domingo, noviembre 30, 2008

¿Funcionará la política Keynesiana del enésimo plan de choque?

Teoría

El modelo más sencillo es aquel en que la producción se puede usar para consumir, invertir o para gastar por parte del sector público. La producción puede ser un coche que se fabrica en Valladolid. Ese coche es la Oferta. Un detalle importante que se le escapa a mucha gente es que esa producción es la fuente de rentas para todos los agentes implicados en la producción.

Como ya he dicho antes en este blog el coche puede ser usado por una familia para sus quehaceres diarios (consumo) por un taxista para transportar gente (inversión) o por la policía para (a)patrullar (gasto público). Estas tres componentes forman la Demanda.

El problema surge si por alguna causa la gente (consumo) o las empresas (inversión) dejan de comprar coches. Si no se compran coches no interesa producirlos pero si no interesa producirlos los productores no tienen renta y no compran coches. Se inicia un proceso contractivo (recesión) cuyo análisis completo requiere estudiar al menos un libro sencillo de Introducción a la Economía o de Macroeconomía Intermedia.

Bajar los tipos de interés suele ser un buen remedio para esta situación. La bajada de los tipos de interés convierte en atractivos proyectos de inversión que no lo eran a un tipo de interés más alto. Al mismo tiempo, el ahorro (no consumir) es menos atractivo y consumir a crédito es más barato. Por tanto, se espera que el consumo se incremente.

Existen situaciones en las que la política de bajadas de tipo de interés no es efectiva. Por ejemplo, si estás convencido de que el precio de la vivienda va a bajar comprarla implica un rendimiento negativo en ese activo. Por tanto, con un tipo de interés positivo un depósito bancario es más interesante que comprar una vivienda y, por tanto, no se comprarán viviendas.

Otra circunstancia en la que los tipos de interés no tienen efectos. En los tiempos actuales no sirve de mucho que se bajen los tipos de interés de descuento a los bancos si éstos no prestan a sus clientes. En los dos casos anteriores y en otros la bajada del tipo de interés no sirve para reactivar el consumo o la inversión.

La receta sugerida en este caso es el gasto en obras públicas. Paul Krugman lleva reclamando este tipo de políticas para Estados Unidos desde hace algunas semanas en su columna del New York Times. Por tanto, el enésimo plan de choque para la crisis (que no existía, que si existía nos iba a afectar menos que a otros y que si nos afectaba estábamos mejor preparados que otros) tiene cierto fundamento teórico de base Keynesiana y está en consonancia con las opiniones de economistas muy competentes.

Práctica

No he logrado encontrar una descripción detallada del plan. Se habla de que se transferirán cantidades a los ayuntamientos para hacer determinadas obras. Aquí es donde realmente empiezan los problemas.

  1. En los foros más irreverentes de economía los participantes escriben siempre “hay untamiento”. La historia de corrupción y de incompetencia de los ayuntamientos los convierte en un peligroso compañero de viaje en periodo de crisis. ¿Qué pasaría si “desaparece” una parte importante del dinero? ¿Qué pasaría si no se llegan a ejecutar las obras? ¿Qué pasaría si se ejecutan cuando la economía está a punto de resurgir?
  2. Yo no me fiaría de los ayuntamientos para elegir los proyectos.

Termino lanzando dos preguntas:

1. ¿No sería mejor usar este dinero para ampliar la cobertura de desempleo?

Transferiríamos dinero a la gente que está reduciendo el consumo en mayor medida y reactivaríamos esa importante partida. La inversión puede seguir a las oportunidades empresariales que surgen de la reactivación del consumo.

2. Desde hace días y sobre todo al escribir estas líneas me he dado cuenta del efecto nocivo que tiene la expectativa de caída del precio de la vivienda.

La caída del precio reduce la riqueza de los poseedores de este activo. Eso no tiene vuelta de hoja. Pero el pensar que seguirá cayendo produce un curioso efecto: si te regalan una casa de un millón de euros no la podrás convertir en efectivo hasta dentro de unos años. Es decir, tendrás que esperar a que el precio se estabilice, por ejemplo en medio millón de euros, y entonces serás rico. Por tanto, tendrás dificultades para aumentar tu consumo actual aunque tus perspectivas futuras sean buenas. En esa mimas circunstancias, se encuentran todos los propietarios de vivienda en España. El consumo futuro se verá afectado por la pérdida de capital pero el presente está constreñido por la falta de liquidez. Yo creo que la pérdida de capital no tiene remedio pero la fala de liquidez sí.

La pregunta es:

¿Existe algún modo de conseguir que el mercado baje los precios de una vez y que se empiecen a comprar y vender casas?

5 comentarios:

Javier García dijo...

Me quedo con tu pregunta: ¿Existe algún modo de conseguir que el mercado baje los precios de una vez y que se empiecen a comprar y vender casas?
La respuesta es no intervenir como se está haciendo: comprar suelo a promotores, aumentar el gasto en fachadas y reconstrucción para dar empleo a un sector que necesita reajustarse, no fabricar más vivienda pública,no aumentar más desgravaciones fiscales, etc. La gente no va a comprar hasta que bajen los precios, y no bajarán los precios si artificialmente se aumenta la demanda. Creo que la clave pasa por intervenir para mejorar la liquidez, porque meter dinero en los bancos no implica automáticamente mejorar la liquidez, y hacer una buena apuesta sectorial (no por ejemplo, cargarse una de las industrias punteras de este país como son las renovables porque no hay dinero para mantener las primas). Yo creo que es un gran error seguir manteniendo en pie de manera artificial la construcción. Ahora bien, ¿que pasa con tantas personas que estaban trabajando ahí? Buen sistema de protección al desempleo y programas formativos intensivos y ambiciosos para recolocar en otros sectores....

Anónimo dijo...

Los libros que citas no ayudarán a nadie a entender la sutileza del problema. El plan es una especie de PER a nivel nacional. Habrá peonadas en toda españa y esos peones son votantes muy fieles. El sistema que tan bien funciona en Andalucia se instaura en todo el país mientras los profesores le proporcionáis cierta legitimidad teórica.
Zapatero no será capaz de distinguir la oferta de la demanda pero conseguirá morir de viejo en la Moncloa.

Abel Fernández dijo...

Carlos, algunos comentarios a tus cuestiones:

1. Por curioso que parezca, el tema de si está habiendo realmente contracción de crédito por el lado de la oferta todavía está por demostrarse. En este post de Marginal Revolution se divulgaba un artículo de la Reserva Federal de Minneapolis que desmentía ciertas "mitos" sobre la crisis. No opino, me limito a citar:

http://www.marginalrevolution.com/marginalrevolution/2008/10/where-is-the-cr/comments/page/2/

2. No soy capaz de recuperar el artículo donde lo leí, pero, como comentas, el efecto de las variaciones del precio de la vivienda sobre el consumo, a nivel agregado, es completamente cierto y bastante significativo. Aunque parezca absurdo pensar que si pierde valor nuestra vivienda vamos a consumir menos, si pensamos marginalmente, así es; una persona que no tiene pensado vender su vivienda bajo ninguna circunstancia es probable que no modifique su comportamiento, pero una persona que se lo esté planteando por la razón que sea(que esté "en el margen"), sí que actúa en consecuencia.

Pensemos en este caso trivial: Juan compró hace años una vivienda por 100.000 euros. Acepta un trabajo en otra ciudad y vende su vivienda, pero sabe que tampoco se pasará toda su vida en dicha ciudad y decide que vivirá de alquiler mientras tanto. ¿Será igual su consumo si logra vender su anterior casa por 80.000 que si la vende por 140.000?

3. Completamente de acuerdo en lo de los ayuntamientos. En mi opinión, con gestionar la luz, residuos y algunos servicios sociales ya tendrían suficientes competencias. También muy de acuerdo con Javier; para que el precio de la vivienda se estabilice necesitamos un reajuste rápido sin interferencias públicas.

4. Respecto a la cobertura social del desempleo no estoy tan de acuerdo... Hay un trade-off inevitable entre dicha cobertura y la propia tasa de desempleo, así que no se puede llevar, en mi opinión, demasiado lejos la cobertura. Cito a Larry Summers (próximo director del "National Economic Council" de EEUU):

Unemployment insurance also extends the time a person stays off the job. Clark and I estimated that the existence of unemployment insurance almost doubles the number of unemployment spells lasting more than three months. If unemployment insurance were eliminated, the unemployment rate would drop by more than half a percentage point, which means that the number of unemployed people would fall by about 750,000. This is all the more significant in light of the fact that less than half of the unemployed receive insurance benefits, largely because many have not worked enough to qualify.


En fin, espero que mis comentarios sean de algún provecho. Enhorabuena por el blog, Carlos. Y también por el tuyo, Javier; os leo a los dos.

Un saludo,
Abel Fernández

A.Ruben dijo...

Buenas Sr Carlos,estoy de acuerdo con la solución que propones, puesto que los parados, seguro que son quienes tienen una Propension Marginal al Consumo mayor." ¿No sería mejor usar este dinero para ampliar la cobertura de desempleo?".

Con lo que no estoy tan de acuerdo es que de esta medida se derive un mayor gasto en inversión,si tenemos en cuenta el exceso de capacidad productiva que ya esta instalada y subutilizada.
A corto plazo,si acaso,creo que esta medida podria contribuir a que no se destruya tanto empleo en algunos sectores.Incluso,que en algunos sectores se creara ligeramente empleo.Pero no creo que tenga efecto alguno sobre la inversión.

La inversión depende de la tasa de rendimiento esperada y del coste de la financiacion.

El coste de la financiacion es bajo realmente,pero las expectativas son tan malas que proyectos de inversion posiblemente atractivos, no se emprenderan.

Carlos Arias dijo...

Gracias A. Rubén. (La A. es importante).
Yo creo que se trata de hacer llegar algo de dinero a alguna gente para que no se desplome el consumo. Hay que evitar la muerte del paciente (frenar el desplome) antes de pensar en su curación (expectativas e inversión). En ese sentido, prefiero dar dinero directamente a la gente que empezar a pagar "mordidas". Yo me fio tanto del Ayuntamiento como de Steve Wonder conduciendo bebido. El ramalazo caciquil bajo cobertura progresista del plan no tiene un pase.