jueves, junio 18, 2009

La media zapaterina

"Ahora, president, toca la financiación. Este nuevo modelo colmará las necesidades de Cataluña y será por primera vez una financiación per cápita por encima de la media del conjunto del Estado"

José Luis Rodríguez Zapatero a José Montilla en la inauguración de la nueva Terminal 1 del aeropuerto del Prat de Barcelona.

La frase no tendría mayor importancia si no fuese porque un poco más tarde escuché en la radio que le había hecho la misma promesa a los andaluces. Conociendo al presidente no dudo que se la haga sucesivamente a todos los presidentes de Comunidad Autónoma con los que se encuentre.

El presidente tiene una extraña manera de dirigirse al público que impide el análisis riguroso de los temas. Resulta que cualquier palabra que sale de su boca toma significados sorprendentes y variables. Por ejemplo, hace años la palabra "talante" era un sustantivo que debía ser acompañado por un adjetivo. Es decir, podías tener buen o mal talante. En los últimos años ha pasado a definir una actitud que consiste en aislar al mínimamente discrepante sembrando dudas sobre sus intenciones o su pasado sin entrar nunca en el fondo de su discrepancia mientras se le mira con sonrisa burlona ante su impotencia para encontrar un cauce que le permita aclarar su posición. En los últimos años, yo he sufrido el talante en mis propias carnes cada vez que he tratado de analizar una situación usando rudimentos de teoría económica o de análisis empírico.

Algunas curiosidades:


- Son posiciones que mantienen personas del entorno monclovita con formación económica. Otra cosa distinta es que los medios de comunicación sirven de palmeros de personas cuya ignorancia económica daría para varios libros. De hecho, pocas veces había sido tan fácil buscar ejemplos prácticos para las clases basados en las salvajadas que se leen y oyen.

- Un amigo con carné del PSOE ha tenido que escuchar una y mil veces que estas posiciones, que él comparte con matices, son fruto de su frustración por no haber sido nombrado Secretario de Estado. Es una afirmación que no se sostiene ya que sus ingresos son cinco o seis veces el sueldo de Secretario de Estados y a su edad no podría volver a ese nivel tras el paréntesis político.

Volviendo al tema de la media tengo que decir que llueve sobre mojado. Ronald Reagan tuvo una agria polémica con su Economista Jefe porque éste le dijo que aproximadamente la mitad de los americanos tenían una inteligencia por debajo de la media. Reagan nunca creyó que eso fuese posible y le conminó a buscar una solución para tal oprobio. Lamentablemente no la hay y yo me veo en la obligación de aclarar el concepto antes de que el modesto pero muy útil concepto de media tome el camino del concepto de talante.

Es muy fácil. Piensa en dos números distintos (impares y pequeños y para empezar). Súmalos y divídelos entre dos y tendrás la media. Uno de los números estará por debajo de la media y el otro estará por encima. Si no estás convencido elige otros dos números e inténtalo de nuevo.
Ahora, resta la media del número más alto y resta el número más bajo de la media. Espero que hayas obtenido el mismo número. Pues ahí tenemos otro resultado difícil de cambiar: la distancia por encima de la media de uno tiene que coincidir con la distancia por debajo de la media de otro. Este es un resultado muy interesante para analizar las consecuencias de la promesa a Catalanes y Andaluces.

jueves, junio 04, 2009

La superficialidad de un político


La foto ilustra perfectamente la profundidad de la entrevista íntima a Zapatero que publica El Magazine. No obstante, como economista mi parte favorita no es la bochornosa foto sino uno de los muchos comentarios demagógicos que contiene la entrevista.


Usted sabe de decisiones y de reacciones adecuadas e inadecuadas…


Si he sacado alguna conclusión, es que a la gente a la que me gusta acercarme más es a la más sencilla. La gente humilde es la que más da, el que menos tienes es el que más da, y el que más tiene es el que menos da.


¿Por qué cree que es así?

Nos cuesta pensar en los demás. Cuando uno tiene mucho no se acuerda de que otros muchos tienen poco; o no se quiere acordar, que es más cómodo. Y esa experiencia la he tenido sobre todo siendo presidente del Gobierno, cuando inevitablemente comparo la actitud de toda la gente poderosa con la que me toca reunirme con la de aquel señor que un día, tras conseguir superar la seguridad, se me acercó y me dijo: “Mire, yo cobro el salario mínimo interprofesional y me lo ha subido usted 24 euros, quería darle las gracias”. Vivir debería ser una cura de humildad.




Zapatero entra de lleno en uno de sus temas favoritos: el salario mínimo.

Yo puedo pensar que la aspirina es buena para una cosa y un oponente político pensar que es mala. A continuación, podemos irnos de mítines por España y hablar de casos particulares que avalen nuestras respectivas posiciones. Sin embargo, existe literatura que describe la evidencia científica sobre los efectos de la aspirina usando una cantidad de papel que podría cubrir el Monte Everest. Del mismo modo, existe literatura con evidencia científica sobre el salario mínimo que puede cubrir, por lo menos, el Naranjo de Bulnes. Por tanto, el gobierno ha tomado una decisión sobre el salario mínimo basada en su beneficio político pero ignorando lo mucho que hay escrito sobre el tema. Supongo que el público en general debe pensar que es un tema sobre el que uno se puede posicionar por puro interés personal sin evaluar las ventajas e inconvenientes.


Algunas consideraciones:

El hombre que rompió el cordón de seguridad ha sido beneficiado por la medida. El gobierno escribe una norma que dice cuál debe ser el salario mínimo pero se lo paga un malvado empresario. Quizás el agradecido trabajador debería repartir el agradecimiento entre Zapatero y el malvado empresario que decidió aceptar la subida en vez de despedirlo.

De hecho, algún malvado empresario puede haber despedido a algún trabador ante la subida del salario mínimo. Otros malvados empresarios habrán dejado de contratar por esa misma medida. ¿Dejaría Zapatero romper el cordón de seguridad a los parados generados por la medida?

Esa es la diferencia esencial entre posiciones políticas que dan réditos electorales y la investigación en Economía. Una buena investigación tiene que contar con los ganadores y los perdedores de la medida. De hecho, esa cuantificación de ganancias y pérdidas es la que ha cubierto páginas y páginas de literatura científica.


Por otra parte, la división del mundo entre buenos trabajadores que cobran el salario mínimo y malvados empresarios que lo pagan a regañadientes puede ayudar a ganar elecciones pero no ayuda a resolver problemas.

En primer lugar, todos hacemos algo parecido al malvado empresario que fuma puros en un Porsche Cayenne. Cuando sube el precio de un producto dejamos de comprarlo.

En segundo lugar, se me ocurre por lo menos un caso en que el perdedor puede fumar Celtas sin emboquillar e ir en bicicleta. Se trata de una familia modesta con una persona enferma que contrata a una persona para ayudar a cuidarle. Una subida del salario mínimo puede acabar con la familia sin asistencia y con el asistente en el paro.

martes, junio 02, 2009

Temas locales: nuevo centro comercial versus monorrail

Mi antiguo alumno Manuel Melcón me envía el siguiente mensaje:

Hola Carlos:

Hoy quiero ser yo el que te proponga un tema local interesante, quizá haya alguien que esté arriesgando mucho dinero cuando podría ganar más de otra forma, me explico:


Al día siguiente de su apertura fui a visitar el León Plaza, por pura curiosidad, ya que no tenía nada que comprar. Independientemente de la superficie ocupada, creo que no aporta nada nuevo respecto al Espacio León. Lo único que me llamó la atención fue una librería, cosa que se echaba de menos. La sorpresa fue al entrar, tan pequeña que realmente no aporta mucho más que la sección de libros del Mediamarkt.



Recordando un email tuyo de hace tiempo donde comparabas el tranvía que planean para León con el monorraíl de Los Simpson, a donde quiero llegar es, ¿tendrá futuro el León Plaza a un km de distancia de un centro comercial mucho mayor en una ciudad pequeña como León? Yo creo, y aún que me pese, que por muchos puestos de trabajo que se creen, acabará siendo pan para hoy y hambre para mañana, sobre todo si prosperan los que planean para la zona universitaria y en La Lastra. Aún sin estar en crisis sería excesivo para esta ciudad. ¿Tú que opinas?



Saludos.




Algunas observaciones económicas sobre el mensaje de Manuel:


1. León Plaza es distinto a Espacio León aunque estén a poco más de un kilómetro de distancia. Por ejemplo, está más céntrico valga el juego de palabras.

Este tema aparece en el Tema 13 de Micro donde tenemos un montón de restaurantes sobre un modelo circular cuya única diferencia es la localización. La diferenciación lo es todo en economía y como he argumentado alguna vez es una fuente de creatividad y crecimiento. Las tiendas serán distintas, tendrán distintos precios y los consumidores se beneficiarán de esas diferencias.


2. El nuevo centro comercial puede afectar al viejo pero tambien al resto de las tiendas a pie de calle en la ciudad. Comprar a cubierto y con sitio para aparcar en un lugar como León no es una mala idea. Las tiendas a pie de calle deberán plantearse cúal es el servicio diferencial que pueden proporcionar o alquilar espacio en un centro comercial. Otro antiguo alumno estuvo evaluando bastante tiempo la posibilidad de instalar una de sus tiendas en León Plaza. Su negocio se adapta mejor a los vecindarios, los números eran dudosos y, sobre todo, hasta su abogado tenía dificultades para entender la letra pequeña del contrato del centro comercial.


3. La competencia de uno o varios centros comerciales nuevos no tiene porque implicar el cierre de otros. Una variable de ajuste son los alquileres. Simplemente, bajarán los alquileres y eso repercutirá positivamente en la cesta de la compra.


4. Abrir centros comerciales es distinto a poner el monorrail. Hasta donde yo sé unos inversores privados han puesto su dinero y esperan recuperarlo durante muchos años a base de alquilar su propiedad. Entiendo que nunca van a ir al Ayuntamiento a pedir que ponga el dinero que los consumidores se niegan a gastar en el centro comercial.
El plan de negocio del monorrail es el siguiente: Una empresa constructora gasta 89 millones de euros en un línea de monorail que no necesita ser muy útil. La empresa constructora hace unas previsiones de ingresos alocadamente exageradas que justifican la inversión. El monorail se pone a funcionar y no se sube prácticamente nadie. En ese momento, van al Ayuntamiento y piden que pongan el resto del dinero porque la dictadura de lo políticamente correcto dice que hay que subvencionar el transporte público. Es interesante darse cuenta de que la expectativa de la subvención reduce los incentivos a diseñar líneas que pudiesen ser muy usadas por los viajeros o considerar otras alternativas.

martes, mayo 26, 2009

Patxi y el gasto en tecnología de la información


Hace unos años estaba en Toronto escuchando la conferencia de un profesor de una escuela de negocios americana. El profesor había hecho estudios empíricos sobre la aparente ausencia de efectos sobre la productividad de algunas inversiones en alta tecnología. Cuando puso el ejemplo clave yo no pude menos que dar una carcajada. Era un caso que en España conocemos muy bien.


Un leñador vasco acude a una ferretería y pide una motosierra para cortar 10.000 árboles. El vendedor se la proporciona, el leñador la paga y se va al monte a cortar árboles. Poco después regresa con la motosierra completamente destrozada y dice. ¿No decía que esta motosierra servía para cortar 10.000 árboles? Pues no he cortado ni 100 y mira como está. El vendedor perplejo no puede entender el problema, coge la motosierra en la mano, la examina con cuidado y tira de la cuerda de arranque. El motor arranca perfectamente dando un buen rugido y el leñador dice: pero ¿Qué es ese ruido?


En el ejemplo de la escuela de negocios una planta automovilística había gastado tropocientos millones de dólares en instalar una cadena de montaje flexible (motosierra). Es decir, una cadena que en vez de mantener fijos los procedimientos estos pudiesen variarse para producir coches distintos en el mismo día, variar la manera de trabajar (orden, disposición de elementos, etc). La cadena flexible tuvo un impacto nulo sobre la producción. Resulta que como era flexible permitía cualquier tipo de organización del trabajo alrededor de ella. Por tanto, los gerentes y trabajadores eligieron aquella organización que les resultaba cómoda. Es decir, la que tenían cuando la cadena de montaje era fija, no flexible (hacha). Resultado: tropocientos millones gastados para producir lo mismo que antes.


La anécdota es muy educativa para aquellos que estén pensando en mejorar la productividad con determinadas tecnologías y olvidan el papel de la formación de los trabajadores.

Desconocimiento del concepto de dinero, activo y pasivo

En los últimos días he recibido dos veces el siguiente mensaje:

Es agosto, una pequeña ciudad de costa ..., en plena temporada; cae una lluvia torrencial hace varios días, la ciudad parece desierta.
Todos tienen deudas y viven a base de créditos.
Por fortuna, llega un ruso forrado y entra en un pequeño hotel con encanto. Pide una habitación.

Pone un billete de 100€ en la mesa del recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.
Este coge el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.
A su turno éste se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales.
El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo que no paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.
La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado.
En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, coge el billete y se va de la ciudad.
Nadie ha ganado un duro, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza!

MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS


Me apetece comentarlo porque tiene la apariencia de una de esas historias que cuenta Krugman que te cambia la vida pero, en realidad, es una solemne estupidez.
Aparentemente todo el mundo en ese pueblo tiene una deuda de cien euros. Pero en realidad, todo el mundo tiene una deuda de cien euros pero tambien le deben cien euros. Es decir, uno a uno y agregadamente todos tienen el mismo activo y el mismo pasivo. En otras palabras, no tienen una deuda neta.
Lo habrían arreglado sin los cien euros reuniéndose y perdonándose las deudas pero sería un poco engorroso. El dinero lo único que hace es facilitar la operación de cancelación de deudas.
Si todos los individuos tuviesen más deudas que activos, la diferencia sería las misma despues del incidente de los cien euros. Los cien euros no cambian la diferencia entre lo que deben y les deben a los individuos.

domingo, mayo 17, 2009

Manolo Campa


Dado el panorama intelectual de la política española tardé bastantes minutos en asimilar la noticia de que Manolo Campa iba a ser el nuevo Secretario de Estado de Economía.

Es cierto que personas de su entorno habían tenido puestos altos en la administración socialista pero eran puestos grises donde seguro que hacían mucho pero nadie se enteraba. En este caso, ya está claro lo que piensa el nuevo Secretario de Estado y todos podremos ver en el telediario de las tres sus declaraciones, propuestas y acciones.

En primer lugar, debo decir que me cuesta trabajo pensar en otra persona que combine sus cualidades. Es inteligente como pocos, es trabajador, dinámico, pragmático, dialogante, divertido, etc.

Algunos ejemplos. Se hizo un par de carreritas universitarias en Oviedo mientras otros sudábamos para hacer una. Al mismo tiempo trabajaba como becario en la Oficina de las Comunidades Europeas, viajaba en los veranos y, sobre todo, logró la admisión para el Doctorado en uno de los mejores Departamentos de Economía del mundo en 1987. Esto es una gran hazaña si lo intentas habiendo hecho la Licenciatura en, por ejemplo, la Universidad de Yale y apoyado por los que allí están. Hacerlo desde Oviedo en 1987 (no había Internet) es otra cosa e indica de lo que era capaz este hombre con veintidós años. No ha dejado de luchar un solo día desde entonces y su capacidad ha crecido sin duda.

Liquidó el Doctorado en Harvard en cuatro añitos (a partir de cinco es mucho más normal) y entró a trabajar en Stern. En pocos años le dieron la plaza fija (Tenure) y antes de aproximarse a España de nuevo se convirtió en Catedrático allí (Full Professor). Ha publicado en las mejores revistas científicas de Economía y tiene una notable capacidad divulgativa. Finalmente, su carácter pragmático le ha llevado a hacer importantes trabajos de consultoría y a participar en algún proyecto empresarial.

Es una persona fantástica, siempre dispuesto a ayudar. Te puede mandar un artículo que no tienes en la biblioteca en un par de minutos o venir a hablar a tus alumnos como ha hecho alguna vez con los míos.

Hasta aquí el comentario básico que podréis encontrar en varios lugares. Los comentarioas realmente interesantes son los siguientes:


1 ¿Por qué acepta este puesto?

En primer lugar, pierde dinero. Esto tiene que sonar raro a los políticos locales que se cuelgan por un puesto remunerado.

En segundo lugar, sus propuestas basadas en principios y resultados económicos sobre los que hay poca divergencia entre los expertos están en las antípodas de la de su jefe.


2. Mis “teorías” sobre la aceptación

a. Patriotismo, deseo de participar y de ayudar.

El país está al borde del desastre y él quiere probar a hacer algo si le dejan.

b. Conocimientos de teoría de la inversión

La probabilidad de que triunfe es muy baja pero sin duda pasará a la historia si lo hace. La probabilidad de fracaso es muy alta pero es imposible que se le atribuya a él. Se parece a los bancos que si ganan mucho se lo embolsan y si pierden lo paga el contribuyente.


Son comentarios un poco fuertes por los que le pido disculpas a Manolo pero se los debo a mis alumnos.

Zapatero se aprieta el cinturón

Ya he comprobado que el tema de sexo vende. Mis lectores han aumentando en un sólido 11% esta semana. Voy a intentar subir otro poco la audiencia con otro tema “interesante”: el cotilleo.

La noticia de cotilleo más impactante de esta semana es que Zapatero se aprieta el cinturón gastando 500 euros. Aparentemente, se presentó en un mitin de esos en lo que dice que ayudará a todos los parados con independencia de su número o de la situación económica luciendo un cinturón de Hermes o algo así.

Tengo que decir que existe alguna probabilidad de que se trate de un cinturón falso que cuesta menos de diez euros en el rastro o que, diréctamente, la noticia sea falsa. En cualquier caso la anécdota toca uno de mis prejuicios preferidos: tengo problemas con los gastos suntuarios. En otras palabras, prefiero a las personas que mantienen cierta austeridad en todas las circunstancias. Algunos ejemplos serían Amancio Ortega, el fundador de Zara, o Warren Buffett uno de los inversores más ricos del mundo.


Es un prejuicio que no tiene una base económica sólida. Los productos de lujo contribuyen al bienestar de sus consumidores y sus productores tanto como los más modestos. Supongo que mi problema esta relacionado con la siguiente cuestión técnica: ¿Qué efecto tiene una distribución de la renta más igualitaria en el mercado de productos de lujo? Mi intuición es que estos productos tendrían menos peso en un mundo más igualitario. Por tanto, no serían una bandera adecuada de las políticas de distribución que hipotéticamente abandera Zapatero. En este sentido, la chaqueta de pana de Felipe González era un atrezo más adecuado para los mítines en que se prometen ciertas cosas.

jueves, mayo 07, 2009

Sexo















Mi blog sufre una grave crisis de lectores (-28%). Ante esto tengo dos opciones:

  1. Tratar de escribir mejor sobre temas más interesantes.
  2. Hablar de sexo.


Por un día, me voy a camuflar entre el paisanaje y voy a tomar la segunda opción.


Un ejemplo de que es atractivo hablar de sexo es la atención que han prestado a los problemas sexuales del oso Furaco el diario La Nueva España y otros medios de comunicación. La página web de RTVE contiene la foto que se adjunta.


Sólo tengo que decir que necesitamos más gente como Furaco. Es un ejemplo de perseverancia: lleva mucho tiempo intentándolo. Por otra parte, todos nos quejamos de los retos diarios pero ninguno hemos tenido una relación con una pareja con las garras, los dientes y el mal genio de la de Furaco. Mi reconocimiento para este héroe cotidiano que hace lo que tiene que hacer en todo momento con independencia de las dificultades.


Otro ejemplo, es el Ayuntamiento de León. Si tú te acerca por allí y les cuentas un problema vecinal claramente circunscrito al ámbito municipal (urbanismo, movilidad, etc) te dicen:

  1. Que es competencia de FEVE, de Fomento, de la Junta de Compensación de Ampliación del Campus o del Obispo. Es decir, no son competentes.
  2. Si lo son no tienen un duro.


Si te acercas proponiendo un programa de incentivación de las relaciones sexuales para mayores de 60 años no hay problema. Son competentes. Es decir, no hay problema con el Ministerio de Sanidad, con la Consejería de Sanidad, con el Hospital ni con el Obispo. Tampoco hay problema de dinero en este caso.


He copiado esta frase de la página en Facebook de Hoy por Hoy en Leon, un programa de la Cadena Ser.


Porque ellos también tienen derecho, el Ayuntamiento de León ha organizado hoy una conferencia sobre sexualidad para personas mayores. Si no puedes asistir, siempre te quedará la radio, ya que este miércoles entrevistaremos en Hoy por Hoy León al psicólogo Jesús Núñez, que impartirá esta tarde la conferencia


Como economista les diría una cosa a los gobernantes: tengan cuidado al reconocer derechos que requieran el uso de recursos a nivel privado. El ejemplo más palmario es el del derecho a la vivienda y el derecho al trabajo. Si los entiendes como que no se le puede prohibir a nadie comprar o alquilar una casa (si tiene dinero) o trabajar (si alguien le ofrece un trabajo) no hay problema. Todos juntos ponemos los recursos para que si ese derecho se vulnera se pueda restituir. En ese caso, es un bien público que los gobiernos pueden y deben proporcionar. Sin embargo, si lo entiendes como que todo el mundo tiene que tener una casa y un trabajo te encontrarás con la maldición de la economía: recursos escasos con usos alternativos para satisfacer necesidades.


El derecho al sexo después de los sesenta es un sarcasmo a menos que se entienda que nadie lo puede prohibir. ¿Qué pasa a los sesenta? Estamos hablando de gente joven con un buen estado físico que le quedan un mínimo de cinco años de vida laboral, diez dentro de poco y quince para el momento en que yo los alcance.


Los problemas para hacer efectivo el “derecho” serían:

  1. Tener salud.
  2. Que sigas teniendo interés en el tema. Sería completamente legítimo tener menos interés que a los dieciocho o lo contrario.
  3. No tener otras preocupaciones: pensión escasa o en continuo peligro, vivir en una ciudad en que los problemas no se resuelven sino que se arrinconan hablando de otros, etc.
  4. Tener pareja y que ésta no esté afectada por ninguno de los tres primeros puntos.


Esta es mi predicción. Las diferentes instituciones harán poco o nada por la 1 y la 3 que caen dentro de sus competencias y mucho por la 2 que pertenece a la esfera intima, individual de los sufridos contribuyentes. No creo que se metan con el punto 4 pero ya me espero cualquier cosa.

domingo, mayo 03, 2009

Declaraciones impresionantes

El asturiano José María Álvarez se opone a congelar salarios «porque no sirve para mantener empleo ni para crearlo»


El Secretario de UGT en Cataluña se despacha a gusto en LNE.
Si él se cree esta afirmación, o los lectores la creen vamos a tener un disgusto muy grande en los próximos meses. Una subida del precio del trabajo en condiciones de caída de la demanda es justo lo que necesita un país con cuatro millones muy largos de desempleados.

De nuevo, creo que sería mejor escuchar a quienes han pensado, analizado y medido afirmaciones de este cariz.

http://www.crisis09.es/propuesta/

¿Quién escribe los titulares de LNE?

No podía creer el titular que supuestamente resumía las declaraciones de Adriano Mones a LNE.

«La reforma laboral es antiquísima, pero éste no es momento de legislar, sino de resolver»


A mi me suenan a un posicionamiento muy cercano al discurso sindical y gubernamental del viernes. Sin embargo, la sorpresa viene si se leen las declaraciones completas.



-¿Hay que hacer una reforma laboral?

-Diría que sí, porque la que tenemos es antiquísima y han cambiado las circunstancias. Ahora el teletrabajo es una realidad que no está bien regulada, como tampoco se ha transmitido bien la conciliación de la vida laboral y familiar, ni se ha explicitado correctamente el trabajo a tiempo parcial, cuando en otros países aumenta la empleabilidad y no hay tantas trabas para todos.

-¿Y abaratar el despido?

-Mientras las cosas fueron bien, nadie se preocupó de si 45 días de indemnización eran muchos o pocos. Hay que revisar y mejorar las leyes, pero hay que hacerlo tranquilamente y pensando que el mundo de hoy no es el de hace 40 años, y que el que ahora quiere contratar tiene cantidad de fórmulas y tipos de contratos para hacer. Éste no es el momento de discutir si legislar o no, sino de resolver los problemas, y cuando haya tranquilidad para legislar, que se haga. Pero que no se nos olvide, como ocurre cuando las cosas van bien.

miércoles, abril 29, 2009

¿Crean empleo los políticos? (II)

Desde luego, no los del PP de Avilés (sector de la boina). Hacen una política muy poco efectiva pero no les importa llevarse por delante una brillante iniciativa empresarial que usa conocimiento y tecnología de alto nivel y contrata, mayoritariamente, personas con estudios universitarios.


Instituto CIES defiende su independencia y profesionalidad, y sopesa acciones judiciales






E. C.
Instituto CIES, cuyo contrato para hacer un estudio de impacto sobre el Centro Niemeyer criticó ayer el PP, sopesa emprender medidas legales contra las acusaciones de los populares. Un portavoz de la empresa destacó que son siete los socios fundadores, dos de los cuales dirigen la compañía «con plena independencia». Natalio Grueso, en cambio, «tiene una participación indirecta y minoritaria que apenas supera el 10 por ciento, a través de una empresa de inversión». Según el Instituto CIES, no existe ningún tipo de relación económica con Natalio Grueso, ni hay ninguna colaboración en proyectos. «Debe quedar meridianamente claro que Natalio Grueso conoció los resultados del estudio en la presentación pública celebrada el pasado 16 de noviembre de 2007»,.

Además, la consultora que dirige Javier García alega que compitió con otras empresas para que el Ayuntamiento le adjudicara el estudio. «Se han cumplido escrupulosamente los procedimientos administrativos. Realizar afirmaciones sin fundamento y sin rigor no hace otra cosa que dañar la imagen tanto de las instituciones como de las empresas que trabajan para las mismas».

Respecto a la metodología, el Instituto CIES alega un «arduo trabajo de campo durante los meses de julio y agosto de 2007, con entrevistas a casi 350 turistas y visitantes» para conocer las pautas de consumo y su grado de conocimiento del Niemeyer. El estudio, además, está avalado por un grupo de investigación de la Universidad de Oviedo experto en este tipo de análisis, y «se siguió metodología de vanguardia y contrastada». Por eso el Instituto CIES está dispuesto a discutir con el PP los aspectos técnicos del estudio.

El contrato al que se refiere el PP tuvo un importe de 10.148 euros, según el Instituto CIES, «lo que supone el 0,775% de la facturación». Asimismo, la empresa también destaca que de los 10 proyectos más importantes realizados, siete son con la empresa privada, y que el de mayor importe se realiza para un ayuntamiento de Castilla y León donde gobierna el PP.

Grupo DEX

El Grupo DEX (Desarrollo de Estrategias Exteriores) está integrado por un conjunto de empresas especializadas en la prestación de servicios especializados de consultoría de alto valor añadido a empresas y al sector público. Se trata de DEX Europa, Instituto CIES, TGA, Dex Central Europa y Dex Polska, según consta en su página web. DEX está participada por Graciano García, Jacobo Cosmen y Natalio Gureso, en idéntica medida.

Instituto CIES

El Instituto CIES se presenta como una consultora basada en la transferencia de conocimiento. Sus principales líneas de actividad son: consultoría económica y social para todo tipo de organizaciones públicas y privadas, y consultoría IT dirigida al desarrollo de software, consultoría tecnológica, auditoría y certificación de sistemas de información, seguridad informática y protección de datos. Su director gerente es Javier García, y se trata de una empresa asentada en La Curtidora. En 2007 recibió el contrato de realizar un estudio sobre el impacto del Centro Niemeyer.

Natalio Grueso

Director del Centro Niemeyer, Natalio Grueso fue administrador único de esta entidad, primero, y después administrador solidario.

¿Crean empleo los políticos? (I)

El Principado mantendrá las restricciones a los híper y liberalizará los supermercados


El Gobierno quiere sortear el mandato europeo de permitir la libre apertura de negocios imponiendo una evaluación de impacto para los centros comerciales


Simplemente, me autoplagio.

La idea de crear riqueza poniendo trabas a la producción y al consumo no es nueva. De hecho, la exploró hace muchos años el inigualable Bastiat con su paradoja del tren inverso. Al parecer, los comerciantes de Burdeos decidieron que en vez de una estación de tren en Burdeos hubiese dos y una cierta distancia entre ellas. El tren llegaría de Paris a la estación del norte y partiría para España en la estación del sur. De esta manera, los viajeros desarrollarían Burdeos a base de ir en taxi, tomar algo en los bares y pernoctar en hoteles. Pero Bastiat razona que si eso es bueno para Burdeos también es bueno para cualquier otra ciudad. Es decir, debería haber un buen corte en la vía en cada pueblo o ciudad del recorrido. Llevando la historia al límite, en el afán de crear riqueza, el recorrido entre Paris y la frontera española sería un conjunto de cortes en la vía. Es decir, un no-ferrocarril o ferrocarril inverso. Por tanto, el recorrido se hace cogiendo taxis, tomando café en bares y haciendo noche en hoteles. Naturalmente, esa posibilidad ya existía antes de que se inventase el ferrocarril. Es curioso, que la restricción a la producción y al consumo se parezca a la ausencia de cambio técnico. El cambio técnico nos hace progresar y algunas regulaciones nos hacen ir hacía atrás.

domingo, abril 26, 2009

LNE aborda la reforma laboral

Hace unos meses mi amigo Epi me explicó el concepto de La Tercera España. Un concepto alternativo a las dos españas. Yo creo ver en ésta y otras iniciativas una muestra de esa tercera españa que tiene corazón y cabeza, proyectos, ambiciones (no confundir con la finca de Jesulín) y que es capaz de escuchar pero también de decir lo que piensa.






La reforma laboral, en el laboratorio

La recesión

Cuatro millones de parados en España

Los economistas lanzan una propuesta para modernizar el mercado de trabajo con la supresión de la mayoría de los contratos temporales y con cambios en el despido y en las prestaciones de paro






Oviedo, Luis GANCEDO

España tiene cuatro millones de personas en paro. Desempleados en el sentido estricto que marca la Encuesta de Población Activa (EPA): ciudadanos que están presentando currículum en las empresas, llamando a las puertas de las oficinas del Inem o escudriñando su entorno para conseguir una ocupación laboral, sea o no porque la crisis acabó con la que tenían. En ningún otro país europeo la recesión se está llevando tanto empleo por delante, y no porque en Reino Unido, Francia o Alemania la gran cuenta económica, el producto interior bruto (PIB), no se esté resintiendo tanto o más que la de España.

¿Por qué está ocurriendo así? No se explica sólo, creen los especialistas, por la singularidad del «crack» inmobiliario español o por otros rasgos diferenciales del modelo económico. Una declaración recién firmada por cien economistas achaca en buena medida el explosivo aumento del paro español a las deficiencias del mercado laboral. Defienden que para corregirlas y construir la nueva economía española son insoslayables reformas de alcance en capítulos como los contratos, el despido, las prestaciones por desempleo o la negociación colectiva, asuntos sobre los que rara vez se han puesto de acuerdo gobiernos, oposiciones y agentes sociales desde que en 1980 el Estatuto de los Trabajadores democratizó las relaciones laborales en España.

«La crisis no tiene un origen laboral, pero las rigideces e ineficiencias de nuestro mercado de trabajo sí tienen mucho que ver con la gran intensidad de la destrucción de empleo», dice Florentino Felgueroso, economista asturiano, profesor de la Universidad de Oviedo y uno de los trece promotores principales del paso que, en defensa de una reforma laboral, han dado un total de 98 investigadores, entre ellos cuatro asturianos más: Ángel de la Fuente, José Manuel Campa, Benito Arruñada y Manuel F. Bagües.

Los firmantes de la «Propuesta para la reactivación laboral en España» (www.crisis09.es) abogan por medidas que están pensadas no para reanimar de inmediato la creación de trabajo, sujeta a que la economía recobre el pulso, sino para que el país disponga, cuando llegue la recuperación, de un mercado más de este siglo y menos expuesto a crisis venideras. «El país necesita una economía más productiva, y eso requiere sobre todo desarrollo científico-tecnológico y una educación mejor; pero nada será eficaz sin corregir las carencias del mercado de trabajo», avisa Felgueroso. Varios de los cambios que se sugieren se explican a continuación.

Contrato único y fijo. El peor mal es la alta temporalidad. Desde la primera reforma laboral de la democracia, en 1984, propulsada en medio de otro proceso de intensa pérdida de trabajo, sobre todo industrial, el empleo en España ha caído en «una dualidad» entre trabajadores fijos y temporales inédita en otras naciones europeas. «Desde hace más de dos décadas, alrededor del 30 por ciento de los asalariados tienen contratos temporales. Este modelo conduce a que en las fases de crecimiento económico se crea mucho empleo, aunque en sectores de baja productividad. Pero cuando cambia el ciclo económico y vienen las crisis se dispara la destrucción de puestos de trabajo». Prueba de ello, expone Florentino Felgueroso, es lo que pasa ahora: muchas empresas están haciendo frente a la recesión con el despido, prácticamente sin coste, de centenares de miles de empleados temporales (465.000 en el último trimestre). No se exploran «otras alternativas como los cambios en la organización del trabajo».

Esa dinámica tiene entre sus mayores damnificados a colectivos ya de por sí vulnerables: jóvenes, mujeres, inmigrantes... Y aun sin crisis, reseñan Florentino Felgueroso y sus colegas, la alta temporalidad está contraindicada para la productividad y tiende a devaluar la cualificación de los trabajadores. El tipo del empleado temporal que cae en el bucle de las rotaciones de contratos y se pasa más de diez años sin llegar a tener un contrato fijo se ha convertido en personaje común.

La salida está, defienden los economistas, en simplificar el extenso menú de contratos que existe ahora, imponiendo un único modelo de contrato indefinido y permitiendo sólo los interinos para cubrir bajas temporales o para las necesidades coyunturales de actividades como el turismo. Se trata, a la postre, de acabar con un sistema que ahora obliga a quien se incorpora al mercado de trabajo a hacerlo sistemáticamente como empleado eventual.

El despido. Plantear como norma un solo tipo de contrato y que sea indefinido lleva al callejón del coste por despido, esgrimido por la patronal como inconveniente principal para que los empresarios ofrezcan más empleos estables.

La propia CEOE tiene una propuesta de un único contrato fijo, pero la plataforma de economistas marca distancias con la organización que preside Gerardo Díaz Ferrán, partidaria de rebajar sustancialmente las indemnizaciones para esos nuevos contratados (no para los trabajadores fijos actuales, protegidos por el principio de no retroactividad en caso de cualquier reforma). Los economistas plantean que el contrato único para los futuros trabajadores dé derecho a una indemnización que, partiendo de un nivel superior al de cierto tipo de contratos temporales -8 días por año trabajado-, crezca con la antigüedad, hasta un tope que debe ser inferior a los 45 días de los contratos indefinidos convencionales actuales. Un tope cercano a la media europea y, en todo caso, por encima del límite de 20 días que está planteando la CEOE.

«Los trabajadores contarían con un contrato indefinido desde el principio y los empresarios no se enfrentarían a la enorme brecha que existe entre la baja indemnización de los contratos temporales (8 días o ninguno, según los casos) y el alto nivel de protección de los indefinidos». Tal vía, sostiene Felgueroso, permitiría que la legión de trabajadores temporales, 84.000 en Asturias, se redujera notablemente en beneficio del empleo estable y de la productividad.

Las prestaciones. La propuesta de reforma parte de considerar que, en tiempos de crisis, la cobertura social de los desempleados y sus familias debe garantizarse, incluso ampliar transitoriamente las prestaciones. El grupo no esquiva la controversia sobre un fallo que desde posiciones liberales se achaca al sistema: que una cobertura social generosa desincentiva la búsqueda de empleo. «Para elevar la protección sin desincentivar la búsqueda de empleo, es preferible aumentar el nivel de prestaciones durante los primeros meses de paro que alargar su duración», señala la propuesta.

Supone que el parado disponga durante esos primeros meses de un nivel de ingresos más cercano a su salario que ahora (70 por ciento como mucho), para hacer frente con más holgura a las obligaciones contraídas (hipotecas, por ejemplo), y que pasado ese tiempo la prestación baje «para no reducir los incentivos a la búsqueda de empleo». Los posibles aumentos de costes se cubrirían con otra medida que sugieren los expertos: penalizar con cotizaciones sociales más altas a las empresas que, pese a las reformas, abusen de la contratación temporal.

Política y Economía

Va para dos décadas que tengo una suscripción personal trianual a The Economist. La suscripción en papel me permite mirar la revista varias veces cada semana. Esperando a mi hijo en el salón de té para no fumadores (Dio mío, ¿en qué me he convertido?) o en una terraza de la playa (me gusta el agua pero no la arena). La suscripción en papel incluye una suscripción virtual.
Mis secciones favoritas son:
1. Books and Arts. Nunca se me ocurriría por mi propia iniciativa pensar en los temas o leer a los autores que se mencionan en esta sección.
2. Science and Technology. Son capaces de explicar las cosas más innovadoras y complicadas. Es una gran ventaja para estar un poco al día.
3. Face value. La vida y milagros de los grandes empresarios y emprendedores. No suelo encontrar a este tipo de gente en mi entorno.
4. Leaders. La opinión de The Economist sobre los temas de actualidad.
5. Europe. Suele analizar los problemas económicos españoles con un par de años de ventaja sobre la prensa progubernamental española.
6. Economic Focus.


He dejado para el final la sección obvia. Esta sección busca un tema económico actual y explica la investigación académica más reciente sobre él. El subrayado es muy importante. No dice lo que opina un determinado líder sobre el tema sino lo que dicen los que han estudiado el tema usando el conocimiento previo y métodos de análisis ampliamente aceptados y contrastados. Este enfoque no elimina las controversias o las dudas pero las limita enormemente. Centra la discusión en supuestos simplificadores, bondades del método de análisis o en las zonas grises sin investigar.

Esta semana nos ha regalado un análisis del papel que juega la política en la implementación de medidas económicas necesarias y útiles a la vez. Estos son mis comentarios previos:
1. Me ha recordado la gran diferencia entre la teoría y la práctica. En el artículo se menciona una medida sugerida por académicos que sería ilegal bajo la ley de bancarrota americana. La medida pasaría por el proceloso proceso de un cambio previo en la ley.
2. Me ha tranquilizado. La dificultad de implementar reformas no es un problema exclusivamente español. El problema “cañí” es convencer al gobierno que de ésta no sale sin hacerlo.
3. Me ha inquietado. Las reformas tienen una venta política más sencilla si no es transparente (sus consecuencias no son evidentes) o si parece que vienen impuestas por fuerzas externas (FMI, UE, etc). Este último tema lo menciona Krugman en un libro divulgativo de hace diez años (Vendiendo prosperidad). Al parecer ciertos valores de los parámetros macroeconómicos son convenientes pero no estrictamente necesarios para la unión monetaria. Sin embargo, algunos países usaron la presencia de esos requisitos en la unión monetaria para implantarlos. Antes las críticas siempre podían decir que era un requisito “europeo”.


The curse of politics
Apr 16th 2009
From The Economist print edition

Financial crises can drag on because efficient remedies are politically unpalatable

AS THEIR banking crisis approaches Japanese proportions, Americans can take comfort from the fact that their political culture is more capable of finding a solution. Or can they? Today’s anti-banker backlash bears a striking resemblance to the voter outrage that stymied efforts to fix Japan’s banking system in the 1990s. Indeed, an enduring lesson of financial crises is how political constraints interfere with economically efficient solutions.
For example, America’s Treasury and the Federal Reserve began examining options to use public money to buy up illiquid mortgage assets and to inject capital into financial institutions shortly after rescuing Bear Stearns, a failing investment bank, in March 2008. But it was another six months before they acted on those plans. “There was no way we could go to Congress without the American people understanding we faced a crisis,” says Henry Paulson, the treasury secretary at the time.
Sure enough, not until the failure of Lehman Brothers sparked a global panic in September did Mr Paulson and Ben Bernanke, the Fed chairman, ask Congress to authorise an outlay of $700 billion to support the system. Some say Mr Paulson should have tried harder to acquire the funds before the Lehman crisis. Perhaps, but it is doubtful he would have succeeded. “Even at the height of the crisis, [that] proved almost too hard to do,” he notes.
Phillip Swagel, an economist who will join Georgetown University this autumn, writes in a review* of his experience as an aide to Mr Paulson from December 2006 to January 2009 that market participants and academic economists often proposed solutions that glossed over real-world political and legal obstacles. Some academics argued bank creditors should be forced to swap their debt for equity, for example. But Mr Swagel notes that is not legally possible without a change in the bankruptcy code, a tortuous political process. Similarly, to reduce housing foreclosures the Treasury and Congress focused on reducing interest rates for struggling homeowners, even though this would be less effective than subsidising write-downs of mortgage principal. But politicians and voters would have seen that as an unacceptable bail-out of some undeserving homeowners.
Economists have long studied how institutional constraints interfere with efficient economic choices, such as when special interests erect barriers to entry in product markets. Such constraints have received relatively little attention in the burgeoning literature on financial crises. Yet a closer examination shows that many of the same political obstacles crop up from one crisis to the next. Japan’s Ministry of Finance first sought private-sector solutions to its banking crisis so as not to arouse voter anger by using taxpayers’ money. When those solutions failed, the government proposed in 1995 spending a mere ¥685 billion ($7 billion) to take over the problem loans of seven jusen, or mortgage-finance companies. The backlash was intense. Opposition parties called for the finance minister’s resignation and staged a sit-in at parliament. In one poll, 87% of voters disapproved. The measure eventually passed, but the experience was so searing that it discouraged the government from tackling the banks’ much bigger bad loans until 1997.
In spite of these difficulties, some governments do negotiate the political shoals. South Korea is often praised for the speed and forcefulness with which it took over failing banks and bought up bad loans following its financial crisis in 1997-98. But the South Korean government was able to deflect public anger by arguing that it was being forced to take these steps by the IMF, which to this day most Koreans blame for the crisis.
Sweden took over two banks and issued a blanket guarantee of bank liabilities in the early 1990s even though the governing coalition did not have a majority in parliament. Bo Lundgren, the finance minister at the time, says Swedish voters would have rejected the bail-out had it been put to a referendum. But the government first ensured it had the support of the opposition party (from whom it had inherited the crisis) and then obtained authority from parliament for unlimited funds, so it did not have to return for more money later.

This time it’s not different
A blank cheque would greatly suit Barack Obama, who gave warning on April 14th that American banks may “require substantial additional resources”. Mr Obama has pencilled in another $750 billion of potential stabilisation funds in his 2010 budget but unlocking extra money will be extremely tricky. Despite commanding majorities in Congress and high personal-approval ratings, he must overcome solid opposition from voters jaded by revelations of bankers’ excess.
That may well mean violating certain economic principles. Economists generally prefer transparent to hidden subsidies. But Mr Swagel says that the Treasury came to realise that underpricing insurance for bank assets roused less political opposition than overpaying for assets precisely because the insurance is less transparent. The Treasury is also relying on the Fed to finance illiquid assets by printing money because that requires no congressional approval (even if it compromises the Fed’s independence).
The other temptation is to couple assistance for bankers with a hefty dose of punishment to sate the public’s hunger for justice. Sweden sued the boards of the two banks it nationalised. Several executives agreed to repay their “golden-handshake” severances to avoid prosecution. Mr Obama promised that if banks need more aid, “we will hold accountable those responsible.” The risk, of course, is that pandering to voters’ anger only inflames them further, and makes it even harder to put money into the banking system as need arises.


* “The Financial Crisis: An Inside View” by Phillip Swagel, presented at the Brookings Papers on Economic Activity conference, April 2009

viernes, abril 24, 2009

El ministro de trabajo contra cien economistas (o viceversa)

Las continuas declaraciones del ministro de trabajo me obligan a traer a la primera página el educadísimo y afinadísimo comentario de Jonás de hace unos días. Jonás me sugería consultar un manifiesto de cien economistas españoles de primera línea:

http://www.crisis09.es/propuestas/

Sin ser un conocedor profundo de los temas de Economía Laboral las propuestas parecen razonables y factibles. Es importante darse cuenta de la discrepancia con las posiciones puramente doctrinales del ministro.


Sin embargo, hoy he visto un matiz en sus declaraciones que me ha gustado. No dice que no va a reformar las leyes laborales. Dice que el gobierno no las va a reformar al margen de los agentes sociales.

martes, abril 21, 2009

Cruzando fronteras

Este es el enigmático título que Miguel Cervantes y yo hemos dado a un ciclo de conferencias que hemos empezado a organizar en León.La idea es bastante simple. Cuando estoy explicando un modelo de teoría económica tengo la impresión de que una parte de mis alumnos piensan que es:

a. Un modo de pasar el tiempo o de ejercitar la mente.
b. Un obstáculo sobre el que hay que pasar.
Por tanto, me esfuerzo en indicar que:
a. Mucha gente usa con gran ventaja el modelo en el mundo real y nosotros podemos empezar a usarlo en este mismo momento para entender mejor el mundo.
b. El conocimiento que existe sobre los problemas está asociado a estos modelos. No hay una vía alternativa de conocimiento, no existen las revelaciones en medio de la vorágine del trabajo práctico.

Tras enfrentarme a este problema repetidamente me di cuenta de que sería interesante traer a la Facultad a las personas que usaban esos modelos fuera del mundo académico. Obviamente, algunas de estas personas son simplemente Licenciados que optan a trabajos no académicos. Sin embargo, pensé que esa experiencia siendo importante, no era suficientemente llamativa. Por tanto, razoné que la persona que debía traer a hablar con mis alumnos sería alguien que había alcanzado un cierto nivel de desarrollo en el mundo académico y que luego había aplicado esos conocimientos fuera de él. Debía tratarse de un profesor de universidad que hubiese llevado a cabo una labor política, empresarial o institucional en la que hubiese usado conocimientos académicos económicos. La lista de candidatos es larga. Otra cosa distinta es lograr su presencia en León para participar en un coloquio con los alumnos. Sin embargo, cuando esta idea ya estaba en marcha me di cuenta de que había otra posibilidad. De hecho, se trata del caso contrario: una persona que haya tenido una actividad profesional que le haya motivado a hacer un estudio académico de los problemas que encontró en ella.
Me he encontrado con este segundo caso repetidamente en el Reino Unido y en Estados Unidos en el ámbito del Desarrollo Económico. Una persona joven, dinámica y brillante decide dedicar sus esfuerzos a proyectos de desarrollo económico. Las circunstancias le desbordan, las preguntas surgen y trata de saciar esa desazón inscribiéndose de nuevo en un programa académico.
Supongo que existen muchos ejemplos como estos en España pero yo no tuve que buscar muy lejos. Mi profesor Joaquín Lorences vivió una intensa experiencia de este estilo en su juventud. Su primer empleo fue como economista de los emergentes sindicatos de la transición económica. Las experiencias y las dudas que le surgieron en aquella experiencia laboral provocaron muchas de las preguntas que habrían de guiar su investigación en su siguiente reencarnación como profesor de Teoría Económica.
Joaquín ha compartido a lo largo de los años algunas de estas reflexiones con sus alumnos y con sus compañeros. Por tanto, le pedí que inaugurase este ciclo hablando de su experiencia.
Joaquín hizo un magnífico trabajo en la conferencia. Aunque no rehuyó completamente los aspectos biográficos de la charla, se centro en gran medida en tres cosas:
1. La peculiar situación económica y política de finales de los años 70. Una situación económica difícil si existiesen unas instituciones fuertes pero imposible con unas instituciones en proceso de definición. Los pactos de la Moncloa pusieron algún tipo de orden en esta caótica situación.
2. El resurgimiento de los sindicatos “de clase”. Las peculiaridades de la legislación española y las consecuencias que tienen para el mercado laboral incluso de nuestros días.
3. Los hechos estilizados de las consecuencias económicas de las leyes laborales, de la estructura de negociación salarial en el mercado de trabajo en particular y en la economía en general.

No tengo palabras para agradecer a Joaquín el esfuerzo que hizo. En el futuro, seguiré pensando como llevar a buen puerto esta idea.