miércoles, mayo 31, 2006

Intervencionismo

Me gusta mucho leer las Cartas al Director de los periódicos. Me permite ver dos cosas:
- Los olvidados problemas reales de la gente.
- Los razonamientos de las personas suficientemente ilustradas para escribir a un periódico. Podéis imaginaros como son los del resto.

La carta que aparece hoy en la edición digital del El Diario de León puede hacer historia. La reproduzco literalmente para solaz de todo el mundo.

Peajes
Julian Leon
Por que ese empeño de cuatro partiduchos politicos de nuestra ciudad por cerrar los peajes de astorga y del huerna? no se dan cuenta de que hay mas de 100 familias que viven de eso? Todo ese egoismo por cuatro miseros votos dice mucho de la calidad de nuestros politicos. en fin, espero que en algun momento alguien denuncie esto.
muchas gracias y un saludo.
La primera pregunta que me asalta es qué pensará este hombre de la mejora y generalización del telepeaje. Es decir, una tecnología que permita cobrar el peaje sin que el vehículo se detenga. Recomiendo a todo el mundo que piense sobre esta circunstancia porque esconde una vieja polémica sobre la destrucción de puestos de trabajo por el cambio tecnológico. El argumento contrario es mucho más sutil. El cambio tecnológico permite que las tareas se hagan con más facilidad y que, por tanto, se realicen actividades que antes no eran posibles. Por ejemplo, los blogs están quitando algunos puestos de trabajo a periodistas pero en vez de tener que asistir en directo a la agonía de una folclórica podemos leer artículos de gran calado y alcance como el que estoy escribiendo.

Por otra parte, este hombre ha encontrado lo que ha dado en llamarse un yacimiento de empleo. En primer lugar, se pueden suprimir los puestos de peaje que funcionan con tarjetas de crédito. Pero, ¿Por qué contentarse con doscientas familias viviendo de los peajes? Todos los pueblos de la provincia pueden poner su propia cabina de peaje y crear varios puestos de trabajo. El peaje no tiene porque ser muy alto ya que el número de vehículos es tan elevado que unos pocos céntimos pueden ser suficientes para pagar los sueldos de los operarios del peaje. En León capital se pueden poner peajes en casi todas las calles que generarían un buen número de puestos de trabajo.

Aquí es donde algunos de mis alumnos tendrán alguna ventaja. Saben que el funcionamiento de la economía no puede alejarse sustancialmente de algunos principios básicos de equilibrio general. En lenguaje más sencillo, el dinero que se va a gastar en los nuevos peajes se estaba dedicando previamente a otra cosa. Por tanto, en algún lugar de la economía alguien va a notar que sus clientes ya no tienen dinero y que tiene que despedir a sus empleados.

En este punto se puede ser mucho más incisivo. Los consumidores van a dejar de comprar cosas que hasta antes de introducir el peaje de fomento del trabajo creían necesarias. Otra buena pregunta es si los nuevos empleados de los peajes no pueden llevar a cabo otra actividad más productiva. Dado que producirían muchas molestias a los automovilistas por las calles sería mejor cobrar impuestos a los automovilistas una vez al año y mandarles el dinero a los beneficiados a casa. Es decir, que si se trata de un programa de beneficencia sería mejor no disfrazarlo de empleo.

De nuevo esta es una muy vieja historia desarrollada repetidamente por Frédéric Bastiat (1801-1850). Este hombre llegó a proponer irónicamente la prohibición de construir casas con ventanas para fomentar la industria de las velas o la instalación de discontinuidades de varios cientos de metros en las vías del tren en todos los pueblos de Francia para dar trabajo a los vecinos transportando viajeros y bultos.

4 comentarios:

Pelayo González dijo...

Como hemos visto en Crecimiento Económico y Ciclos el avance tecnológico continuo permite un crecimiento ilimitado; a parte de que en muchos casos mejora nuestro bienestar, como es en este caso agilizando el paso por los peaje. Por tanto parece que mejora la eficiencia de la economía y tambien la vida de muchas personas, por lo que ser contrarios a él, es como tirar piedras sobre nuestro propio tejado. Se trata por tanto de una cuestión de asignación. Ese dinero que ahorramos pasando menos tiempo en la carretera y los trabajos creados para desarrollar e implantar esa tecnología tiene que ir a algún sitio. El problema está en si queremos que se quede en esa zona o no; porque posiblemente esas personas pudiesen acceder a puestos de trabajo más productivos y con "mayor sentido" pero en muchos casos lo que buscan los gobiernos es que ese dinero se quede en determinadas zonas para "fijar población" o al menos permitir que esas personas sigan viviendo en el mismo lugar y teniendo capacidad de consumo. Claro que el Estado podría recaudarlo y repartirlo entre esas familias, pero si no lo hace alguna razón tendrá, será por cuestiones culturales o políticas en muchas ocasiones. Comentarios como el enviado por ese hombre al periódico calan entre la gente y pueden hacer mucho daño a un gobierno en mi opinión.

Santy dijo...

creo que los dos estais en lo cierto. son esos tipos de comentarios bucólicos que tienen un gancho increíble en la gente como bien dice Pelayo. Además de lo dicho por vosotros también hay que tener en cuenta el trabajo que se crea en hacer esas máquinas, reparacion, mantenimiento...eso sí no aseguro que sean los mismos que recogen el tiquet en la autopista.Como dice Daniel(o Cuadrado Roura en su libro) el paro no se da porque haya falta de factores de producción, materias primas o capital(que se lo digan a Argentina que no tienen materia prima por ejemplo). como dice Pelayo es una simple reasignación, un desempleo estructural que hay que corregir(por supuesto no "fijando población" o desechando una mejor tecnología) por un cambio tecnológico.

Carlos Arias dijo...

Gracias por los comentarios. Especialmente, cuando estáis tan ocupados con los exámenes. Mis comentarios a los vuestros.
1. Odio el término “fijar población”. Suena a algún tipo de retorcida ingeniería social. Afortunadamente, los ciudadanos tienen derecho de circulación, residencia y empleo en la Unión Europea. Por otra parte, hay una correlación positiva entre que alguien declare que un programa tiene por objetivo “fijar población” y que éste fracase estrepitosamente. El ejemplo típico son los agricultores que pasan el invierno en sus cómodos pisos de la ciudad disfrutando de las ayudas europeas destinadas a “fijar población”. Los trabajadores de los peajes pueden ir al pueblo a molestar a los automovilistas y venir a pasar el resto del día a la ciudad. En cualquier caso, se trata de una mera redistribución de la renta sin que haya ningún incremento de la renta.
2. El comentario de Santiago sobre el desempleo merece una entrada de blog independiente.

Anónimo dijo...

Mis padres hicieron un viaje a la URSS en los ochenta. Allí había un operario en cada escalera mecánica para controlarla. Sería un nuevo "yacimiento" de empleo