miércoles, septiembre 13, 2006

El paraíso español de Muñoz Molina

Leído en una entrevista en el País Semanal, 10/9/1006

No sé, aquí hay demasiado ruido y furia, y no veo la razón. Cuando comparo lo que vivimos aquí con lo que se vive en Estados Unidos, donde un profesor tiene que vender su apartamento porque el seguro médico le cubre sólo una parte de su operación, o cuando un trabajador sólo puede contar para vivir con las propinas, donde sólo se tiene una semana de vacaciones al año… Aquí tenemos mucho de lo que allí falta, y no sé por cuánto tiempo lo vamos a tener. Es bueno sentirse de aquí. Así que me pregunto de dónde viene tanta furia, tanta saña; no lo entiendo.

Los profesores de Estados Unidos que yo conozco tienen seguros médicos bastante completos proporcionados por sus respectivas organizaciones educativas. Es muy raro que tengan que vender el apartamento. Hay gente que tiene mala suerte hasta para conocer profesores. De todos modos, hay cierta información previa sobre lo que cubre el seguro y sobre las posibilidades de ampliarlo. Obviamente, las posibilidades de ampliarlo no son ilimitadas y no se puede ampliar desde que sabes que estás enfermo.
Los profesores españoles que yo conozco se ponen a la cola para ir al médico, luego se ponen en lista de espera para operarse. Con alguna probabilidad pueden morir esperando en esa lista. Algún espabilado puede darse cuenta de que se muere en la lista de espera y hacer dos cosas:
1. Buscar un enchufe para saltarse la cola y que se muera otro en vez de él
2. Vender el apartamento y marcharse a Houston como hacen las folclóricas.
Alternativamente, puede darse cuenta de que la medicina en el paraíso español es un poco descuidada y atrasada. En este caso puede rendirse o tomar el camino 2.
La posibilidad 1 es parte de un paraíso que no me gusta. La posibilidad 2 se parece mucho al drama estadounidense que describe el escritor. Por tanto, quizás no sea tan misteriosa la razón por la que la gente está cabreada.

Otro tema es que los americanos son conscientes de que su sistema sanitario es problemático. Por tanto, han intentado reformas y tienen un activo debate político y un interesante programa de investigación sobre el tema. Mientras tanto, en el paraíso español estos temas están resueltos y sólo tenemos que mirar que no nos quiten lo conseguido.

Yo no creo en la existencia de paraísos. Creo que puede haber lugares donde los problemas se identifican, se discuten y se les buscan soluciones.

3 comentarios:

Santy dijo...

Estoy contigo. Hay un articulo interesantisimo sobre la economia sueca este semana en the economist diciendo que alabamos en exceso el modelo nordico cuando la cruda realidad no es tal.

ALYA dijo...

Solo llevo un mes en USA y puedo decir una cosa, aqui la gente cuando hay un problema, BUSCA SOLUCIONES INMEDIATAMENTEy no ESCURRE EL BULTO COMO SE HACE EN ESPANHA, y esto lo he podido comprobar porque he tenido problemas de vivienda (que se han solucionado) problemas con el seguro medico (que se han solucionado), en fin que una vez conocido esto creo que Espanha esta a anhos luz en bastantes cosas. Por ultimo decir que la cosa que mas me ha impactado en la Universidad es que los profesores se preocupan por los alumnos!!!!!!! lo que me hace darme cuenta de lo mediocres que son muchos de los profesores que tenemos en la universidad de Leon (y no va por ti Carlos al que considero una de las pocas excepciones). Pasarlo bien en este nuevo curso.
Un abrazo

Pelayo González dijo...

Existe una tendencia demasiado grande a ensalzar nuestro "paraiso" y a destruir toda forma diferente de pensar en otros países. Tras mi paso por Portugal, estuve en una pequeña ciudad de origen romano llamada Évora (que por cierto se parecía bastante a León en sus formas) descubrí que todas esas leyendas de que las portuguesas tienen más pelo que los portugueses, o de que los portugueses son "gitanos y pobres" son una burda mentira que parece sacada de un libro de serie b sobre un complot del gobierno para que no nos mudemos al país vecino.
Quizás en otros lugares en lugar de mirarse el ombligo busquen soluciones como dice alya, y si no espabilamos esos "pobres paises satelites del Este de Europa" tambien nos comerán la merienda. Creo que hay mucho por hacer pero básico sería cambiar ciertas mentalidades dominantes basadas en leyendas urbanas.