domingo, octubre 26, 2008

Cuidado Manolo que vamos a por tí

Hace unas semanas que el Alcalde de León y Vicepresidente de Caja España aparece en los medios de comunicación criticando la fusión de las Cajas de Ahorros regionales de Castilla y León. La verdad es que los periódicos no se explayan en sus razones por lo que me limité a pensar que simplemente estaría descontento porque su cuota de poder quedaría diluida tras la fusión.

La cosa ha ido progresando y ahora ha expresado su preferencia por la fusión con una caja del norte. Por ejemplo, Cajastur. Voy a expresar mi inocente y atrevida opinión.

A mi me da la impresión de que Cajastur es una institución bancaria saneada gracias a la mano férrea de su presidente ejecutivo. Se trata de una persona con una gran capacidad intelectual y con una asombrosa fuerza física. Os puedo asegurar que nada se le pone delante. De hecho, yo creo que ha logrado implantar algún tipo de cortafuegos entre la práctica bancaria y el ámbito político. Por su parte, Cajaespana parece mucho más expuesta a los vaivenes políticos y sus presidentes han carecido de la cualificación, posiblemente de la capacidad intelectual y con toda seguridad de la forma física de Manolo. La implicación de Cajaespaña en el absurdo volumen de construcción en los años pasados en León y Ponferrada y el parón absoluto a día de hoy no parecen dibujar un panorama alentador.

El razonamiento del alcalde para rechazar la fusión con Caja Duero y proponerla con Cajastur es la siguiente: en algunos pueblos tenemos una oficina de Caja España y enfrente una de Caja Duero. Por tanto, si procedemos a la fusión sobra una de las oficinas y la gente que hay dentro. Es decir, que tengo que gestionar una reasignación de oficinas y una reducción de personal.

Esa manera de pensar está bien si eres el alcalde del pueblo que quiere cobrarle el IBI a ambas sucursales o trabajas en el tribunal de la competencia. Pero si eres el Vicepresidente de una Caja de Ahorros eso significa que se reducen tus costes y se incrementa tu capacidad de llevar a cabo tus objetivos estatutarios. Por tanto, su argumento en contra de la fusión no tiene mucho sentido económico y empresarial.

Del mismo modo, la fusión con Cajastur tendría sentido si se van a eliminar personas en los órganos directivos resultantes, si se van a compartir servicios, etc. Me estoy imaginando las puñaladas para tomar la decisión sobre qué Vicepresidencias se eliminan y dónde se sitúan unos servicios y otros. Las dificultades parecen tan grandes que si yo trabajase en Cajastur y estuviese interesado en alguna manera en una expansión por Castilla y León abriría mis propias sucursales. A menos que pudiese comprar la red de oficinas de Cajaespaña por un precio bajo y tuviese libertad absoluta para cerrar lo que me pareciese. Pero eso no es una fusión es una absorción.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una curiosidad que me gustaría que me aclarase algún lector. Hace unos años un vecino mío que trabajaba en Caja España se quejaba de la vagancia y de la desidia del Alcalde de León cuando trabajaba de ordenanza en Cajaespaña. Me pregunto si esta historia es cierta o fruto de la animadversión por el personaje. Si es cierta la historia el lugar para el sueño americano es León y no Nueva York. De ordenanza incompetente a vicepresidente en un lustro.

Manuel dijo...

Tras leer esta entrada tecleé en google "fusión cajaespaña cajastur" y me salieron unos cuantos foros de internet auténticamente delirantes. Los foreros leonesistas ven la fusión en estos términos: Caja España tiene más clientes y más oficinas por lo tanto es el jugador dominante. En consecuencia, la fusión implica que la sede esté en León.
No sé como empezar:
1. ¿Una caja con problemas económicos originados por la incompetencia y la política va a picar a la puerta de una que ha hecho los deberes y se pone a pedir condiciones?
2. ¿Qué piensan los dirigentes Asturianos de esta idea de un colega del PSOE?
3. Ante semejantes lumbreras existe una remota posibilidad de que les den lo que piden. Les ponen la sede de la “Caja de Asturias es España y lo demás tierra conquistada” en el edificio de Gaudí con un monigote dentro de presidente ficticio y un par de ordenanzas (yo tengo un candidato para este último puesto). El resto de las actividades de la caja resultante se quedan donde están ahora en Asturias. Caja Asturias se queda con las sucursales que le vengan bien y deja las otras.
4. El punto 3 es el “escenario favorable” si la auditoría descubre que la red de oficinas de cajaespaña vale más que la deduda. Si vale menos no habrá ni punto 3.

Abdon dijo...

Yo sólo conozco un argumento razonable a favor de la banca regional: hipotéticamente disponen de información local de la que no disponen los bancos globales y se centran en un "nicho" que es difícil para estos.
A mi me parece que al vicepresidente le importa un bledo si funciona o no funciona la banca regional. Se conforma con poco:

1. La sede en León para sacar pecho.
2. Unos cuantos puestos de consejero para cobrar sueldos estratosféricos en relación a la cualificación de las personas que los ocupan.
2. La posibilidad de mangonear la concesión de créditos y la distribución de los beneficios "contables".

Es difícil ver ninguna ventaja para los ciudadanos en estos objetivos personales.

Rubén González dijo...

Respondiendo al anónimo, la versión que yo recibí exactamente se basaba en que tras vagar por alguna oficina sin pena ni gloria, Paco Raquetas había acabado en el archivo donde para que recuperase un expediente había que recurrir a "amenazas" de aviso a sus superiores porque parece ser que el sujeto solía decir estar siempre muy ocupado. La fuente es muy fiable y si este rumor lo recibiste de otra persona parece confirmarse el asunto.
Ahora claro, que no sé de qué te sorprendes sobre su evolución. Si ZP pudo llegar a Moncloa, que Paco sea Vicepresidente de CajaEspaña es algo muy normal. En cualquier caso estaremos de acuerdo en que no es un puesto que se haya ganado por méritos en la compañìa, te recordaré que la misma entidad tuvo de presidente a un biologo experto en cucarachas y ahora a un albañil llegado a constructor.