martes, julio 29, 2008

Perplejidad


El Ministro de industria ha afirmado hoy:





"Cada vez que levantamos el pie del acelerador mejoramos la renta nacional y el empleo"

No soy capaz de entender esta afirmación.

Empecemos por la clase que estaba impartiendo Sebastián cuando le nombraron ministro.

1. Introducción a la Macroeconomía.

La ecuación de la renta es:

Y=C+I+G+X-M

Para los que no hayan asistido a esta clase la ecuación dice:
La producción o la renta (Y) es igual a la suma del Consumo (C), de la inversión (I), del gasto público (G), de las exportaciones (X) menos las importaciones (M).
Mi manera favorita de explicar la ecuación es que cualquier objeto que se produzca o se importe en un país (Y+M) se usa para consumir, para invertir, en el sector público o se exporta. Es decir, un coche fabricado en Barcelona o en Alemania puede ser usado por una familia para ir a la playa (C), por un taxista para llevar viajeros (I), por la policia para patrullar (G) o se puede vender a un concesionario de Portugal (X).

En el caso más favorable para Sebastián cada vez que yo ahorro un litro de gasoil se reduce el consumo (C) en 1 litro y las importaciones (M) en 1 litro. Es decir, la renta se queda como estaba. En un caso más realista, el litro que se reposta en la gasolinera (C) es más caro que el litro importado (X) porque hay un montón de gente que usa sus recursos para que ese litro llegue a tu depósito. Por tanto, el litro que no se consume supone una bajada de la renta del país medida por la diferencia de precio de ambos litros (C-X). La cosa puede ser más grave si ese litro de combustible ha sido refinado en el país.

Pasemos a la clase que no estaba impartiendo cuando le nombraron ministro.

2. Introducción a la microeconomía
Se plantea subir la renta (la producción) del país reduciendo el consumo de combustible mediante una restricción al comportamiento (reducción de velocidad máxima de circulación).
Esto estaría bien si los consumidores y productores españoles fuesen tontos del culo. Es decir, si aumentasen el consumo de combustible en un euro para aumentar su producto en cincuenta céntimos. En este caso, se les haría un gran favor obligándoles a reducir su consumo de combustible. Su beneficios y, por tanto, la renta del país aumentaría en cincuenta céntimos de euro por cada litro gracias a la restricción a su alocado comportamiento. Como es más probable que la gente gaste un euro de combustible para conseguir más de un euro de producto, la restricción va a reducir la producción, la renta y el empleo en el país.

Es cierto que los ciudadanos de cualquier país civilizado aceptan restricciones a su comportamiento porque hay grandes bienes colectivos que proteger con ello (seguridad vial, reducción de la contaminación) pero no porque piensen forrarse a base de restricciones. En realidad, están dispuestos a renunciar a una cierta cantidad de producto para proteger bienes que consideran importantes. Para más información sobre la creación de riqueza a base de restricciones sugiero leer a Bastiat.

Podría exponer bastantes más argumentos que dejan en evidencia al ministro. Algunos amigos que conocen al ministro afirman que es un buen economista y que es muy brillante. Por tanto, la pregunta es ¿Qué se propone? ¿Hacer como que hace algo? ¿Engañar a la gente?

Un comentario final.
No quiero pensar que el Ministro esté confundiendo un ahorro en energía por reducción de output (restricción) con un ahorro en energía por eficiencia (menos input para el mismo output o más output con los mismos inputs). En el segundo caso, sí hay un aumento de la renta pero ese resultado no se consigue con restricciones al comportamiento sino dejando a la gente buscar formas de ahorro. Si el ministro fuese víctima de tal confusión empezaría a dudar de sus conocimientos y de los de aquellos de mis amigos que le consideran un gran economista.

Espero ansioso los comentarios de los economistas socialistas que nos aclaren a todos los entresijos de esta política.

4 comentarios:

Abdon dijo...

El análisis me parece correcto pero inútil. La economía no juega ningún papel en estas medidas.
¿Alguién se acuerda del papel de Chacón como ministra de vivienda?
Aparece el primer día diciendo unas tonterías que dan vergüenza ajena. Cuarenta días despues aparece sin haber dormido con un plan que mezcla grandes dósis de ignorancia, autosuficiencia y sectarismo. El plan fracasa estrepitósamente como han fracasado todos los anteriores y fracasarán los futuros.
Las consecuencias electorales de semejante desastre fueron que la ministra fue la gran ganadora de las elecciones generales y suena para sustituir a Zapatero.
Si la historia se repite Sebastián será ministro de economía y despues presidente de la comisión europea o algo así.

Manuel dijo...

La obsesión de Abdón con los clubs de carretera y esta entrada me recuerdan la historia de Cipriano y Rosa María. Resulta que Cipriano era un tipo de mi pueblo que frecuentaba el club de alterne de la antigua nacional. La chica que más le gustaba era Rosa María que creo que es de Colombia. Bueno, el caso es que Cipriano iba allí más por necesidad que por vicio y Rosa María había estado en un convento de monjas. La decisión obvia fue que Rosa María se fugase con Cipriano. La cosa no es tan sencilla como parece pero a Cipriano no le acojonan los macarras más bien al contrario. Bueno, el caso es que Cipriano está contribuyendo a la crisis económica ya que cuando Rosa María estaba en el club su "trabajo" aparecía en el PIB. Ahora en casa de Cipriano el trabajo no ha diminuido pero el PIB ha caido. Las chicas del pueblo cuentan la historia de otra manera pero yo tengo un Ph.D in Economics.

Carlos Arias dijo...

Es un ejemplo que algunos profesores usan para explicar la forma en que se mide el Producto en macro.
Yo tengo un comentario menos vistoso pero muy interesante y pertinente en tiempos de crisis.
Hace ya bastante ví a Robin Douthitt, la mujer de Brian Gould, presentar un paper sobre el tiempo que dedicamos al trabajo en casa. En tiempos de crisis, las horas de trabajo fuera de casa disminuyen pero aumenta el trabajo en casa. Por tanto, en tiempo de crisis el producto macroeconómico está más infravalorado que en tiempos de bonanza.

Anónimo dijo...

En realidad, creo que está hablando de un problema de balanza de pagos, más que de la renta.