Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta universidad. Mostrar todas las entradas

viernes, febrero 20, 2009

Universidad a la boloñesa II

Voy a hablar del último curso sobre Espacio de Educación Europeo al que asistí.

La peor parte fue la clase de Educación para la Ciudadanía a la que fui sometido en los primeros minutos. Me agarré fuerte al asiento para no intervenir y evitar usar, en una discusión absurda, el tiempo que necesitábamos para cuestiones técnicas. Me molestaba terriblemente que nuestro trabajo de dos días enteros tuviese que basarse innecesariamente en una falacia y que el científico brillante que impartía el curso aceptase aquel argumento sin rechistar y pretendiese que yo lo aceptase también. Es un argumento que está bien para El Mundo o un programa de cotilleo pero no para un ámbito universitario.

El argumento descarnado es el siguiente:

Estados Unidos nos lleva mucha ventaja en educación superior e investigación y le vamos a dar alcance mediante un cambio en las técnicas docentes a coste cero. El ejemplo previo de un alcance producto de una actuación gubernamental exitosa es el desarrollo del consorcio aeroespacial Airbus.

Yo creo que el argumento es falaz por las siguientes razones:
1. El proyecto de Airbus está acotado a un sector muy determinado y con la participación de un número limitado de actores tremendamente cualificados.
2. El proyecto Airbus no es a coste cero. De hecho, el éxito de airbus se basa en meter dinero sin límite en un proyecto muy claro. En otras palabras, cualquier país puede tener un campeón olímpico si se centra en una especialidad y gasta lo que haga falta pero pocos países pueden tener un conjunto de medallistas a un coste moderado.
En definitiva, el ejemplo de airbus es torticero porque es uno de los pocos casos en el que el estatismo y la burocracia pueden funcionar si se gasta lo suficiente quitándolo de otro sitio.

Por el contrario, el proyecto de reforma del sistema de educación superior en Europa es muy vago y no hay recursos para implantarlo. No es lo mismo poner a unos ingenieros a hacer aviones por mucho que innoven en cada uno de ellos que poner a miles de profesores y a millones de alumnos a lograr un objetivo poco claro a partir de una planificación gubernamental poco pensada.

El sistema americano es el resultado de varios decenios de competición descarnada entre los centros de educación e investigación. Al sistema se le dan empujones en uno u otro sentido pero él reacciona adecuadamente ante ellos. Es tremendamente robusto.
El resultado es un sistema de educación superior que abarca desde la Universidad de Harvard hasta, como ejemplo hipotético, el Community College de los indios navajos. Cada uno con un nivel distinto de excelencia y especialización pero con gran ilusión compartiendo principios comunes de responsabilidad y laboriosidad.
Eso no se logra cambiando las técnicas docentes.

Una vez analizada la falacia puedo hablar de lo innecesario de la falacia. Es innecesaria porque cambiar las técnicas docentes es una buena idea aunque no cambiase nada más. De hecho, el capital humano es esencial para el desarrollo económico pero estamos muy lejos de entender los procesos de enseñanza a todos los niveles.

Las ideas básicas que se proponen son:

1. Definir con claridad los objetivos antes de comenzar a enseñar una carrera o una asignatura. Se habla del confuso término de competencias. Son difíciles de definir y es fácil equivocarse al hacerlo pero no es una mala idea. Es una tarea imposible lograr un objetivo que no tienes definido.

2. Hacer una enseñanza más motivada y más participativa. Tratar de alejarse de un sistema memorístico, de acumulación de conocimiento y pasar más a un sistema de resolución de problemas.

Esto suena razonable y supongo que lo es. Algunas dificultades:
1. Esto es más fácil de decir que de hacer. Uno, como profesor, puede hacer un resumen del conocimiento acumulado en un tema en un trimestre pero es mucho más difícil hacer un conjunto de ejercicios y actividades que ayuden a comprender ese conocimiento. Es una actividad mucho más intensiva en mano de obra tremendamente cualificada. Por ejemplo, el libro de texto pasa a tener un papel totalmente auxiliar y previo al verdadero proceso de enseñanza.
2. La evaluación de los logros es mucho más difícil en ese segundo caso. De nuevo, es bastante intensiva en mano de obra cualificada.
3. La cualificación de la mano de obra es un problema. Por hablar de mi caso, yo soy partidario de esta forma de enseñar desde antes de terminar mi Licenciatura. Algunos detalles de esta tendencia han ido apareciendo en mis clases a lo largo de los años y seguirán apareciendo. Ha sido un largo camino y estoy muy lejos de alcanzar el nivel que, en teoría, se debería alcanzar el próximo mes de septiembre. Por otra parte, cuando asisto a los cursos de formación del profesorado siempre me encuentro con casi los mismos veinte compañeros (entre varios cientos). ¿Quién va a implementar este cambio?

Otro tema interesante es la clásica previsión española. A pocos meses de una reforma que cambia las bases mismas de la enseñanza universitaria todo está en la más absoluta calma.

lunes, diciembre 29, 2008

Universidad a la boloñesa

Me he apuntado a un curso de formación que se titula “Aprendiendo a enseñar en el espacio europeo de educación superior (EEES)”. Me he inscrito por varias razones.

1. Es importante formarse, mantenerse al día, salir un poco de la rutina intelectual.

2. Me interesa el tema que enseño en la universidad y me importan mis alumnos.

3. Tengo muchas preguntas sobre el desmesurado proyecto de cambio docente al que nos vamos a someter.

La convergencia europea, plan de Bolonia busca la comparabilidad de los estudios en diferentes universidades y países. En principio suena bien la explicación de Juan Vázquez en La Nueva España. Copio un pequeño extracto:

¿Qué es eso que llamamos Bolonia? Se trata, fundamentalmente, de hacer converger los sistemas universitarios europeos. Pero converger no es ser iguales, sino acercarse, avanzar en una misma dirección y compartir unos elementos comunes. Del mismo modo que la instauración del euro no perseguía una imposible igualación de las economías, sino que éstas cumpliesen unos criterios de convergencia, el avance del Espacio Europeo de Educación Superior se sustenta sobre una serie de elementos compartidos entre los diferentes sistemas universitarios. Los créditos europeos vendrían a desempeñar en este caso el papel de moneda única académica. El reconocimiento de los títulos y la transferibilidad de los créditos tendría un efecto similar al de un desarme arancelario. El suplemento europeo al título equivaldría al pasaporte universitario europeo. La movilidad de los universitarios podría equipararse a la libre circulación de las personas. Los requisitos de acreditación se asimilarían a los sistemas de garantía de la calidad. Y la estructura de tres ciclos de grado, máster y doctorado, a normas de homologación institucionales.

Yo veo un problema en el símil. Se cambió a una moneda común pero, afortunadamente, no se definió en el mismo instante el valor de cada producto. Los créditos evalúan los conocimientos por las horas que se emplean en adquirirlos. Esta es una conocida falacia económica que se puede ver en el siguiente ejemplo: si se tarda una hora en hacer una paella y el dentista tarda un cuarto de hora en empastar una muela una paella debe valer cuatro veces más que un empaste. Yo tengo dificultades para ver que una hora de trabajo con un profesor con premio Nobel y cinco compañeros que aspiran a serlo en la Universidad de Oxford sea igual que una hora de trabajo con un profesor que cree que lo que enseña no sirve para nada acompañado de cien compañeros cuyo padre obliga a ir a la universidad en un apartado rincón de Europa.

Los cursos de formación a los que he asistido hasta ahora inciden en los siguientes puntos:

Competencias, aprender a aprender, motivar al estudiante, presentar el material en contextos significativos (casos prácticos).

Las competencias son difíciles de definir. Tan difíciles que muy a menudo se recurre a competencias triviales (habito de trabajo) que deberían estar desarrolladas antes de llegar a la universidad o competencias que tienen sus propias técnicas de enseñanza (hablar en público, trabajo en grupo).En el ámbito de la enseñanza de la economía a mi se me ocurren las siguientes competencias

1. Pensamiento riguroso y crítico.

2. Entender el papel de los modelos.

3. Entender el papel de la evidencia empírica.

4. Entender el proceso científico.

5. Conocer un listado de cuestiones económicas esenciales tanto tradicionales eomo innovadoras

Todas estas “competencias” pueden ser desarrolladas mientras se procede a una explicación detallada de un resumen de los logros de muchas mentes privilegiadas y laboriosas a lo largo de varios siglos. En otras palabras no tengo ni idea de cómo como se aprende a aprender. La técnica que yo uso es aprender a aprender aprendiendo alguna cosa. En este caso, Economía.

En los cursos de formación de profesorado se propone muy a menudo enseñar con casos. Sin embargo, es muy difícil encontrar casos que traten un número importante de temas relevantes. En cualquier caso, no abunda este material. Finalmente, estoy de acuerdo con la importancia de la motivación pero esto es tan cierto en el sistema actual como en cualquiera que lo sustituya.

Cosas que me extrañan de las propuestas docentes del plan de Bolonia.

1. Se dice que el profesor no presentará material sino que supervisará o facilitará el proceso de aprendizaje. Puede ser factible con alumnos muy motivados pero se me escapa totalmente cómo se hace con alumnos poco motivados.

2. También se dice que es un plan de inspiración anglosajona. Yo he estado en la Universidad de Londres (Wye College) como alumno predoctoral, en UW-Madison como alumno de Doctorado y en UC-Davis como visitante. No soy consciente de que se usase este método ni nada que se le parezca. La clase magistral tradicional en grupos pequeños se complementaba con trabajos, prácticas y lecturas debidamente supervisadas por una legión de profesores ayudantes. No recuerdo ninguna referencia a las competencias, al aprender a aprender, etc.

Aplicación práctica.

La Facultad de Económicas de la Universidad de León va a impartir ¡cinco! nuevos grados. ¿Cómo se decidieron los nuevos grados? Cada uno de ellos es una de las antiguas titulaciones debidamente disfrazada.

¿Cómo se eligieron las asignaturas de cada grado? Las mismas de antes. Si sobraba o faltaba alguna se decidía por la cuota de poder de cada catedrático. Básicamente, por el número de profesores que tenía detrás. En otras palabras, la relevancia didáctica, científica o profesional de una materia depende del número de personas que la impartan actualmente y tengan voto. Mi impresión es que es materialmente imposible dar las mismas asignaturas con mayores requisitos de trabajo por parte de los alumnos.

¿Cómo se elaboraron los programas? Básicamente, se usaron los mismos de antes. De nuevo, mi impresión es que es imposible dar el mismo material “traspasando” la responsabilidad del aprendizaje a los alumnos. También creo que es imposible trabajar a la misma velocidad sobre casos y ejemplos prácticos.

La “supervisión” del proceso de aprendizaje parece que requiere mucho más trabajo por parte del profesor que la lección magistral. ¿Cuántos nuevos profesores se van a contratar? Ninguno.

viernes, noviembre 14, 2008

Emprendedores I

Saco a una nueva entrada un comentario sobre los comentarios a la entrada sobre la Facultad de Medicina.
Los comentarios derivaron hacia una reflexión sobre el papel de la universidad en la sociedad. Yo mantengo la posición de que su papel consiste en formar alumnos en disciplinas bien definidas. Otros lectores creen que deben colaborar en otras cosas. En concreto, se ha mencionado el tema de los emprendedores.
Los emprendedores son una parte esencial del crecimiento/desarrollo económico. Han sido estudiados pero mi impresión es que no se sabe suficiente sobre este tema. Yo estaría de acuerdo con lo siguiente:
1. Cursos específicos de emprendedores. Por ejemplo, tengo entendido que Martín Varsavsky imparte uno en el Instituto de Empresa. El peligro es que el curso se convierta en un conjunto de anécdotas sin ningún valor general. El premio Nóbel George Stigler lo expresa de manera magistral en sus memorias: "de joven estudié pocas matemáticas y muchos principios de gestión inmobiliaria como si hubiese alguno".
2. Divulgar las experiencias de los emprendedores. Especialmente de aquellos que tengan un perfil universitario o académico muy definido. Yo trato de hacer una modesta contribución con las charlas de mis alumnos.



Las universidades americanas son una fuente inagotable de emprendedores tanto entre los alumnos como entre los profesores. Pero se trata de instituciones abiertas, libres, competitivas, innovadoras, realistas y que deben rendir cuentas continuamente. Las características están escogidas deliberadamente para que las universidades españolas tengan siempre la propiedad contraria. Intentar que la Universidad de León haga un papel en el desarrollo es como comprar la ropa que lleva Brad Pitt en los anuncios y salir a quemar la ciudad pensando que va a ser tu día. La cosmética no suele dañar tus posibilidades pero hacen falta más cosas. En las condiciones actuales mejor dedicarnos a lo poco que podemos hacer con algo de dignidad: enseñar. Ni siquiera eso lo estamos haciendo muy bien.

viernes, noviembre 07, 2008

Facultad de Medicina en León

Tengo dos preguntas sobre la petición "popular" de una Facultad de Medicina para León.
La primera es ¿Dónde está el dinero? Yo llevo trabajando muchos años en la Universidad y sólo se habla de escasez de fondos. En mi ámbito de trabajo no ha habido un solo programa destinado a retener o captar talento. De hecho, la falta de perspectivas hacen que se nos vayan los mejores y se queden los menos buenos.
La segunda. ¿Quién va a enseñar en esa Facultad? Como dice la publicidad del Santander ¿Qué está haciendo ahora el profesor que enseñará en esa hipotética Facultad?
Mi apoyo a la idea de una Facultad de Medicina dependería de que hubiese dinero y que tuviesen un plan para tener profesorado de calidad. Pudiera darse la primera y la segunda ser inalcanzable.

viernes, octubre 10, 2008

Gestión universitaria

Un amigo me preguntó qué medida pondría yo en práctica para aumentar la producción investigadora (publicaciones) de un Departamento de Economía. Mi contestación fue la siguiente: una paga extra por cada publicación siguiendo la fórmula
Pago=(20.000 euros x índice de impacto)/número de autores.
Yo esperaría:
1. Un aumento del número de publicaciones y del impacto de éstas.
2. Un aumento de los candidatos a cualquier plaza en el Departamento.


Espero vuestros comentarios.

miércoles, septiembre 03, 2008

Restricciones crediticias

Estos días he estado interviniendo en una interesante entrada del blog de Javi. En esta entrada, Javi se pone dos sombreros: el de buen analista económico que conoce los principales argumentos y, por otra parte, el de empresario que sufre los problemas crediticios actuales.
En enero de 1997, recién llegado de UW-Madison tuve la fortuna de que me encargasen las clases prácticas de Macroeconomía II en la Universidad de Oviedo. En Oviedo llevan muchos años en el sistema cuatrimestral y la macroeconomía intermedia la imparten en el segundo año de Dirección de Empresas y de Economía dividida en dos cursos cuatrimestrales.
Mi situación era la siguiente. Había estudiado macro intermedia en Oviedo más de una década antes y había asistido a cursos tremendamente técnicos de macroeconomía avanzada en UW-Madison (por ejemplo, optimización dinámica en modelos estocásticos). En resumen, las técnicas de análisis no me eran desconocidas pero nunca había pensando libremente en problemas macroeconómicos.
Las prácticas de macro consistían en aburridos ejercicios gráficos y en la resolución de ecuaciones lineales usadas para la representación matemática de los modelos. Yo reconozco que es necesario hacer ese tipo de trabajo pero no me satisfacía completamente. Por tanto, apliqué a la enseñanza los dos siguientes principios:





La libertad y hacer las cosas a mi manera consistía en reflexionar sobre la aplicabilidad de los modelos con las lecturas divulgativas de Krugman y en tratar de aplicar los modelos a la lectura de la prensa económica. Allí estaban Javi, Matias, Lucia y otros mirándome con ojos extrañados pero interesados. Por eso me hace gracia ver a Javi usando argumentos que se analizaban en aquellas prácticas.
A los que no estuvieron allí les recomiendo que lean la historia de la cooperativa de cuidado de niños que aparece en varios libros divulgativos de Paul Krugman. Tras la lectura, desaparecerá vuestro miedo a pensar en política monetaria, tipos de interés, bancos centrales, etc.
Es gratificante ser libre y poder pensar a vuestra manera ...

sábado, agosto 23, 2008

Spot the difference

Es un pasatiempo que aparece en los periódicos. Buscar las diferencias entre dos imágenes. Yo os propongo este juego para estos dos textos publicados hoy en La Nueva España. Se trata del debate recurrente sobre las grandes obras de infraestructura en Asturias. Se abre un concurso de búsqueda de diferencias. Invito a una caña (en León la tapa es grátis para el consumidor) por cada diferencia relevante. Lamenablemente el juez que determina la relevancia soy yo.

Texto 1
El debate de las infraestructuras en Asturias, su suficiencia o cortedad, y su trascendencia estratégica o no como vía de desarrollo es una vieja cuestión, casi perenne en el debate regional, y que, de vez en vez, rebrota con nuevos sesgos.

Hace algo más de una semana, el economista Álvaro Cuervo, catedrático de Economía de la Empresa, reabrió la discusión al cuestionar en público si la macroampliación portuaria de El Musel (actualmente, en obras) es necesaria para los tráficos actuales y previstos y si cabe esperar de esa magna inversión el revulsivo económico que se pretende. LA NUEVA ESPAÑA ha recabado el análisis sobre el efecto de las grandes infraestructuras a cuatro economistas asturianos.

«La incidencia de las infraestructuras en la economía tiene muchos matices y depende del grado de desarrollo del territorio en el que se implantan y también del tipo de infraestructura», señala Jesús Arango, profesor titular de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo. Arango advierte de que «en el mundo actual la importancia se ha desplazado de las infraestructuras físicas a las de las telecomunicaciones», pero que «en Asturias, por razones históricas (siempre hubo problemas con la orografía), se ha dado una relevancia especial a las primeras», cuando son sólo «un medio», cuyo efecto depende del grado de competitividad de la economía y más cuando son de «doble uso»: «permiten exportar pero también contribuyen a que lleguen productos procedentes de otros mercados».

«En economías pequeñas, como Asturias, lo prioritario es tener empresas competitivas y lo más relevante no es construir puertos sino generar y captar tráficos más allá de los mercados cautivos», señala Arango. «Se necesitan instalaciones portuarias y con calado suficiente, pero, siendo razón necesaria para el crecimiento económico, no es suficiente», opina. «Lo capital es si somos capaces de exportar y si esas instalaciones serán competitivas en tarifas y servicios, y si podremos abrir rutas y enlaces marítimos, todo lo cual no se improvisa. Porque para competir con otros puertos no es suficiente tener instalaciones, sino ser capaces de hacer propuestas y ofertas singulares y diferenciadas para arrebatarles tráficos».

Respecto a la variante ferroviaria de Pajares, el profesor Arango opina que también será preciso «darle valor», y eso pasa, afirma, «por potenciar el ferrocarril y por reconvertir, en consecuencia, el sector del transporte por carretera».

«No estamos», concluye, «en un dilema entre lo blanco y lo negro, sino que es preciso matizar mucho. En Asturias, por falta de otras propuestas, el debate acaba girando en exclusiva sobre las autovías. Pero en países ricos como Suiza y Austria no hay más que una red básica de autovías. El resto del territorio lo cubren las carreteras. A nadie se le ocurre, como en Asturias, querer llevar las autovías a todas partes».

Daniel Peribáñez, profesor titular de Historia Económica de la Universidad de Oviedo, equipara la discusión con la vieja polémica de «si fue antes el huevo o la gallina». Y lo explica: «Sin infraestructuras no se puede estar, pero si la región no produce lo suficiente y no exporta, ¿para qué demandamos las infraestructuras?». «Cuando se hizo la autovía entre Gijón y Villaviciosa», ejemplifica, «un comentario muy habitual era que esa conexión facilitaba ir a tomar sidra a Villaviciosa. Pero no se pueden hacer grandes y costosas infraestructuras ni tupir Asturias con una densa red de autovías para ir a tomar sidra. Lo mismo cabe decir del reclamado AVE del Cantábrico».

«El debate», tercia, «no debería ser si necesitamos más infraestructuras, sino qué y cuánto estamos produciendo, para qué mercados y cuánto deberíamos exportar y no lo estamos haciendo. Ésta es la cuestión prioritaria. Las infraestructuras son fundamentales, pero con racionalidad. Son básicas, pero sin actividad económica no se justifican. La ampliación de El Musel, si no se captasen más tráficos, se convertiría en una obra mayúscula pero vacía. Y en el caso de la variante de Pajares, tal pareciera que todo el mundo estuviese enloquecido por ir a Madrid en tren».

«Otra cosa», precisa, «es que sin infraestructuras no se puede hacer nada y que en Asturias aún se necesitan algunas. Pero sin perder de vista que el futuro ya no pasa tanto por las infraestructuras físicas como por las nuevas tecnologías».

El economista asturiano José Manuel Agüera Sirgo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de León, también se inclina por reclamar sentido común. «Lo que no hay que hacer es exagerar. Ni en esta cuestión ni en ninguna otra. Si no hubiera carreteras ni ferrocarril no se podrían transportar ni exportar los productos, y tampoco vamos a dejar sin acabar la Autovía del Cantábrico. Pero sólo hay que hacer las infraestructuras que de verdad sean necesarias».

Respecto al caso concreto de la macroampliación de El Musel, Agüera coincide en que puede ser «una exageración» y opina que, de todas las infraestructuras en marcha, es «la más discutible». «Si se lee la documentación con la que se justificó su construcción, se verá que hace tres años que el puerto tenía que haber alcanzado unos tráficos de 24 millones de toneladas anuales, pero a fecha de hoy estamos en 20 o 21 millones de toneladas». «El puerto», prosigue, «lo que precisa es diversificación. Pero en parte no se diversifica porque Asturias tampoco ha roto la dinámica de su diversificación productiva». Agüera Sirgo alerta de que «más del 90 por ciento del tráfico de El Musel es de importación y eso significa -y éste es el nudo gordiano- que no exportamos suficiente».

A su juicio, éste es «un debate muerto, en el que no se debe pontificar». «Las infraestructuras que hay que hacer en Asturias son las que ya se están haciendo. No hay más. Pero El Musel, como ya está en marcha, ahora habrá que acabarlo. Son obras irreversibles».

«El problemas de Asturias», según este economista, «no son sólo las infraestructuras, sino la insuficiencia de la inversión empresarial. Por eso estamos siempre en esta dinámica cansina y crítica de la obra pública». La realidad, en su criterio, es bien distinta de lo que se argumenta: «Eso de que estamos abandonados no creo que lo sostenga mucha gente. ¿Qué hubiera sido de Asturias sin las ayudas de España y de la UE?» «Ése es un debate artificial», asegura, «porque las infraestructuras fundamentales ya se están haciendo». «Ahora hay que ser prudentes», señala, «porque las infraestructuras no son la panacea y porque lo que se necesita es buscar alternativas, y esto exige inversión productiva».

Mientras tanto, opina, «el problema de obra pública está cerrado en Asturias». «El nuevo hospital las autovías, los túneles de la variante de Pajares... se están construyendo. Por lo tanto, el debate de las infraestructuras en Asturias esta acabado», concluye Agüera.

«Sólo hay que hacer las infraestructuras que de verdad sean necesarias. Con las que ya se están construyendo, el debate está cerrado. Y, de todas las que están en marcha, la más discutible es la de El Musel. El puerto lo que precisa es diversificarse, pero en parte no lo logra porque Asturias tampoco se ha diversificado».

«Las infraestructuras son básicas, pero con racionalidad: sin actividad económica no se justifican. No se puede tupir Asturias de autovías o Aves para ir a tomar sidra. Y El Musel si no capta más tráfico se convertirá en una obra mayúscula, pero vacía. El futuro ya no pasa por las obras físicas, sino por las telecomunicaciones».

«En Asturias, por falta de otras propuestas, el debate regional acaba girando en exclusiva sobre la autovías. En países ricos a nadie se le ocurre, como aquí, que las autovías tengan que llegar a todas partes. Un puerto puede ser condición necesaria, pero no suficiente. Necesita además ser competitivo en tarifas y servicios».

«El error está en que sólo se habla de los posibles beneficios de las infraestructuras y no de sus costes y posibles alternativas. Habría que plantearse si el gasto en infraestructuras es más rentable que destinarlo a formación, por ejemplo. Pero la obra de El Musel es interesante porque trata de adaptarse a necesidades futuras».

Texto 2
Para el economista Antonio Álvarez Pinilla, profesor titular de Fundamentos de Análisis Económico y gerente del Centro Europeo de Soft Computing, la «falta de consenso» en Asturias sobre las infraestructuras «se debe en parte a que no planteamos correctamente el debate. No tiene mucho sentido preguntarse si la construcción de grandes infraestructuras puede contribuir al crecimiento regional, ya que es difícil imaginar una circunstancia en que no lo haga. El error está en que sólo se habla de los posibles beneficios de las infraestructuras y no de sus costes y posibles alternativas. La pregunta de interés es si el gasto en infraestructuras es más rentable o no que en otras cosas». El debate se sesga a favor de las infraestructuras, cree, porque «los efectos de ese gasto son visibles y crea empleo de forma inmediata, mientras que las alternativas son menos evidentes y sus beneficios se ven a más largo plazo». «Pero precisamente ésta es», señala, «la labor de los analistas y dirigentes: pensar en nuevas alternativas y a un plazo más largo».

Álvarez Pinilla cree en todo caso que el debate sobre las infraestructuras debe girar más «sobre lo concreto» y menos «sobre lo general». En el caso de El Musel, opina que «a pesar de lo costoso de la obra, el planteamiento de crear un puerto adaptado a las necesidades futuras es interesante». «No es fácil predecir si esta ampliación atraerá suficiente tráfico para hacer rentable una inversión tan alta, pero me gusta», dice, «este tipo de apuestas». «El mar», agrega, «es un factor de competitividad».

El profesor Pinilla reclama, sin embargo, más debates en Asturias sobre alternativas a las infraestructuras físicas. «Habría que plantearse si es más rentable invertir en una nueva autovía o, por ejemplo, en un plan de mejora integral del aprendizaje del inglés de nuestros escolares». Y responde: «Yo tengo pocas dudas».

lunes, julio 21, 2008

Este cerebro no volverá a investigar

El País

La historia de un matemático premiado que abandona por un sueldo fijo

ANTÍA CASTEDO - Granada - 20/07/2008

Facultad de Ciencias de Granada, en pleno julio. Sólo están los conserjes, los guardianes que atesoran las llaves de las aulas, ahora vacías. Santiago Morales, matemático de 32 años, recorre los pasillos. Vuelve a su antigua casa y sonríe a los nuevos inquilinos para que le dejen entrar. "Aquí es donde yo daba clases", cuenta. Y mira las actas de notas que todavía cuelgan de la pared. "Sólo suspendía a los que no había más remedio", confiesa. Hace cuatro años que cambió la universidad por un instituto de secundaria en Manzanares, Ciudad Real.
Este granadino de ojos grandes y expresivos ganó en 2006 el premio más prestigioso para un joven en su disciplina por sus trabajos sobre las superficies minimales. Más tarde, tomando un refresco al abrigo del calor estival de Granada, intenta explicarlo para no iniciados. "Cuando sumerges un alambre en forma de circunferencia en agua con jabón, la capa de jabón resultante, que se apoya en el alambre, es una superficie minimal". El jurado del premio José Luis Rubio de Francia, otorgado por la Real Sociedad Matemática Española, destacó su trayectoria en el departamento de Geometría. Pero el premio llegó tarde, él ya había abandonado.
El niño que se empezó a hacer preguntas cuando su padre, carpintero de profesión, les inculcaba a él y a su hermano la curiosidad por el mundo con un atlas que les parecía demasiado grande, se cansó un día de no poder hacer planes y no saber qué pasaría el año siguiente. Su periplo es similar al de miles de jóvenes españoles, expertos por necesidad en encadenar becas y contratos temporales para tratar de hacer valer su vocación por la ciencia.
Comienza la enumeración: en 4º de carrera, beca de iniciación a la investigación. Al acabar 5º, beca del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Después, otra beca más, en el departamento de asistencia informática. Y luego otra para empezar su tesis doctoral en el Departamento de Geometría. El primer año cobraba 500 euros al mes; el último, 900. Después de leer su tesis llegaron dos contratos temporales más, de colaborador. El sueldo rondaba ya los 1.200 euros. Santi estaba impaciente por lograr una estabilidad laboral y económica que, a los 28 años, no vislumbraba cercana ni certera.
Antonio Martinón, catedrático de Matemáticas de la Universidad de La Laguna, explica las dificultades a las que se enfrentan los investigadores noveles: "Hay jóvenes con una capacidad extraordinaria que se están quedando fuera". Para intentar cambiar esta tendencia, un grupo de profesores y catedráticos de Matemáticas rescataron la historia de Santiago Morales en una carta reciente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para reclamar medidas que faciliten la incorporación de los jóvenes investigadores a la universidad y criticar "el progresivo envejecimiento" del profesorado. La media de edad en las universidades supera con creces los 40, y en algunas, como la Complutense de Madrid, un tercio de los profesores tiene entre 50 y 60 años. Hasta ahora han firmado 150 personas.
Los firmantes, todos docentes veteranos, pretenden que se remedie la carrera de obstáculos a la que se ven abocados los jóvenes, que no logran la estabilidad "hasta pasados los 35 años".
Esa ansiada tranquilidad la encontró el matemático en Ciudad Real, donde, además, se reunió con su mujer. Y, con la estabilidad, llegó un hijo. El pequeño Santiago, de 15 meses. "Si no hubiera renunciado a la investigación, no sé si tendría ahora un hijo".
"El primer examen de bachillerato que les puse a mis alumnos, lo suspendieron todos", sonríe con la picaresca del que ha aprendido la lección. Retó a los alumnos como lo retaron a él. Pero los tiempos han cambiado. "Los muchachos se rebotaron porque el examen era muy difícil", cuenta.
Santiago Morales reflexiona sobre el giro que ha dado a su vida. La investigación requiere muchas horas, incluso en vacaciones, porque no basta con cumplir. Para publicar y acumular méritos, hay que revisar artículos, ir a congresos, leer mucho y pensar. Durante horas. Llega un momento en que tienes las incógnitas tan presentes que puedes trabajar mientras caminas. Pero es un esfuerzo gratificante. Ni playas desiertas, ni viajes alrededor del mundo: "Si me tocase la lotería, me pondría de nuevo a investigar", dice el galardonado científico.
El momento de recibir el premio fue agridulce. De un lado, el reconocimiento por los años de trabajo. De otro, la sensación de alejamiento de un mundo que le apasiona. La noticia llegó una tarde de domingo, entre lloros, papillas y pañales. Luego, más tranquilo, pensó: "¿Y si sacara algo de tiempo para seguir con la investigación?". Pero van pasando los días. Y la rutina engulle.

jueves, mayo 29, 2008

Jugando a los médicos: La Facultad de Medicina de León

Algunas preguntas que pueden ayudar a ver con claridad la propuesta.
1. ¿Dónde se ubicará físicamente ?
2. ¿Dónde están en este momento (físicamente) los profesores de esa hipotética Facultad?
3. ¿Dónde están en este momento los hipotéticos alumnos de esa Facultad?
La pregunta 2 es muy interesante y la 3 no se pude contestar sin conocer con detalle la 2.

viernes, mayo 23, 2008

Política universitaria

Mi amigo Isaac me habló hace unos días del libro "Crecimiento Económico" de David Weil. No puedo usarlo como libro de texto porque su loable objetivo de que el nivel matemático sea bajo conduce a una notable pérdida de potencia analítica del modelo de Solow. Sin embargo, tengo previsto incorporar este libro a la clase para discutir las implicaciones políticas y económicas del modelo.

Estaba leyendo el capítulo de Eficiencia (se lo recomiendo a los investigadores en la materia) y he encontrado un chiste sobre la extinta Unión Soviética perfectamente aplicable a la universidad:

Llega una visita a una fábrica soviética y pregunta: ¿Cuánta gente trabaja aquí? El encargado le responde: aproximadamente el diez por ciento.

viernes, abril 25, 2008

La uniformidad es enemiga de la innovación


Encadenamos tres días de fiesta en la Universidad de León. El miércoles la fiesta de la Comunidad Autónoma, el jueves fiesta local de la “independencia” de León y hoy fiesta universitaria (San Isidoro). Como decía, una buena manera de enfocar el fin de curso con racionalidad. Sin embargo, como mis clases son los lunes y los martes, este año apenas me han afectado los diversos puentes y acueductos y he logrado dar con un poco de calma el tema de Competencia Monopolística.
La clave de este modelo (estructura de mercado) es que numerosos competidores venden un producto ligeramente diferenciado. Por tanto, los consumidores tienen más opciones a costa de pagar un precio superior al de un producto no diferenciado.

Empecé la presentación del tema hablando de uniformes del colegio. Animé a los alumnos a que presentasen las dos visiones contrapuestas que hay sobre el tema. Una alumna comentó su disgusto por haber llevado uniforme porque, de algún modo, limitaba una forma de expresión personal. El resto de los alumnos y un servidor mencionamos las ventajas de llevar uniforme. Todas ellas conducen a un coste bajo:
1. No hay nada que pensar cada mañana ni hace falta ir de compras con frecuencia.
2. Se limitan las discusiones sobre lo que constituye un atuendo adecuado. Se elimina la presión social sobre la apariencia.
3. Dos o tres recambios de cada pieza (pantalón, camisa, chaqueta) son más que suficientes para pasar un curso académico.


Aparentemente, las ventajas superan a los inconvenientes de no poder usar la ropa como forma de expresión personal. Sin embargo, en cuanto se cambia el ejemplo la balanza se mueve en dirección contraria a la uniformidad. El segundo ejemplo que propuse fue el de los automóviles.




Imaginad un mundo en que el gobierno haya decidido que ahorremos en la compra de automóviles. Básicamente, en los concesionarios hay tres tipos de automóviles: pequeño, mediano y grande.
Si todos los coches son iguales ¿Cómo pueden cambiar? Es importante darse cuenta de que existe una relación esencial entre avance en la tecnología automovilística y diferenciación. La innovación llega a través de diferenciaciones continuas y sucesivas de los automóviles. En un mundo con tres tipos de automóviles todos seguiríamos conduciendo algo parecido a los SEAT de los años 60.









Esta relación entre diferenciación e innovación es la base de los modelos teóricos más avanzados de crecimiento económico. Por otra parte, esta idea puede abrir un debate sobre los intentos de uniformización europea de la enseñanza universitaria.


miércoles, abril 16, 2008

Una universidad de cartón piedra con figurantes



Llevo tiempo dándole vueltas al contenido de este vídeo y no encontraba la parte que me inquieta. Es decir, lo que está fuera de lugar.
Primero pensé que era la envidia que me corroe. A mí no me aplauden mis alumnos y si lo hiciesen no sabría interpretarlo. Luego, pensé que era la imagen de la Facultad extrañamente vacía mientras el rector aparece casualmente por allí. Finalmente, creo que lo descubrí. Los alumnos tienen ante sí al Ministro de Industria a punto de enfrentarse a una crisis económica de magnitud desconocida y sólo se les ocurre aplaudir como si estuviesen contratados como extras en un anuncio. No se trata de un Ministro al que no conozcan o que crean que no le pueden entender. De hecho, hasta el viernes anterior era su profesor y les explicaba el concepto de elasticidad de la demanda.


Algunas preguntas posibles:
- Sus planes para el Ministerio.
- Una descripción de sus desacuerdos con Solbes.
- ¿Cómo logra comunicarse con Zapatero en temas de economía?
- Una valoración de la crisis económica.
- Una valoración del papel del gobierno en la profundidad de la crisis económica.

- Una valoración de los efectos a medio plazo de las propuestas de incremento del gasto público para mitigar los efectos de la crisis.


jueves, febrero 07, 2008

Carta abierta al rector Juan Vázquez

La Nueva España. 7 de Febrero de 2008
FRANCISCO SOSA WAGNER

Respetado rector y muy querido amigo, me perdonarás mi atrevimiento al dirigirme a ti por este medio público para comentar tu propuesta relativa a las jubilaciones -voluntarias- del profesorado de la Universidad de Oviedo. Al no pertenecer a ese claustro quizá carezco de título para intervenir en este asunto. Pienso, sin embargo, que tu plan tiene la suficiente importancia general como para que todos los universitarios nos sintamos concernidos por él.

De otro lado, esta pequeña audacia mía al molestarte con mis reflexiones se debe al hecho de la altísima estima intelectual y el gran afecto personal que te tengo. No me arriesgaría por cierto con algunos de tus colegas rectores -quiero pensar que pocos- que son capaces de tomar represalias siniestras contra quienes no los han votado o contra aquellos profesores a quienes odian por sentir celos profesionales o, en fin, actúan movidos por alguna otra tortuosa disposición de ánimo bien alejada de la objetividad académica. No es ése tu estilo, pues te has formado en una escuela en la que tus maestros te han enseñado precisamente lo contrario. Tú tampoco hubieras asimilado a buen seguro otras enseñanzas que no fueran las de la buena crianza.

Doy vueltas a la idea de jubilar a personas con 60 años que ejercen un oficio que no exige fuerza física ni destreza para trepar por un edificio, sino sencillamente afición al estudio y aptitud para ello. Capacidades, pues, de índole intelectual que se van acumulando con los años, más aún que con los años van ganando en perfiles y en seguridad. La formación de un profesor -lo sabes bien- es el resultado de un esfuerzo gigantesco que la sociedad hace para poner a nuestra disposición medios con los que vamos depurando nuestros conocimientos, afinándolos y profundizándolos. Un esfuerzo social al que debemos estar bien agradecidos porque nos coloca en una situación de privilegio frente a la mayoría del resto de los profesionales. Disponer de laboratorios, de libros en nuestros seminarios, de las revistas de nuestras especialidades, todo ello es un lujo que disfrutamos muy pocos siendo obligación nuestra responder lealmente a tanta generosidad.

El profesor que no es un zángano -y puede haberlos, pero son los menos- aprovecha esta circunstancia excepcional para ahondar en su formación, para trabar conexiones entre sus conocimientos, para abrir nuevos caminos en una investigación, para abordar un problema que no había sido suscitado o estaba deficientemente planteado. A partir de ahí, tiene la obligación de transmitir ese caudal de experiencias a las generaciones jóvenes, a quienes se sientan en las aulas de la licenciatura y, después, a quienes ya optan por formarse como especialistas en tal o cual disciplina.

Pues bien, si todo esto es así, ¿de verdad crees que un catedrático de 60 años es intercambiable con un joven de 30? Yo gané mis oposiciones cuando tenía justamente esa edad, 30 años, y, cuando comparo lo que yo sabía entonces y lo que ahora sé, advierto la distancia infinita que hay, en términos de mi formación, entre tales fechas, e incluso me pregunto cómo fue posible que me dieran una cátedra a esa edad. El hecho de haber escrito unos cuantos libros, haber publicado en revistas, haberse subido a la tarima años y años, haber dirigido tesis doctorales y otros trabajos de investigación ¿es algo de lo que se puede prescindir alegremente? Con el criterio que alienta tu propuesta deberían sustituir a los magistrados del Tribunal Supremo por jueces recién salidos del horno de las oposiciones. ¿Te das cuenta el dislate que ello supondría? En ciertos oficios, las personas que los ejercen no son sencillamente idénticas y por ello no son sin más sustituibles.

Si de verdad crees, querido Juan, que un joven recién doctorado puede hacer lo mismo que un catedrático maduro, repleto de horas de laboratorio o de biblioteca, es que no has entendido nada del oficio universitario, lo que no me puedo creer. ¿Qué hay entonces detrás de estas propuestas? ¿Ganas de quedar bien con los jóvenes? ¿Acaso -según oigo- ansias de ahorro en salarios? Si éste fuera el objetivo, se podría empezar por suprimir tantos cargos inútiles de confianza como hay en cualquier Rectorado, tantos viajes -incluso oceánicos- a la nada de las firmas de convenios, el gasto de tantos móviles sonando infructuosamente...

Esta carta mía es probable que carezca de valor y que mis reflexiones sean un puro disparate. Pero créeme que salen de lo más profundo de mis entretelas como intelectual y como profesor. Y si te las transmito, es porque sé que eres bien receptivo a la sinceridad. Un fuerte abrazo de tu buen amigo.


Francisco Sosa Wagner es catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de León.

lunes, febrero 04, 2008

Dos ejemplos del problema de la Educación en España

Hoy traigo dos ejemplos del lamentable estado de la educación en España.

El primero es la conocida incapacidad de los españoles para hablar o siquiera entender un poco el inglés. Una parte se puede achacar a las deficiencias de escolarización y al fracaso escolar. Sin embargo, la parte más dramática es la falta de resultados de aquellos que han dedicado dos o tres lustros a estudiar inglés en los diversos programas educativos oficiales. Para complicar las cosas, algunas de estas personas han complementado los tres lustros de clases oficiales con clases particulares y cursos en el extranjero.

Un amigo que aprendió bien este idioma cerca de los cuarenta me contó la siguiente anécdota. Un día entró en un aula en que se acababa de impartir una clase de ingles. En la pizarra aparecía un tecnicismo gramatical que ningún angloparlante en su sano juicio usaría en toda su vida. Haciendo de la anécdota categoría, a eso se dedican los profesores de inglés y sus alumnos durante dos o tres lustros con los resultados que todos conocemos. Voy a ser políticamente incorrecto y voy a aventurar una hipótesis sobre la esencia del problema: la falta de preparación del profesorado. Cualquier ignorante puede preparar un gráfico con una compleja estructura gramatical pero muy pocos profesores dominan el idioma que explican o tienen ideas claras sobre qué enseñar y cómo. Richard Vaughan es una de las excepciones en España.

El segundo ejemplo me toca cerca: la enseñanza de la Economía. En El Mundo-La Crónica de León de ayer aparecía una entrevista con el Presidente de la Comunidad Autónoma de Cantabria. Veamos en primer lugar su trayectoria profesional con algunos subrayados.

Miguel Ángel Revilla Roiz.

Trayectoria profesional: Licenciado en Ciencias Económicas y diplomado en Banca y Bolsa por la Universidad del País Vasco. Director de banco en excedencia. De 1979 a 1982 fue profesor de Estructura Económica en la Escuela Superior de Dirección de Empresas de Santander, antes de acceder a la Universidad de Cantabria, donde ejerció como profesor de Política Económica y Hacienda Pública hasta 1995.


Veamos ahora la "profundidad" de sus análisis económicos


P. – Los aeropuertos de Santander y Asturias están compitiendo en vuelos de bajo coste. Ya los hay en Bilbao y ahora también puede haberlos en León y posiblemente en Burgos. ¿No son demasiados aeropuertos?

R.- Yo hablo de Santander, que es lo que conozco. Aquí sólo había vuelos a Madrid y Barcelona y apenas 200.000 viajeros anuales cuando yo llegué a la Presidencia. Hoy, en cambio, tiene un millón de pasajeros al año. Trabajan muchos más taxistas, la cafetería tiene siete empleados … El gobierno de Cantabria ha apoyado el transporte aéreo y los resultados están ahí. Y eso es lo más importante.

P.- Cambiando de tema. Hoy un litro de leche es tan caro como uno de gasolina.

R.- ¡Ya era hora! Ya era hora de que el ganadero tuviera el beneficio que se merece. Nosotros tenemos en Cantabria la mejor leche de España y los mejores pastos; no es una leche de vacas en granjas de hormigón. La leche es un elemento básico de la alimentación y es lógico que su precio sea acorde con al esfuerzo y al trabajo de los ganaderos. Hoy somos tan altos como los europeos, porque comemos tres yogures como ellos.

Este hombre no sólo tiene varios títulos de economista sino que ha formado a su vez a otros economistas.

miércoles, marzo 14, 2007

Penas está privatizando la ULE

TRIBUNA. El Diario de León. 13 de Marzo de 2007.
SECCIÓN SINDICAL COMISIONES OBRERAS DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN


EL RECTOR de la Universidad de León, en el último año que le queda al frente del equipo de gobierno de esta Universidad, ha emprendido una política de privatización de buena parte de los servicios de esta Universidad. Esta política no es nueva, ya que a lo largo de los últimos seis años ha venido manteniendo esta misma línea. Pero ahora ha decidido profundizar en ello, o así lo ha expuesto al menos a los tres Secretarios Generales de los Sindicatos más representativos de la ULE en la reunión a la que fueron convocados el pasado 17 de enero.

La Universidad es un servicio público que pagamos entre todos los ciudadanos y ciudadanas. Privatizar un servicio público supone introducir empresas privadas a gestionar sus servicios, lo cual implica que estas empresas quieran obtener un beneficio económico por un servicio que antes no tenía este «coste añadido». Coste añadido que sólo beneficia a los dueños o propietarios de esas empresas. No a todos. No olvidemos que lo público es de todos y lo privado sólo es de unos pocos.

El gran problema es que los beneficios económicos que esas empresas esperan obtener gestionando esos servicios no deben recaer en un aumento de los costes de los mismos para la propia Universidad, de lo cual se enorgullece el actual rector. ¡Nos sale más barato!, proclama a quien le quiera oír. Entonces ¿a costa de quién obtienen ese «plus» añadido de beneficios? Como nos podemos imaginar, por simple sentido común, se saca de las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que contratan esas empresas: bajos salarios, precariedad de los empleos, ausencia de negociación colectiva, etcétera. De esta forma las empresas abaratan los servicios que prestan sin recortar sus beneficios. No hace falta más que revisar las condiciones laborales de los empleados y empleadas que tienen las empresas que gestionan actualmente determinados servicios en esta Universidad y que Penas conoce o debería conocer.

Sabiendo que a Penas le queda año y medio a Penas como rector, parece que ha decidido emprender una campaña, a sangre y fuego, profundizando en su política neoliberal de privatización al servicio de unos pocos.

Sin hablar de la denominada Fundación Empresa-Universidad (su nombre inicial era Universidad-Empresa), de la que prácticamente nadie es capaz de obtener información sobre su gestión, hay toda una serie de servicios que estos años han sido «externalizados» o «deslocalizados», como ahora se llama a la privatización y precarización para ser «políticamente correctos»: el servicio de mantenimiento, el servicio de transporte y conductores, el servicio de maquinaria de la imprenta, determinadas conserjerías, el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE), ciertos servicios de la Biblioteca Central (que se hacen mediante contratos mercantiles), etcétera.

Pero ahora «amenaza» con más de lo mismo y a un mayor nivel y profundidad. En la reunión mantenida con los Secretarios Generales informaba que su intención es privatizar también el futuro servicio de guardería, el gabinete de prensa, el hospital veterinario, poniendo estos como ejemplos, entre otros, de una línea que ya viene de lejos. La primera y gran privatización que hizo nuestro Rector, en su primer mandato, fue vender los terrenos públicos de la Universidad de León para edificar viviendas en el campus universitario. Lo cual ha hipotecado el futuro de la misma a medio y largo plazo, puesto que ya no le quedará recurso económico alguno en caso de necesidad ni espacio para una posible expansión de sus instalaciones. Sabemos que el Rector está preocupado ahora, cuando ya no queda más remedio, porque los pisos que se están construyendo (algunos a casi treinta metros de las Facultades por empresas que han hecho su «agosto» particular) nos van a dar «buena sombra».

En todo caso, ya se ha advertido desde Comisiones Obreras de la distancia que existe entre el equipo rectoral y los trabajadores y trabajadoras en su conjunto, como un serio inconveniente para cualquier entendimiento. El actual clima de desconfianza motivada por la decepcionante actuación del equipo rectoral no es el mejor escenario para próximas negociaciones ni acuerdos, pues todo lo relativo a relaciones de puestos de trabajo y privatizaciones son materias contaminadas en esta Universidad por cuanto ha ocurrido en episodios anteriores.

Podríamos entender que, excepcionalmente, determinados servicios puedan ser desempeñados por empresas. Pero siempre y cuando la ULE salvaguarde y exija en los pliegos de condiciones del contrato no sólo un presupuesto ajustado, sino que la empresa contratada cumpla con la normativa laboral vigente de forma escrupulosa evitando contratos precarios, sueldos miserables, duplicidad de funciones, respeto a la salud laboral, etcétera. Y se comprometa a articular las medidas necesarias y efectivas para que esas empresas lo respeten.

Esto no sólo supondrá un beneficio para los trabajadores y trabajadoras de estas empresas, sino para la propia Universidad de León y la coherencia entre sus principios de justicia, equidad, solidaridad, etcétera, que siempre proclama, y las prácticas reales que mantiene. Una enseñanza universitaria de calidad sólo es posible cuando el contexto en el que se desarrolla también es de calidad.

Recordaremos, finalmente, que lo privado es de unos pocos y lo público es de todos y todas. Queremos una ULE al servicio de toda la comunidad universitaria, que respete los derechos de todas las personas que en ella están desempeñando su labor y que promueva unos valores y unas prácticas en esta dirección.

Comentarios.
1. Queda mal repetir frases en los artículos.
2. Mis felicitaciones al Rector. No sabía que estaba privatizando servicios pero me parece una idea brillante. A ver cuando privatiza algún Departamento.
3. El “coste añadido” del beneficio que hay que pagar a las empresas privadas es invisible. De hecho, se contratan porque hacen lo mismo o más a menor coste.
4. Algunas de las razones para el ahorro en coste son la adecuada organización de las tareas, el uso de las técnicas adecuadas y la correcta supervisión. La ausencia de estas mismas características explica una parte del coste más alto en las instituciones públicas.
5. Las condiciones laborales deficientes no pueden ser una explicación para el ahorro en coste. De ese tema se ocupan los sindicatos con gran eficacia. De hecho, una parte no desdeñable de los impuestos de todos y todas se dedica a subvencionar a los sindicatos para que realicen, entre otras, esa importante tarea.
6.El Rector no puede ni debe supervisar las condiciones laborales de las empresas subcontratadas. Su labor consiste en intentar que se proporcione una enseñanza e investigación de calidad. Existen organismos e instituciones que se ocupan de este tema.
7. Ignoraba que la Universidad pregonaba los principios de justicia, equidad, solidaridad ¿etcétera? En cualquier caso, no puede aplicarlos en la solución de todos los problemas del mundo. Sería un objetivo loable si los emplease en sus tareas básicas: la enseñanza y la investigación,
8. Quiero una ULE al servicio de sus estudiantes y de la comunidad científica. No sé quien es la comunidad universitaria pero sospecho que sus intereses son contrarios a los estudiantes, los científicos y los contribuyentes.

sábado, marzo 10, 2007

Ferias de maestros

MANUEL CAMPA(*), La Nueva España, 3/1/2007

(*) Esta entrada del blog necesita una aclaración y merece un comentario.
La primera aclaración es que Manuel Campa y José Manuel Campa son dos personas distintas. Manuel Campa es el seudónimo de Manuel Fernández padre de Manuel Fernández Bagües. Este último es un profesor de la Universidad Carlos III, antiguo alumno que acude anualmente a dar una charla a mis alumnos.
El comentario es sobre la contratación de profesorado en nuestra universidad. Por supuesto, la Universidad de León no participa en este mercado ni tiene ningún interés en participar. De hecho, Jorge Rodríguez-Vález al que los alumnos consideran un gran profesor y la comunidad académica un prometedor economista no pudo continuar en la Universidad de León. Sin embargo, Jorge acudió a este mercado y unas semanas después recibió una oferta económicamente digna (no mileurista) de la Universidad de Oviedo.
El artículo de Manuel Campa permite comparar la preocupación por la calidad de la enseñanza de los pastores de los montes asturianos hace muchas décadas con la de la mayoría de las universidades españolas a día de hoy.

El artículo

Recientemente se celebró en Oviedo el simposio anual de la Asociación Española de Economistas. En el seno de dicha reunión la principal novedad ha sido la celebración del llamado «job market», patrocinado por la Asociación Europea de Economistas.
El objetivo del «job market» es poner en contacto a jóvenes doctores en búsqueda de trabajo con aquellas universidades que necesitan cubrir alguna vacante. Así, durante estos días, Oviedo contó con la presencia de cien jóvenes doctores en economía de las mejores universidades europeas (LSE, UCL, IUE, Pompeu Fabra...) y americanas (Columbia University, NYU, UCSD, Boston University, Cornell...), así como de representantes de quince universidades españolas.
Este tipo de reuniones suele seguir siempre un mismo ritual, de origen anglosajón: cada uno de los jóvenes doctores expone, durante 25 minutos, un trabajo ante la audiencia de los responsables universitarios. Posteriormente cada Universidad puede entrevistar a aquellos candidatos cuyos trabajos ha considerado de mayor interés. Si esta entrevista tiene éxito, el joven doctor será invitado a presentar un seminario en la Universidad interesada y a entrevistarse con los profesores del departamento. Este proceso puede culminar con la contratación final del joven doctor en la modalidad de «tenure track», es decir, por un período de 6 años, con la renovación condicionada a un número y calidad de publicaciones predeterminados. Este proceso de selección del profesorado procede de las universidades norteamericanas, lo cual prueba, una vez más, que, afortunadamente, USA no es sólo la gran potencia que invade Irak o que conforma en Florida el resultado de unas elecciones generales.
Curiosamente, a los asturianos, este procedimiento anglosajón de selección de los profesores nos recuerda, más que a nuestro mundo académico universitario, a algo bien distinto. Hace veinte años, por iniciativa de Juan Benito, fundador y presidente de Tribuna Ciudadana, se reeditó la parte correspondiente a Asturias del «Viaje por las escuelas de España», publicado por vez primera en 1926 por el periodista y escritor Luis Bello. A través de este gran libro llegó al conocimiento del gran público la existencia de la feria de maestros de Xera (Tineo), que cada año se celebraba coincidiendo con la feria de ganado de los Santos. Allí los representantes de pueblos y, sobre todo, de brañas sin escuela estatal se entrevistaban con los babianos aspirantes a «maestros», a quienes interrogaban sobre sus saberes y -como dicen actualmente los pedagogos- «destrezas». Además de leer, escribir y las cuatro reglas, una de las destrezas más valoradas era que el candidato a «maestro» supiera tocar el acordeón, para poder hacer baile en la braña a lo largo del invierno.

No debemos sorprendernos de que los métodos más avanzados de selección del profesorado seguidos en todo el mundo tengan un claro antecedente en el ámbito de los vaqueiros de alzada, un grupo humano, relativamente poco numeroso, que creó la mayor parte de nuestro folclore occidental asturiano y que, en sus coplas, realiza algunas de las críticas más radicales, de más ingenio y más rigurosas de cuantas se han hecho sobre la sociedad asturiana:

«Andouvieran en xusticia
hasta que al cabu amansaran
deixándulus bien palpaus
lus curiales de la L.luarca».

viernes, junio 23, 2006

Licenciatura en Economía II

Ante el poco entusiasmo que suscitó mi propuesta minimalista para la Licenciatura os hago una propuesta alternativa.

Primer Curso
Economía Española 1
Economía Europea 1
Economía Mundial 1
Hacienda Pública 1
Derecho 1
Contabilidad 1
Empresa 1

Séptimo curso
Economía Española 7
Economía Europea 7
Economía Mundial 7
Hacienda Pública 7
Derecho 7
Contabilidad 7
Empresa 7

Descripción
Habrá unos o varios jefes de Departamento que no impartirán docencia. Sólo tendrán que velar por el adecuado cumplimiento de los objetivos.

El grueso de profesorado estará compuesto por recién Licenciados sin ningún tipo de experiencia académica o profesional. Impartirán cuatro cursos anuales por un sueldo de 500 euros durante nueve meses. Los tres meses de verano sin sueldo y contrato los dedicarán a reflexionar sobre la sabiduría de los jefes de Departamento y la importancia de no separarse de los principios fundamentales. Estos profesores no viajarán, no asistirán a congresos y no leerán material subversivo. Las asignaturas se parecen mucho entre sí, tendrán todo tipo de solapamientos y girarán alrededor de los siguientes temas:
El fracaso de la teoría económica
La inutilidad del análisis empírico
Los efectos desastrosos del comercio internacional
El movimiento antiglobalización
El imperialismo
El fracaso del capitalismo
Los beneficios de la planificación centralizada y la intervención gubernamental en todos los ámbitos de la vida
Bases científicas de la contabilidad: su relación con la meteorología
Gestión organizativa estratégica competitiva de los recursos intangibles

La profundidad y complejidad de las asignaturas implica que no existe libro de texto que pueda cubrirlas ni siquiera parcialmente. Tampoco son posibles explicaciones concisas o ejemplos.

Ante los problemas que presenta la investigación económica la clase hará referencia principalmente a opiniones personales del profesor.

El profesor dictará a gran velocidad el material que sólo él conoce.

La evaluación consistirá en responder a preguntas totalmente aleatorias sobre ese material convenientemente memorizado. La extensión de la respuesta y la similitud con lo dictado por el profesor serán criterios fundamentales para decidir la nota final. El criterio de corrección y el valor de cada pregunta serán siempre un misterio.

Yo fui victima de una Licenciatura mucho más parecida a ésta que a la que yo propongo. En aquel momento, era mejor que ir a trabajar a la mina. Sin embargo, hoy somos una potencial mundial y podemos hacerlo mejor. Vuestros hermanos pequeños, sobrinos e hijos se merecen otra cosa.