martes, diciembre 09, 2008

¿Enseñaba esto en la complu?


Cuando Miguel Sebastián empezó a hacer declaraciones públicas, mi amigo Daniel empezó a decir que a él le parecía que este hombre desconocía los rudimentos de la introducción a la macroeconomía. Yo le contestaba que nadie pasaba los brutales exámenes preliminares del Doctorado en Minnesota sin un pleno dominio de la macroeconomía más avanzada. Sigo pensando lo mismo pero no soy capaz de entender la necesidad de hacer estas declaraciones.
Por ejemplo:
Según el ministro, si en lugar de haber comprado estos productos en el exterior, se hubieran comprado productos españoles, se habrían generado 93.800 empleos.
Y si mi abuela tuviese ruedas sería una bicicleta. De nuevo, este hombre ¿piensa? (¿quiere hacer pensar?) que los españoles compraron esos productos en el exterior por hacerle la puñeta a Zapatero y ahora depondrán su actitud para salir de la crisis. Existen profundas razones de estructura y política económica que explican la cifra del año pasado y que explicarán la de este año: competitividad, burbuja crediticia e inmobiliaria, recesión, depresión, etc.

Miguel Sebastián apuesta por celebrar las Navidades «en clave española» con productos nacionales

EFE
Miguel Sebastián visitó hoy las fábricas de turrón El Lobo y 25 de Xixona, así como el Museo del Turrón de esta localidad, acompañado por el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte; la secretaria de Organización de esta formación, Elena Martín, y la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares.Antes de visitar el museo, el ministro insistió en que "todos, absolutamente todos podemos hacer algo en estos momentos de dificultad", bien sea en el "ámbito empresarial, en el hogar y a nivel personal". Esta aportación, según señaló, es "consumir y comprar productos hechos en España".Sebastián abogó así por celebrar las fiestas "en clave española" con el fin contribuir a la generación de empleo. A este respecto, sostuvo que el pasado año se importaron productos navideños de textil, juguete y alimentación por valor de 4.500 millones de euros. Según el ministro, si en lugar de haber comprado estos productos en el exterior, se hubieran comprado productos españoles, se habrían generado 93.800 empleos. De este modo, reiteró que "si consumimos productos españoles podremos amortiguar la crisis", por lo que esperó que los Reyes Magos "traigan juguetes españoles".En esta línea, destacó que "dentro de una coyuntura de dificultad estamos obligados a expresar nuestro compromiso y solidaridad con todos los empresarios que integran el tejido productivo español".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo estoy con Daniel. Esto es lo que dice un libro básico de Economía:
“En vez de basarse en el tipo de cultura, costumbre o ignorancia para explicar el comportamiento de los consumidores o las empresas Teoría de los precios y aplicaciones parte de la premisa básica de que la mayor parte de los comportamientos pueden explicarse como respuestas racionales a incentivos económicos”
Peter B. Pashigian (1996) Teoría de los precios y aplicaciones

Por cierto, lo he sacado con "cortar y pegar" de tus apuntes.

Abdon dijo...

¿Qué gana diciendo estas tonterías? Si no recuerdo mal esta era la recta del franquismo inicial para todos los males.

Abel dijo...

Es curioso, Sebastian nos pide que compremos productos españoles y no extranjeros. Es decir, pretende que dejemos de comprar el producto de origen extranjero que elegiríamos en libertad para que compremos uno español cuya relación calidad/precio valoramos menos.

A este novedoso concepto yo lo llamaría "arancel psicológico a las importaciones", pues de funcionar conseguría lo mismo que un arancel... ¡pero sin recaudar nada por el mismo!

Ahora bien, si lo que pretende conseguir es directamente el efecto de un arancel, pero sin lograr recaudar dinero por el mismo, ¿por qué no propone un arancel clásico de los de toda la vida?

Cosas veredes...

Javier García dijo...

La clave la dio Ruben el otro día en un comentario. Diciendo eso queda bien frente a los productores españoles, y nada más. Los que trabajan en ese sector le aplaudirán al Ministro, y es lo que se consigue con esa foto y esas declaraciones. Claro que acaba de cometer una patada a la teoría y a la lógica que mueve el mundo. Mi abuelo lograba las peores patatas de Asturias en su huerto, encima le salían más caras que las que se compraban en el carrefour. El pensaba que lo que había que hacer era cargarse la posibilidad insolente de que un extranjero de m. (y menos un pobre de esos del continente ....) pudieran vender aquí. Un buen nacionalista es que el que compra hasta el petróleo español (aunque no lo tengamos). Esto es simplemente populismo...y ha hecho muy poco favor a la sociedad. La verdad no se atreve a decirla: "hola, no se compran esos productos en España porque no somos capaces de competir en relación calidad/precio. Sólo con nuestro conocimiento podemos hacer que eso cambie, necesitamos cambiar y hacer que las cosas se puedan hacer mejor, diferetes y no sólo vender a los españoles sino al resto del mundo. Aprovechemos para hacer los cambios necesarios para competir globalmente, y le ayudaremos como gobierno si tiene ideas interesantes y rentables que quieran poner en marcha o investigar". Como esto cuesta entender y no es nada popular, porque exige esfuerzo e ideas, lo mejor es decir eso de que la mejor navidad a la española...Por lo tanto, el curso en Minesota está genial pero no para ser Ministro, para eso lo mejor es un master en artes escénicas...

Anónimo dijo...

Daniel se excusa por no poder escribir un comentario. Está muy liado con las oportunidades bursátiles de estos tiempos.
Me ha dicho que todos los comentarios y el artículo se quedan lejos. El error es pensar en el ministro como un académico o como un político. En realidad, se trata de un conspicuo representante de un grupo económico que ha logrado infiltrarse en el gobierno. Las afirmaciones populistas cumplen varias funciones:
1. Contentan a los que podrían pedir su dimisión (Javi acierta)
2. Le permiten poder trabajar en sus proyectos en el ministerio sin tener que ocuparse de cosas difíciles (por ejemplo, productividad, competitividad).