la situación, que no se debe impulsar de forma artificial el crédito, que es bueno agilizar las iniciativas públicas como los fondos para la financiación de obras en el ámbito municipal o las líneas de financiacion del ICO que no se están canalizando hacia las empresas y son más necesarias que nunca”.
En cuanto al comportamiento de la banca dijo que “lo que no es de recibo, añadió, es obligar a los bancos a prestar porque podría multiplicar la morosidad y prolongar la crisis y sus efectos. La demanda de crédito se ha resentido tanto o más que la oferta y el 90% de las operaciones corresponden a refinanciaciones de deuda. Aquí los bancos deben arriesgar apostando “por la resurrección de las empresas”, quizás deben mejorar sus mecanismos de evaluación de riesgo y deberían ser las primeras en desprenderse a un precio reducido de su stok de viviendas para animar el mercado y la financiación”.
En contrapartida, Carbó destacó como bondades del sistema la situación de la banca española “por el colchón de provisiones creado en época de bonanza y que ha conseguido parar la primera oleada de pérdidas “. También saludó como “una buena noticia las declaraciones del nuevo ministro de Economía de Alemania que ha anunciado que saldrá en ayuda de cualquier país de la zona euro que tenga problemas.
Carbó, que abrió esta mañana el turno de intervenciones, afirmó que “la crisis surge al olvidar que la innovación financiera no puede hacerse a espaldas del riesgo que conlleva, que la economía tiene un componente cíclico, que el riesgo no puede crecer indefinidamente ni es conveniente que lo haga o que la liquidez no siempre es abundante y barata y algunos paises o regiones son especialmente al ahorro externo”.

domingo, noviembre 30, 2008

¿Funcionará la política Keynesiana del enésimo plan de choque?

Teoría

El modelo más sencillo es aquel en que la producción se puede usar para consumir, invertir o para gastar por parte del sector público. La producción puede ser un coche que se fabrica en Valladolid. Ese coche es la Oferta. Un detalle importante que se le escapa a mucha gente es que esa producción es la fuente de rentas para todos los agentes implicados en la producción.

Como ya he dicho antes en este blog el coche puede ser usado por una familia para sus quehaceres diarios (consumo) por un taxista para transportar gente (inversión) o por la policía para (a)patrullar (gasto público). Estas tres componentes forman la Demanda.

El problema surge si por alguna causa la gente (consumo) o las empresas (inversión) dejan de comprar coches. Si no se compran coches no interesa producirlos pero si no interesa producirlos los productores no tienen renta y no compran coches. Se inicia un proceso contractivo (recesión) cuyo análisis completo requiere estudiar al menos un libro sencillo de Introducción a la Economía o de Macroeconomía Intermedia.

Bajar los tipos de interés suele ser un buen remedio para esta situación. La bajada de los tipos de interés convierte en atractivos proyectos de inversión que no lo eran a un tipo de interés más alto. Al mismo tiempo, el ahorro (no consumir) es menos atractivo y consumir a crédito es más barato. Por tanto, se espera que el consumo se incremente.

Existen situaciones en las que la política de bajadas de tipo de interés no es efectiva. Por ejemplo, si estás convencido de que el precio de la vivienda va a bajar comprarla implica un rendimiento negativo en ese activo. Por tanto, con un tipo de interés positivo un depósito bancario es más interesante que comprar una vivienda y, por tanto, no se comprarán viviendas.

Otra circunstancia en la que los tipos de interés no tienen efectos. En los tiempos actuales no sirve de mucho que se bajen los tipos de interés de descuento a los bancos si éstos no prestan a sus clientes. En los dos casos anteriores y en otros la bajada del tipo de interés no sirve para reactivar el consumo o la inversión.

La receta sugerida en este caso es el gasto en obras públicas. Paul Krugman lleva reclamando este tipo de políticas para Estados Unidos desde hace algunas semanas en su columna del New York Times. Por tanto, el enésimo plan de choque para la crisis (que no existía, que si existía nos iba a afectar menos que a otros y que si nos afectaba estábamos mejor preparados que otros) tiene cierto fundamento teórico de base Keynesiana y está en consonancia con las opiniones de economistas muy competentes.

Práctica

No he logrado encontrar una descripción detallada del plan. Se habla de que se transferirán cantidades a los ayuntamientos para hacer determinadas obras. Aquí es donde realmente empiezan los problemas.

  1. En los foros más irreverentes de economía los participantes escriben siempre “hay untamiento”. La historia de corrupción y de incompetencia de los ayuntamientos los convierte en un peligroso compañero de viaje en periodo de crisis. ¿Qué pasaría si “desaparece” una parte importante del dinero? ¿Qué pasaría si no se llegan a ejecutar las obras? ¿Qué pasaría si se ejecutan cuando la economía está a punto de resurgir?
  2. Yo no me fiaría de los ayuntamientos para elegir los proyectos.

Termino lanzando dos preguntas:

1. ¿No sería mejor usar este dinero para ampliar la cobertura de desempleo?

Transferiríamos dinero a la gente que está reduciendo el consumo en mayor medida y reactivaríamos esa importante partida. La inversión puede seguir a las oportunidades empresariales que surgen de la reactivación del consumo.

2. Desde hace días y sobre todo al escribir estas líneas me he dado cuenta del efecto nocivo que tiene la expectativa de caída del precio de la vivienda.

La caída del precio reduce la riqueza de los poseedores de este activo. Eso no tiene vuelta de hoja. Pero el pensar que seguirá cayendo produce un curioso efecto: si te regalan una casa de un millón de euros no la podrás convertir en efectivo hasta dentro de unos años. Es decir, tendrás que esperar a que el precio se estabilice, por ejemplo en medio millón de euros, y entonces serás rico. Por tanto, tendrás dificultades para aumentar tu consumo actual aunque tus perspectivas futuras sean buenas. En esa mimas circunstancias, se encuentran todos los propietarios de vivienda en España. El consumo futuro se verá afectado por la pérdida de capital pero el presente está constreñido por la falta de liquidez. Yo creo que la pérdida de capital no tiene remedio pero la fala de liquidez sí.

La pregunta es:

¿Existe algún modo de conseguir que el mercado baje los precios de una vez y que se empiecen a comprar y vender casas?