miércoles, octubre 24, 2007

Mecanismos institucionales para resolver problemas sociales (A propósito de los Nobel de Economía de 2007)

CÁNDIDO PAÑEDA

Leonid Hurwicz recibe el Nobel a una avanzada edad (90 años) y lo hace con dos más jóvenes leones: Eric S. Maskin (57 años) y Roger B. Myerson (56 años). El Nobel de Economía de este año es, pues, el punto de encuentro de diferentes generaciones y de dos orígenes (el ruso Leonid y los estadounidenses Eric y Roger) y tres destinos (Minnesota, Princeton y Chicago, respectivamente). Todos ellos a la búsqueda y captura de mecanismos institucionales para la resolución de problemas sociales.


Algunos problemas sociales

En los últimos años ha habido una tendencia a la privatización de diversas actividades en diferentes países del mundo. Estos procesos pueden realizarse de diversas formas: por ejemplo, que el gobiernete se las pase a los amigotes o que se subasten. Supongamos que el país del que hablamos es un país civilizado que emplea el segundo método. En ese caso cabe la posibilidad de que el Gobierno se plantee la siguiente pregunta: ¿qué tipo de subasta debe emplear si pretende obtener el mayor precio posible por la venta de dichas empresas públicas? Es una pregunta muy relevante y de gran interés, pues hay mucho que ganar o perder en la jugada.

Otra pregunta relevante es, por ejemplo, la que se podía estar haciendo Salomón cuando se enfrentó al problema del niño que reclamaban dos madres. Sin duda, se preguntó ¿cómo me las arreglo para resolver este problema de forma justa? De nuevo, hay mucho que ganar o perder en esta jugada.

Finalmente, un historiador puede preguntarse cuáles son las razones que laten tras el mayor crecimiento de la productividad de la agricultura en Inglaterra, comparada con Francia, en el período 1600-1800. Una posible respuesta es que el hecho de que la toma de decisiones sobre cosas tales como el drenaje o el cercamiento de los campos abiertos («bienes públicos» en la jerga económica) requiriera unanimidad en Francia y no en Inglaterra, puede haber influido decisivamente en tal diferencial de productividad. Esto es, la jugada puede que le haya salido bien a Inglaterra y menos bien a Francia por una sencilla cuestión de método, de procedimiento, de mecanismos.


Los mecanismos (las instituciones) importan
En general, el problema al que nos enfrentamos en los tres casos que se acaban de exponer es el mismo: queremos lograr un resultado eficiente (vender al mejor precio, dar el niño a la madre real y aumentar la productividad de un sector) partiendo de un mundo en el que los agentes tienen estrategias (jugadas, pues) y en el que se juega con la falta de información de los que toman las decisiones. El caso del juicio de Salomón que ya he utilizado en otro artículo previo («Roberto Serrano, el juicio de Salomón y la teoría de la implementación», LA NUEVA ESPAÑA, 21 de junio de 2004, p. 75) puede servirnos para ilustrar este punto. Salomón debe hacer justicia sin contar con parte de la información existente. Así, cada una de las dos supuestas madres sabe si es la madre real, pero Salomón no cuenta con dicha información, que es vital para resolver el caso. Y no cuenta con dicha información porque a la madre falsa no le interesa revelar lo que sabe, ya que se quedaría sin el niño. Salomón tiene, pues, que inventarse un mecanismo, un procedimiento, un método, que le permita hacerse con dicha información y, efectivamente, lo logra: a través de la propuesta de partir al niño logra que se revele quién es la madre verdadera. Efectivamente, ésta se rebela contra dicha solución y renuncia a su hijo, con lo que sin darse cuenta anuncia (revela) quién es la madre real y, al final, no renuncia sino que se queda con el niño.

Para terminar de contextualizar la contribución de Hurwicz, Maskin y Myerson conviene señalar que en el terreno en el que se está planteando el juego (interacción estratégica y falta de información) el mecanismo de mercado y, en general, muchos tipos de mecanismos alternativos no funcionan adecuadamente. Tal como se señala en el resumen científico compilado por el Comité del Premio de la Real Academia Sueca de Ciencias y publicado en la web de la Fundación Nobel, «en una amplia clase de modelos, la clásica eficiencia en términos de Pareto es incompatible con la participación voluntaria, incluso si no hay bienes públicos». Esto es, no basta con el mercado puro y duro (por ejemplo, no basta con emplear el mecanismo de las subastas) sino que se precisa un determinado tipo de mercado (por ejemplo, un determinado tipo de subasta, ya que los distintos tipos de subasta pueden llevarnos a resultados diferentes, con lo que no es lo mismo utilizar uno que otro). En síntesis, hay que matizar: el mecanismo utilizado importa, y como el mecanismo es, como veremos inmediatamente, una institución, el mensaje central de los premiados de este año es que las instituciones importan.


Mecanismos, revelación e implementación

La conclusión que se acaba de señalar la obtienen los tres premiados tras haber recorrido un largo camino, que se inicia con la contribución seminal de Hurwicz (dos trabajos publicados, uno en 1960 y otro en 1972). En primer lugar, Hurwicz define el concepto de «mecanismo»: «un sistema de comunicación» en el que los participantes intercambian mensajes que en su conjunto determinan el resultado. En un «mecanismo» hay, pues, una entrada de información (a veces verdadera, en muchas ocasiones falsa; recuérdese lo que dice la madre falsa) que se procesa a través de determinadas reglas (de ahí que el mecanismo sea una institución) que nos lleva a un resultado. Pues bien, Hurwicz nos dice que en un contexto de estrategias dominantes (hagas lo que hagas tú, yo haré esto) y bajo determinadas condiciones adicionales, en una economía estándar de intercambio no hay mecanismos que nos lleven al óptimo de Pareto, lo que traducido significa que la falta de información (está disponible en forma privada, en las cabezas de los agentes, pero que no se dispone de ella de otra manera) impide el logro de la eficiencia. Este resultado es negativo y es una de las aportaciones típicas de los economistas que, efectivamente, muchas veces son útiles al señalar lo que no es posible (de ahí que abunden en la ciencia económica los teoremas de la imposibilidad). Y lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible porque hay un problema de compatibilidad con los incentivos. Es este un concepto clave y una de las contribuciones fundamentales de Hurwicz, quien señala que un mecanismo es compatible con los incentivos si la estrategia dominante de cada agente es la de revelar correctamente la información privada de la que dispone. Volviendo al juicio de Salomón, el mecanismo de preguntarle directamente a las dos madres si lo son realmente no es compatible con los incentivos, concretamente, dicho mecanismo no es compatible con el incentivo de la madre falsa, que sólo se beneficiará si no revela la verdad.

Llegados a este punto uno puede decir «apaga y vámonos» (si tiene razón Hurwicz y, en el contexto que él plantea, no hay mecanismos que lleven a la eficiencia paretiana, no hay nada que hacer y todo es posible) o darse cuenta de que a los economistas se les paga por encontrar soluciones que sean eficientes en algún sentido (por ejemplo, en el sentido de eficiencia respecto a los incentivos que es distinto del sentido paretiano del concepto de eficiencia). En ese camino Myerson aporta en los ochenta una versión general de una pieza esencial, el denominado «principio de revelación»: cualquier resultado de equilibrio de un mecanismo arbitrario se puede replicar en clave de un mecanismo directo compatible con los incentivos. En clave del juicio de Salomón, ello nos sugiere que podemos diseñar un mecanismo que, siendo compatible con los incentivos, revele la información necesaria para determinar quién es la madre verdadera. Así, Salomón se inventa un mecanismo (el truco de partir el niño) que es compatible con el incentivo que tiene la madre verdadera para salvar al niño y, en definitiva, para revelar la verdad. El otro avance fundamental en esta línea de investigación se debe a Maskin, quien aporta a fines de los setenta las claves para resolver otro de los rompecabezas de esta historia: el denominado «problema de la implementación».
Termino ya con un matiz y la conclusión general. El matiz es que en el desarrollo de la «teoría del diseño de mecanismos», que ha llevado al Nobel de Economía del año 2007 a los tres economistas mencionados, hay una clara presencia de economistas españoles, tal como muestra la bibliografía que acompaña al resumen científico de la Fundación Nobel que ha servido para redactar estas líneas. Así, aparecen los profesores Luis Corchón, Xavier Freixas, Andreu Mas Colell, Rafael Repullo (realmente culminó la demostración matemática del trabajo de Maskin de 1977, que no era correcta) y Roberto Serrano (hay todavía más españoles de altísimo nivel en esta labor). La conclusión general es que el trabajo de los premiados este año es importante porque, por una parte, resalta, con el máximo rigor matemático, la importancia de las instituciones (los mecanismos) y, por otra, sirve para enfrentarse a problemas reales muy relevantes y, en bastantes casos, para resolverlos.

Cándido Pañeda es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Oviedo.

miércoles, octubre 17, 2007

El papel del gobierno en mi camino al trabajo

Vivo prácticamente enfrente a la Facultad, de hecho enfrente al Colegio de los Jesuitas. La vía de FEVE obliga a dar grandes rodeos para acceder al Campus en coche desde mi casa. Por otra parte, el crecimiento urbanístico de Navatejera dificulta enormemente la circulación en automóvil en este vecindario. Salir a la Calle Mariano Andrés puede llevar unos minutos, los dos semáforos de la ronda algunos más, el paso a nivel un rato, etc. Como consecuencia, muchos vecinos del barrio (padres y niños de los colegios, estudiantes de la Universidad y algún trabajador) optan por caminar.
Los vecinos han creado por consenso, sin intervención gubernamental, una ruta muy racional y segura. Sale de la Calle de La Cepeda cerca de los estudios de Canal 4, pasa por una acera delante del Café Teatinos, cruza veinte metros del césped del Parque de la Asunción, inmediatamente la vía de FEVE (no lejos de un apeadero en construcción) y se incorpora a la nueva carretera que va al Colegio de los Jesuitas. El punto de cruce de la vía de FEVE es una ligera curva que permite ver casi medio kilómetro en ambos sentidos. Por otra parte, el tren se desplaza a una velocidad muy moderada entre dos apeaderos. Es decir, es un cruce con un peligro perfectamente asumible por una persona adulta en mediana forma física (hay un pequeño despeñadero hacia el lado de la carretera).

Los cientos de personas que hacen a diario este camino han generado un pequeño sendero de veinte metros en el parque. Como dije anteriormente, la ruta está hecha para que el paseo sea conveniente y para evitar zonas llenas de hierba o de barro. Estos cientos de personas se evitan de este modo un viaje en automóvil de quince minutos en una zona terriblemente congestionada.

El papel del gobierno ha sido dar licencias de construcción sin pensar en la movilidad de los vecinos. Los vecinos han generado una solución ecológica, sostenible, etc. Sin embargo, estos días los obreros que trabajan en el nuevo apeadero de FEVE están colocando una valla a ambos lados de la vía. Los operarios afirman que la valla llegará prácticamente hasta el puente de la ronda de circunvalación. Si esto es así, y parece que lo va a ser, la opción de caminar será mucho más difícil. Por un lado, se alarga innecesariamente el paseo ya que los vecinos habían elegido una ruta muy buena. Peor todavía, se alarga el recorrido por el césped. En días lluviosos esto implicaría mojarse y llenarse de barro.
Me resulta difícil de comprender que se dificulte la opción de ir caminando al trabajo o a la escuela. Además esta dificultad parece que es un capricho. Algunas razones que FEVE o el ayuntamiento pueden esgrimir son las siguientes:
Seguridad.
Resulta que los vecinos ya habían pensando individualmente en su seguridad. De hecho, el sendero marcado pasa por un lugar de gran visibilidad. Cruzar la vía supone ahorrar varios minutos, varias veces al día. El tiempo de una persona es realmente el recurso más escaso que existe. Os puedo asegurar que no es renovable y, en algunos casos, es muy valioso. Por tanto, ahorras un recurso valioso incurriendo en un peligro prácticamente nulo. Resultado, caminas cruzando la vía.

Legalidad.
Es verdad que no existe un camino “oficial”, ni un paso a nivel. Sin embargo, si tuviesen que hacer uno deberían hacerlo por donde la gente ha mostrado su interés en cruzar. La norma sólo se entiende como medio para mejorar la seguridad y la seguridad es inmejorable sin causar grandes trastornos a los usuarios. En otras palabras, la seguridad absoluta no existe y es muy cara. Por eso, los individuos aceptan determinados grados de inseguridad en su vida.

En resumen, el ayuntamiento y una empresa pública no han logrado ayudarnos en nuestra movilidad y , sin embargo, sí son capaces de poner trabas a nuestras propias soluciones.

viernes, septiembre 28, 2007

Un relato económico actual de inspiración quijotesca

Todos habéis sido testigos de mi estilo de vida hasta hoy. Me desplazaba alternativamente en tres coches: un deportivo descapotable rojo, una berlina oscura y un todo terreno familiar blanco. Habitaba alternativamente tres casas de las que, en teoría, soy propietario: una en la ciudad, otra en la montaña y la última en la playa. La ropa la compraba en temporada en mis frecuentes viajes a las urbes más sofisticadas. Almorzaba y cenaba siempre en restaurantes de diseño donde encargo de la carta de platos y vinos. Me gustaba tomar copas en sitios tranquilos. Al final, compensaba este trajín haciendo ejercicio en un club de campo.
Las vacaciones de verano las pasaba en un lugar de playa tranquilo y exclusivo, las vacaciones de invierno en el cono sur. Aparte, me gustaba tener algunos periodos de vacaciones más cortas en otros sitios. He seguido a Fernando Alonso por el mundo con un grupo de amigos. Todos son, como yo, entendidos en finanzas y hemos descubierto que alquilar un avión de negocios entre unos cuantos sale, aproximadamente, al precio de un billete decente en línea regular. Además, nos permite ir y venir rápido sin tener que sufrir los tumultos de los aeropuertos.
Este estilo de vida depende de mi sabiduría financiera y de la inestimable ayuda de una banquera. Por ejemplo, las tres casas además de mejorar mi bienestar con su uso me han permitido beneficiarme de las ganancias de capital de los últimos años. Sin embargo, hace unos días tuve una deprimente conversación con ella. Al parecer, no puede concederme una hipoteca mayor sobre las casas. Este recurso a aumentar la hipoteca era una de las estrategias que usaba para pagar las cuotas y mis gastos corrientes. En ausencias de este aumento no tengo ingresos suficientes para pagar las cuotas mensuales.
En este estado anímico me encontraba cuando decidí presionar al ayuntamiento para que recalifique en términos ventajosos un pedregal de mi propiedad. La cosa no ha salido bien y he tenido que nombrar abogado. Este dice que tiene que verme un siquiatra porque esa será la línea de defensa y me ha preguntado: ¿De dónde sacas esas ideas?
Pues, se me ocurren esas ideas leyendo El Diario de León.


Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Carrasco urge al alcalde el desbloqueo de La Granja ante el déficit de fondos
La Diputación precisa vender su suelo en el sector para cumplir con sus planes inversores

Consciente de la necesidad de ingresos inmediatos en las arcas provinciales y ante las críticas de la oposición por una nueva modificación de créditos -por importe de 2,4 millones de euros-, que no contempla planes comprometidos en el presupuesto 2007 para los pueblos de la provincia, la presidenta de la Diputación anunció ayer en el Pleno una entrevista con el alcalde de la ciudad para «desbloquear» el tema de La Granja.

Y es que en este nuevo sector (con 22 hectáreas) la institución provincial es dueña del 60% del suelo, por cuya venta aspira a ingresar más de 20 millones de euros. Incluso, en el presupuesto del 2007 ya se refleja la subasta de estas parcelas con un montante de 18,7 millones, consignados en el capítulo de ingresos a través de la enajenación de inversiones reales.

Hace un rato vino a casa un amigo de la familia al que apodan Paco Nervios. Ha recomendado encerrarme en el sótano de la casa de mis suegros. Por el ventanuco con barrotes veo a mi mujer y a mi suegra quemar los libros y revistas de mi biblioteca. El cura de la parroquia y un economista amigo los inspeccionan antes de que vayan a la hoguera. Lo que no saben es que un amigo me ha regalado un DVD pirata con pdfs de los libros más importantes y los tengo en los discos duros de todos mis ordenadores, en la memoria flash y hasta en la PDA.

Madeleine y la ineficiencia estatal por Jorge Valín

No hace falta que presente el caso de Madeleine McCann porque gracias a los medios de comunicación es bien conocido por todos. Los cinco meses de la desaparición de la pequeña Madeleine están demostrando día a día la ineptitud estatal. 150 días dan para mucho, pero incluso el trabajo y los recursos de policías de varios países –sólo en Portugal han participado 180 funcionarios– han sido incapaces de construir una sola teoría firme sobre la desaparición de la niña.
De las muchas tonterías que se han cometido en esta investigación, la gota que colma el vaso de la ineptitud gubernamental ha sido la de la supuesta fotografía de la niña. Como sabrán, este verano unos españoles de visita en Marruecos hicieron una fotografía donde se puede ver una niña parecida a la joven Madeleine McCann. A principios de esta semana la pareja de españoles entregaron la fotografía a la policía de Albacete y el subdelegado del Gobierno, José Herrero Arcas, informó de que en diez o quince días podría decir si la niña era o no Madeleine.
A partir de aquí se montó el típico show gubernamental de despliegue de medios. La policía española envió la fotografía nada más y nada menos que a la Interpol que, recordemos, se creó con el fin de mejorar la cooperación de la policía criminal a nivel mundial hace más de 80 años. Mientras tanto, la policía de Rabat también intentó involucrarse esperando los análisis y permisos de Portugal para investigar. Cientos de funcionarios trabajando en dos continentes, todos consumiendo toneladas de recursos; el mastodonte burocrático se había puesto en marcha y todo era cuestión de pocas semanas.
Pero no ha hecho falta esperar tanto tiempo para resolver la intriga, pues el miércoles lo supimos todo. Un fotógrafo privado del Evening Standard hizo lo que a cientos de policías ni se les pasó por la cabeza: comprar un sencillo billete de avión, ir a Marruecos y preguntar. No hubo suerte, la niña fotografiada no era Madeleine. La Interpol, la policía lusa, la marroquí, la española y su nexo de unión, la burocracia, quedaron en ridículo una vez más por el trabajo de un sólo hombre. Tal vez ahora entienda por qué los gobiernos en conflicto recurren cada vez más a grandes empresas privadas de mercenarios: es la única forma de escapar a su propia burocracia, ineficiencia y altos costes.
Relacionemos esto con las últimas declaraciones de Elena Salgado. Relegada a la cuarta fila del Gobierno, la ahora ministra de Administraciones Públicas tuvo una excepcional oportunidad de montar su propio espectáculo mediático abogando por una mayor intromisión del Estado en la vida de las personas. Para ella, la calidad sólo puede ser resultado de la intervención estatal. Pero si el mastodonte es incapaz de asegurar ni siquiera sus servicios más básicos, como decirle a una familia dónde está su hija o qué ha pasado con ella, ¿cómo podemos esperar que el Gobierno se dedique a hacer puentes, casas, empresas correctamente? Y ya no digamos nada de asegurarnos algo tan complicado como nuestro bienestar presente y futuro...
La ministra Salgado olvida el tipo de calidad que crea la Administración: largas colas en la seguridad social, desidia en las empresas estatales como Correos, corrupción urbanística impulsada por la hegemonía política, dificultades para montar una empresa, obras como las del Carmel donde los pisos se desploman y nadie se responsabiliza o pensiones obligatorias que nunca vamos a cobrar.Salgado, en una clara crítica a la libertad individual y a los derechos inalienables del hombre (libertad, vida y propiedad), dijo que el Estado no es un "mal necesario", sino un bien. Señora Salgado, deje sus visiones jurásicas e intereses personales a un lado para prestar atención a la realidad. Si lo hiciera, se daría cuenta de que cualquier Gobierno es un mal innecesario, un ente donde la eficiencia y la calidad siempre brillan por su ausencia, tanto en los servicios básicos del Estado (seguridad y justicia) como en el más amplio esquema del Estado del Bienestar.
Jorge Valín es miembro del Instituto Juan de Mariana

miércoles, septiembre 26, 2007

Rectificación de un desafortunado error en una entrada anterior

Esta mañana he recibido por correo las actas del Congreso de Economía de Castilla y León. El sobre indicaba que venía de la Consejería de Economía de la Junta de Castilla y León e incluía una tarjeta con un cordial saludo de D. Tomás Villanueva.
Las actas del congreso afectan a una entrada anterior del blog. En esa entrada, mencionaba las sorprendentes posiciones antagónicas sobre el papel del I+D que mantuvieron en el congreso Xavier Sala i Martín y el Consejero de Economía. De hecho, yo señalaba mi estupor por el hecho de que las intervenciones fueron consecutivas. Para mi sorpresa, mi memoria o mi capacidad de atención me han jugado dos malas pasadas. La primera es que en la página 374 de las actas, al igual que Xavier, el Consejero se muestra crítico con los resultados de la agenda de Lisboa. Sinceramente, no lo recordaba. La segunda y más importante es que en la página 376, el Consejero reconoce explícitamente que vamos a recibir más fondos de I+D pero que, por si solos, no van a garantizar el progreso. De nuevo, el Consejero coincide exactamente con Xavier. Es decir, el consejero no mencionó en su discurso una relación simplista entre gasto en I+D e innovación como yo afirmé en este blog. Por lo tanto, sin dilación pido disculpas por mi error. El error me duele especialmente porque el comentario era innecesario y, a la vista de las actas, no hace justicia a la posición del Consejero en este tema.
Soy una persona acostumbrada a preguntar y, a veces, contestar sobre la causa de las cosas que ocurren. A continuación, trataré de elaborar una hipótesis sobre el origen del error.
La tarde de autos Xavier Sala i Martín impartió una brillante conferencia en la que analizó las debilidades básicas de la economía española (por ejemplo, flexibilidad, eficiencia y educación). Al parecer, algunas de esas debilidades están relacionadas con intervenciones y regulaciones explícitas de las diferentes administraciones públicas. La receta de Xavier para estos problemas es menos intervención y más competencia. No debo ocultar que muchas veces me pregunto por qué no se aplican estas sencillas recetas.
Ante esta crítica frontal a la actividad de la administración, el Consejero presentó unas líneas básicas de política industrial más convencionales. Algunos ejemplos son:
Página 378. “El objetivo es promover el impulso de sectores productivos concretos, adoptando estrategias de especialización que permitan conseguir la diferenciación de la oferta regional para competir en el nuevo entorno”.
“Por otro lado, la apuesta por sectores basadas en la economía del conocimiento es la estrategia de diferenciación que está permitiendo importantes avances cuando se implanta de modo correcto y por lo que está apostando la Unión Europea”.
En la página 379 proporciona un listado de las funciones de una agencia denominada ADE (ayudas a la inversión, ayudas a la exportación, prestación de servicios y ayudas a la búsqueda de ayudas europeas).
Es decir, aquella tarde asistí al contraste entre las propuestas liberalizadoras de Xavier y las propuestas de políticas activas del Consejero. Lo que yo hubiera esperado en ese momento era una crítica a las propuestas de Xavier. Algunas propuestas pueden ser erróneas y otras inaplicables desde un punto de vista político pero merecen ser discutidas y evaluadas. Por tanto, las diferencias no debatidas entre las propuestas de ambos conferenciantes constituye el recuerdo más claro de aquella tarde. El paso del tiempo me jugó una mala pasada y me equivoqué al ampliar la divergencia de opiniones a la I+D.

viernes, septiembre 21, 2007

«El re-plan rebaja lo que la Junta ofrece para los alquileres»

Estas son las declaraciones al Diario de León del consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León. Yo creo que hubiese sido un buen momento para callarse por las siguientes razones:
1. Está reconociendo que ha aplicado y sigue aplicando una medida absurda, costosa e inefectiva.
2. Está reconociendo que un partido, sobre el papel, más partidario del mercado aplica en realidad políticas tripartitas.
3.Está reconociendo que desconoce la existencia de medidas más efectivas de política de vivienda o que no tiene el coraje político para aplicarlas.

Dos graves problemas de la economía española

La subvención a los alquileres muestra a las claras dos graves problemas de la economía española

Escasa productividad
La ministra de vivienda y su equipo han dedicado setenta días y setenta noches a diseñar un plan de gran polémica y nula efectividad. Si dividimos el valor del plan (0) entre las horas (1680) y cientos de personas empleadas tendremos un índice de productividad en un importante sector económico.
Trabajar setenta noches seguidas tiene graves consecuencias para la salud y la vida personal. España es reconocida como uno de los países donde la gente pasa más tiempo en el puesto de trabajo con el horario más alocado y con muy pocos resultados.
La escasa productividad se achaca, entre otras causas, a la mala organización del trabajo (setenta noches en vela tras casi cuatro años sin hacer nada), al funcionamiento errático del sector público y a …

Escaso capital humano
La ministra afirmó en su alocución que había consensuado el plan con los sindicatos, jóvenes (¿Me han traicionado mis alumnos?) asociaciones de constructores, hostelería y la conferencia episcopal. La lista era tan larga que renuncio a acordarme de los detalles. El punto clave es que en ese numeroso y abigarrado grupo humano no fue capaz de encontrar a alguien capacitado para hacer un somero análisis del plan. Por ejemplo, un diplomado en empresariales o alguien que hubiese cursado economía en el bachillerato.
Una alternativa es que realmente no haya escuchado a nadie. Es decir, el conocimiento está ahí pero no se usa. Este detalle me recuerda al gasto en I+D. Los centros de investigación se afanan en apuntar todos los gastos (personal de limpieza, guardias de seguridad) para aumentar este gasto. Sin embargo, este aumento estadístico no aumenta el número de invenciones y, más importante, no incentiva a nadie a usar las invenciones.

martes, septiembre 18, 2007

210 euros de ayuda para el alquiler. Lo que cualquier economista sabe y que, por razones que ignoro, se calla.

La teoría económica más básica indica que la medida subirá el precio del alquiler produciendo beneficios netos para los dueños de las viviendas y beneficios para los receptores del subsidio sólo si el alquiler sube menos que la subvención. Por otra parte, afectará negativamente a quienes sufran la subida del alquiler sin recibir la subvención y, por supuesto, al sufrido contribuyente.

Teoría económica
La renta de los arrendatarios jóvenes sube. La demanda de vivienda de alquiler se desplaza a la derecha. Es decir, más personas quieren alquilar a cada posible precio. La oferta no se desplaza ya que no ha cambiado ninguno de los factores que la determinan. A cada precio, se ofrecen las mismas viviendas en alquiler que antes de la medida. Por lo tanto, sube el precio del alquiler. El dueño de la vivienda se beneficia de la subida del alquiler, el inquilino de la diferencia entre la subvención y la subida del precio del alquiler. La distribución de la subvención entre dueños y jóvenes dependerá de las condiciones de oferta y demanda. Por tanto, el dinero de los contribuyentes se distribuye de forma desconocida entre los dueños de las casas y los jóvenes inquilinos.
Un detalle interesante es que el precio del alquiler sube también para lo que no reciben subvención. En este caso, la medida transfiere dinero directamente de los inquilinos sin subvención a los dueños de las viviendas.

Intuición
Caso 1

Un pueblo con 1000 casas en alquiler idénticas en las que viven 1000 jóvenes pagando 500 euros de renta. El contrato de arrendamiento y el alquiler se renuevan el día de nochevieja. El casero se entera de que el gobierno entregará 210 euros a cada joven a partir del 1 de enero. El malvado casero les anuncia que la renta a partir del 1 de enero es de 710 euros. ¿Por qué haría eso el malvado casero? Para ganar tanto como pueda con su propiedad. La renta subirá a 710 euros. Los jóvenes no tienen incentivos a dejar la casa ya que siguen pagando de su bolsillo lo mismo que antes: 500 euros. El resto se lo pagan sus vecinos. Por tanto, todos se quedan en sus casas tan pobres como antes y el casero se embolsa 210 euros.
Caso 2.
Aflojemos un poco. En el pueblo hay además 200 viviendas vacías. Sin embargo, las viviendas ya estaban vacías cuando se pagaban 500 euros. Por tanto, no se alquilarán a menos que el alquiler sea mayor de 500 euros. Por tanto, si existen viviendas vacías, puede que los jóvenes no tengan que pagar 710 euros pero desde luego tendrán que pagar más de 500. Un punto clave es que si en el pueblo se están pagando 710 euros de alquiler yo voy a tratar de alquilar mi vivienda vacia a ese precio.
Resultado: el casero siempre gana, la ganancia del joven subvencionado depende de si hay viviendas vacías y de cuanto dinero sea necesario para animar a los malvados dueños a ponerlas en alquiler.
Caso 3
La subvención anima a otros jóvenes a irse de alquiler. Estos nuevos demandantes podrían hacer subir todavía más el precio del alquiler. De nuevo, el dueño gana, el joven pierde.

Alternativa
Gastar una pequeña parte del dinero de las subvenciones en agilizar los procedimientos judiciales asociados al alquiler: morosidad y cobro de destrozos. En este caso, se desplaza la oferta, baja el precio y beneficia inequívocamente a todos los inquilinos.
Implicaciones políticas
Esta absurda medida es parte de la desesperada precampaña electoral del gobierno. Se trata simplemente de comprar un cierto número de votos que pueden decidir las elecciones sin preocuparse de los efectos microeconómicos y macroeconómicos de la medida. Sin embargo, la medida no es de su exclusivo patrimonio. La Junta de Castilla y León, donde gobierna el pepé desde tiempos inmemoriales, aplica ya diferentes versiones de esta medida. Por otra parte, el pepé tuvo ocho magníficos años en el gobierno en los que no adoptó medidas de política de oferta en el mercado de vivienda.

miércoles, septiembre 12, 2007

¡Por fin tengo un Mercedes!

Hace unos años leí en un periódico que la casa Mercedes ponía a la venta un automóvil que estaba sólo ligeramente por encima del límite superior de mis posibilidades económicas. En el concesionario más cercano comprobé que el coche de ese precio tenía tapacubos de plástico, aire acondicionado de chorro y un motor que, a duras penas, podía arrastrar la carrocería en llano. El que yo tenía en mente costaba el doble. Desde entonces, me da vergüenza acercarme al concesionario porque estoy seguro de que los vendedores se ríen al recordar mi cara cuando mencionaron el precio real del coche.
Mi renovado interés por conducir un Mercedes tiene que ver con el anuncio de que vivimos en un país de la Champions League económica. En un país con semejante economía los coches de lujo tienen que empezar a proliferar por las calles y yo no voy a ser menos.
Me acerqué a un desguace y conseguí la figura en forma de estrella que identifica el frontal de los Mercedes. A continuación, usando un pegamento fuerte pegué la figurita en el frontal de mi Seat Ibiza comprado en la primavera de 1997 y ya tengo un Mercedes.
Lo bueno de vivir en esta época tan "fantástica" es que nadie osa discutirme que tengo un Mercedes. Allí tiene su estrella y si alguien discrepa le pongo fresco por anticuado, por oponerse al progreso, etc.
No obstante, algunas personas intentan una táctica indirecta. Viene uno y me pregunta cómo se me ocurrió semejante idea. Le contesto que leyendo El Diario de León.
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Diario de León. 12 de Septiembre de 2007
INFRAESTRUCTURAS
El AVE que llegará a León en el año 2008 ya circula a modo de prueba
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Si el AVE puede llegar a León por la vía centenaria, atravesando pasos a niveles y cascos urbanos a la misma velocidad que hace décadas por qué no voy a tener yo un Mercedes sin cambiar de coche.
Lo malo de tener amigos inteligentes es que tienen salidas para todo. Me replica que por qué no le puse la estrella al SEAT 127 que llevaba a la Facultad a mediados de los 80. ¿Por qué tardar tanto para tener un Mercedes? ¡Lo que hubieses presumido con él cuando eras joven!
Eran otros tiempos. Yo creía, equivocadamente, que un Mercedes tenía que tener una determinada ingeniería y, por tanto, un coste. Sin embargo, en aquellos lejanos y oscuros tiempos no era el único que no veía con claridad las cosas. Por ejemplo, Felipe González pensaba que un tren de alta velocidad necesitaba vías específicas, cerradas sobre si mismas, sin pasos a nivel y circular a una velocidad cercana a los 300 kilómetros por hora. Felipe podría haber ahorrado mucho tiempo y dinero llevando el AVE a Sevilla siete años antes por la vía de toda la vida y tardando lo mismo que siempre. Al final, allí estaría la gente de Sevilla ovacionándole como estará la gente de León cuando llegue el AVE. Pero eran de verdad otros tiempos. Yo creo que la gente se hubiese burlado entonces de mi Mercedes y hubiesen recibido a Felipe a pedradas.
Afortunadamente, la forma moderna de pensar va calando en la sociedad. El dueño del bar lleno de humo y con olor a fritura con aceite de tranvía donde nos encontrábamos discutiendo este tema nos aseguró que va a conseguir una estrella Michelín para su bar del mismo modo que yo conduzco un Mercedes o el AVE va a llegar a León.
La parte más triste de estos nuevos tiempo es que la economía de la Champions comparte las características básicas del AVE de León y de mi automovil de lujo. Si miras a algunos detalles superficiales y, en gran medida, accesorios puedes vivir en la autocomplacencia pero si profundizas ligeramente descubrirás la triste realidad.

miércoles, septiembre 05, 2007

Algunas reflexiones sobre el alquiler como solución para “el problema de la vivienda”

1. Los medios de comunicación y los políticos insisten en que la proporción de vivienda en propiedad en España es mucho más alta que en otros países. Nunca he oído a nadie citar la fuente estadística. Tampoco he logrado encontrar ninguna información con comparaciones internacionales en mis búsquedas en internet. Cualquier ayuda en este sentido sería agradecida. El resto de las reflexiones giran alrededor de mis dificultades para comprender como la forma jurídica de un contrato puede afectar al precio de un objeto.

2. Si el dato del bajo porcentaje de alquileres fuese cierto, se me ocurre una hipótesis que la explica. En algunos países de nuestro entorno la práctica totalidad de los jóvenes (y no tan jóvenes) de 18 a 35 años viven fuera del hogar paterno. Supongo que la opción mayoritaria elegida para la emancipación es el alquiler. Por tanto, la tasa de alquiler en el país aumentaría con mejoras en el sistema educativo y en el mercado de trabajo que facilitasen la emancipación. Sin embargo, el emancipado (no hace mucho se decía el casado) casa quiere. Es decir, aumentaría la demanda de vivienda y, probablemente, su precio. Por tanto, tengo el primer caso en que hay un aumento simultáneo del porcentaje de alquiler y del precio de la vivienda.

3. Mi vecino tiene una casa idéntica a la mía. Yo le vendo mi casa al precio de mercado e inmediatamente firmo con él un contrato de alquiler a precio de mercado para quedarme a vivir en la que hasta ese momento era mi casa. El hace lo mismo con la suya. Los dos seguimos viviendo en la misma casa y tenemos la misma riqueza que antes pero estamos de alquiler. El precio de mercado no puede haberse alterado porque hemos puesto a la venta (alquiler) la misma cantidad de objetos que hemos comprado (alquilado). El resto de los habitantes del país pueden hacer operaciones parecidas que los conviertan en inquilinos de las casas que habitan sin que cambien las condiciones de oferta y demanda. Si la casa de tu vecino no es idéntica a la tuya puedes venderle tu casa a una empresa de gestión inmobiliaria de tu propiedad y pasar a vivir de alquiler.

4. ¿Habría algún caso en que la gente se dedicase a hacer operaciones mercantiles tan aparentemente ociosas? A mi se me ocurre uno: cuando existe un subsidio sustancial y generalizado a los alquileres. Este caso tan peculiar de ser dueño de una casa en la que no vives ya se ha dado en Australia. Pero con el subsidio aparecería un nuevo factor. Algún treintañero puede considerar que el subsidio le permite dejar de luchar por el mando a distancia con su padre, alguna pareja puede animarse a unirse o a traer un niño al mundo. Sin embargo, todos estos proyectos personales aumentan el precio de la vivienda junto al porcentaje de vivienda en alquiler.

5. Una última cuestión sobre el porcentaje de alquiler. Si más ciudadanos están de alquiler ¿Quién será el dueño de la vivienda en la que moran? Parece que, necesariamente, otros ciudadanos tendrán que tener varias viviendas. ¿Qué ventajas tiene esta concentración de la propiedad?

Riqueza Industrial

«La industria es la que crea riqueza, y sin ella no hay viviendas ni tampoco servicios»
Daniel Alonso Rodríguez presidente del grupo Daniel Alonso y medalla de plata de Asturias

Este es el titular de la sección de economía de La Nueva España que ha captado mi atención esta mañana. Yo creo que la industria “crea riqueza” pero también lo hacen los servicios. De hecho, los servicios suponen cada día que pasa un porcentaje mayor de la producción del mundo desarrollado y no parece que ese fenómeno haya reducido el bienestar de las personas.
Mis reflexiones son las siguientes:
1. La Nueva España necesita un editor que realmente entienda de economía. La entrevista podría haber tenido un título que no dejase en evidencia al entrevistado.
2. Esta idea está bastante extendida en Asturias. No hace mucho un sindicalista en la Plaza de la Escandalera de Oviedo arengaba a las masas enardecidas diciendo: “yo quiero ver Asturias llena de chimeneas, con mucho humo, con mucho humo”. No está mal para alguien que otros días se muestra preocupado por el posible origen humano del cambio climático.

martes, septiembre 04, 2007

¿Ignorancia o perversidad?

Hace un tiempo estuve cenando con dos amigos, uno de ellos militante socialista de base y el otro, aparentemente, simpatizante. Ambos son buenos economistas y han participado activamente en las actividades extra-escolares que preparo para mis alumnos. En un momento de la cena mencionaron en términos tremendamente elogiosos a Carme Chacón.

Esa recomendación explícita por parte de dos personas de mi total confianza redobla mi estupor ante el discurso de toma de posesión de la nueva ministra de vivienda:



"Quiero que el precio de la vivienda no trunque un sólo proyecto de vida personal, una sola pareja que desee unirse, un hijo que tenga que venir al mundo o un cambio de ciudad"

La clave de la supuesta ignorancia está en las palabras resaltadas. Mi sorpresa es tan grande que esta frase va a estar presente en el primer trabajo de Microeconomía de este año. Estas son las preguntas asociadas al exabrupto:

1. ¿Qué precio debería tener la vivienda para lograr el objetivo de la ministra?
2. Rescribe la frase de modo que constituya un objetivo factible de política económica.

La frase puede esconder una ignorancia económica de gran calibre que, en términos políticos, se traduce en promesas con un coste de oportunidad difícilmente asumible. Una alternativa menos inquietante es que la frase sea producto de la perversidad. De hecho, para un analfabeto económico la frase no sólo no causa estupor sino que se considera un objetivo loable que merece el apoyo mediante el voto. Por tanto, si los analfabetos son mayoría, la frase es una buena estrategia política.

Los socialistas no tienen el monopolio de la indigencia intelectual económica (alternativamente, perversidad política). Ante la ocurrencia de ofrecer 2500 euros a todos los recién nacidos sin ningún tipo de reflexión, el PP responde ofreciendo 3000. Por lo tanto, el PP ofrecerá que el precio de la vivienda no sólo no trunque ningún proyecto personal sino que fuerce alguna elección privada que se ajuste a su ideario más conservador.

jueves, mayo 03, 2007

Café a 80 céntimos en Verín (Orense)

El domingo pasado fuí a comer a Verín (Orense). Un pueblo bonito con su castillo y su Parador. Aparqué delante del Hotel Brasil y entré a tomar café. Pedimos tres cafés y cuando voy a pagar me piden 2,40 euros. Le digo que son tres cafés y me repite que son dos cuarenta. Mi comentario fue: "Parece ser que Zapatero tenía razón". La chica me comentó en aquella zona ese es el precio de un café.

sábado, abril 07, 2007

Café a 80 céntimos de euro, pisos a 50,000 euros

Recientemente, ha surgido una polémica ciertamente absurda entorno a los conocimientos del presidente del gobierno sobre el precio de un café. Sin embargo, esta vez el Presidente tiene razón. Es muy posible que se pueda tomar café de calidad muy similar desde cincuenta céntimos a varios euros. Por tanto, 80 céntimos es una respuesta razonable. De hecho, en la máquina del vestíbulo de la Facultad cuesta 30 céntimos, en la máquina de la zona de despachos 50 (calidad ligeramente más alta) y en la cafetería más próxima a la Facultad 90 céntimos. En este último caso, por el mismo precio se puede disfrutar de los efluvios del tabaco teóricamente prohibido por la ley y del humo de la cocina.

Es conveniente darse cuenta de que el ciudadano no le preguntó cuál era el precio más frecuente del café. Si esa fuese la pregunta, la respuesta que le deberían haber preparado sus asesores es esta:

El presidente del gobierno no puede tomar cafés a lo largo y ancho del territorio que gobierna y apuntar el precio en una libreta. Esta labor la hacen encuestadores muy cualificados del Instituto Nacional de Estadística. Otros técnicos cualificados analizan esta información para que sea posible tomar medidas de política económica adecuadas si fuese menester. Un resumen de esta información denominado ípece se facilita a los ciudadanos mensualmente en el telediario de las tres de la tarde y en otros medios de comunicación.

Una vez dicho esto, la polémica me da píe para hablar de economía. La variabilidad espacial del precio del café no depende, obviamente, del coste de los granos del café o del agua. Depende de la localización de la cafetería. Por muy diversas razones los consumidores están dispuestos a pagar cantidades diferentes en cafeterías localizadas en distintos lugares. Unas están al lado del mar con vistas maravillosas, otras en edificios notables, otras en locales inmundos donde se mezcla el humo del tabaco con las frituras hechas con aceite de tranvía. Básicamente, se puede abrir una cafetería en casi cualquier sitio. Por esta razón hay un rango bastante amplio de precios y, en general, pocas quejas sobre la carestía o escasez de lugares para tomar café.

Ahora es el momento de jugar un poco. Imaginemos una nueva normativa que regule la venta de café reduciendo los lugares en la ciudad de León y provincia en que se puede tomar café al Hostal de San Marcos, Hotel Quindós y Fornos. Por supuesto, no puedo hacer una predicción cuantitativa sobre el efecto en los precios de esta medida pero la predicción cualitativa es clara: subirían escandalosamente. Es razonable calificar de iluminado a quien proponga esta normativa. Pero lo más importante es pensar en qué dirían los dueños de estos establecimientos si intentásemos quitarla cuando ya existe.

Este resultado es interesante porque hay un bien probablemente más importante que el café con problemas similares: la vivienda. Los ladrillos, el cemento y las vigas tienen un coste relativamente moderado y prácticamente igual en todas partes. Sin embargo, se pueden encontrar viviendas muy parecidas en distintas localizaciones a precios dramáticamente distintos. Es decir, de nuevo la localización es la clave que explica el precio.

La legislación restrictiva sobre la apertura de cafeterías creaba un problema de escasez y precio elevado donde nunca lo hubo. Por tanto, dadas las similitudes, no es una hipótesis descabellada atribuir el alto precio de la vivienda a una legislación que restringe la localización. La pregunta lógica es: ¿Por qué no se modifica esa legislación?

miércoles, marzo 14, 2007

Penas está privatizando la ULE

TRIBUNA. El Diario de León. 13 de Marzo de 2007.
SECCIÓN SINDICAL COMISIONES OBRERAS DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN


EL RECTOR de la Universidad de León, en el último año que le queda al frente del equipo de gobierno de esta Universidad, ha emprendido una política de privatización de buena parte de los servicios de esta Universidad. Esta política no es nueva, ya que a lo largo de los últimos seis años ha venido manteniendo esta misma línea. Pero ahora ha decidido profundizar en ello, o así lo ha expuesto al menos a los tres Secretarios Generales de los Sindicatos más representativos de la ULE en la reunión a la que fueron convocados el pasado 17 de enero.

La Universidad es un servicio público que pagamos entre todos los ciudadanos y ciudadanas. Privatizar un servicio público supone introducir empresas privadas a gestionar sus servicios, lo cual implica que estas empresas quieran obtener un beneficio económico por un servicio que antes no tenía este «coste añadido». Coste añadido que sólo beneficia a los dueños o propietarios de esas empresas. No a todos. No olvidemos que lo público es de todos y lo privado sólo es de unos pocos.

El gran problema es que los beneficios económicos que esas empresas esperan obtener gestionando esos servicios no deben recaer en un aumento de los costes de los mismos para la propia Universidad, de lo cual se enorgullece el actual rector. ¡Nos sale más barato!, proclama a quien le quiera oír. Entonces ¿a costa de quién obtienen ese «plus» añadido de beneficios? Como nos podemos imaginar, por simple sentido común, se saca de las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que contratan esas empresas: bajos salarios, precariedad de los empleos, ausencia de negociación colectiva, etcétera. De esta forma las empresas abaratan los servicios que prestan sin recortar sus beneficios. No hace falta más que revisar las condiciones laborales de los empleados y empleadas que tienen las empresas que gestionan actualmente determinados servicios en esta Universidad y que Penas conoce o debería conocer.

Sabiendo que a Penas le queda año y medio a Penas como rector, parece que ha decidido emprender una campaña, a sangre y fuego, profundizando en su política neoliberal de privatización al servicio de unos pocos.

Sin hablar de la denominada Fundación Empresa-Universidad (su nombre inicial era Universidad-Empresa), de la que prácticamente nadie es capaz de obtener información sobre su gestión, hay toda una serie de servicios que estos años han sido «externalizados» o «deslocalizados», como ahora se llama a la privatización y precarización para ser «políticamente correctos»: el servicio de mantenimiento, el servicio de transporte y conductores, el servicio de maquinaria de la imprenta, determinadas conserjerías, el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE), ciertos servicios de la Biblioteca Central (que se hacen mediante contratos mercantiles), etcétera.

Pero ahora «amenaza» con más de lo mismo y a un mayor nivel y profundidad. En la reunión mantenida con los Secretarios Generales informaba que su intención es privatizar también el futuro servicio de guardería, el gabinete de prensa, el hospital veterinario, poniendo estos como ejemplos, entre otros, de una línea que ya viene de lejos. La primera y gran privatización que hizo nuestro Rector, en su primer mandato, fue vender los terrenos públicos de la Universidad de León para edificar viviendas en el campus universitario. Lo cual ha hipotecado el futuro de la misma a medio y largo plazo, puesto que ya no le quedará recurso económico alguno en caso de necesidad ni espacio para una posible expansión de sus instalaciones. Sabemos que el Rector está preocupado ahora, cuando ya no queda más remedio, porque los pisos que se están construyendo (algunos a casi treinta metros de las Facultades por empresas que han hecho su «agosto» particular) nos van a dar «buena sombra».

En todo caso, ya se ha advertido desde Comisiones Obreras de la distancia que existe entre el equipo rectoral y los trabajadores y trabajadoras en su conjunto, como un serio inconveniente para cualquier entendimiento. El actual clima de desconfianza motivada por la decepcionante actuación del equipo rectoral no es el mejor escenario para próximas negociaciones ni acuerdos, pues todo lo relativo a relaciones de puestos de trabajo y privatizaciones son materias contaminadas en esta Universidad por cuanto ha ocurrido en episodios anteriores.

Podríamos entender que, excepcionalmente, determinados servicios puedan ser desempeñados por empresas. Pero siempre y cuando la ULE salvaguarde y exija en los pliegos de condiciones del contrato no sólo un presupuesto ajustado, sino que la empresa contratada cumpla con la normativa laboral vigente de forma escrupulosa evitando contratos precarios, sueldos miserables, duplicidad de funciones, respeto a la salud laboral, etcétera. Y se comprometa a articular las medidas necesarias y efectivas para que esas empresas lo respeten.

Esto no sólo supondrá un beneficio para los trabajadores y trabajadoras de estas empresas, sino para la propia Universidad de León y la coherencia entre sus principios de justicia, equidad, solidaridad, etcétera, que siempre proclama, y las prácticas reales que mantiene. Una enseñanza universitaria de calidad sólo es posible cuando el contexto en el que se desarrolla también es de calidad.

Recordaremos, finalmente, que lo privado es de unos pocos y lo público es de todos y todas. Queremos una ULE al servicio de toda la comunidad universitaria, que respete los derechos de todas las personas que en ella están desempeñando su labor y que promueva unos valores y unas prácticas en esta dirección.

Comentarios.
1. Queda mal repetir frases en los artículos.
2. Mis felicitaciones al Rector. No sabía que estaba privatizando servicios pero me parece una idea brillante. A ver cuando privatiza algún Departamento.
3. El “coste añadido” del beneficio que hay que pagar a las empresas privadas es invisible. De hecho, se contratan porque hacen lo mismo o más a menor coste.
4. Algunas de las razones para el ahorro en coste son la adecuada organización de las tareas, el uso de las técnicas adecuadas y la correcta supervisión. La ausencia de estas mismas características explica una parte del coste más alto en las instituciones públicas.
5. Las condiciones laborales deficientes no pueden ser una explicación para el ahorro en coste. De ese tema se ocupan los sindicatos con gran eficacia. De hecho, una parte no desdeñable de los impuestos de todos y todas se dedica a subvencionar a los sindicatos para que realicen, entre otras, esa importante tarea.
6.El Rector no puede ni debe supervisar las condiciones laborales de las empresas subcontratadas. Su labor consiste en intentar que se proporcione una enseñanza e investigación de calidad. Existen organismos e instituciones que se ocupan de este tema.
7. Ignoraba que la Universidad pregonaba los principios de justicia, equidad, solidaridad ¿etcétera? En cualquier caso, no puede aplicarlos en la solución de todos los problemas del mundo. Sería un objetivo loable si los emplease en sus tareas básicas: la enseñanza y la investigación,
8. Quiero una ULE al servicio de sus estudiantes y de la comunidad científica. No sé quien es la comunidad universitaria pero sospecho que sus intereses son contrarios a los estudiantes, los científicos y los contribuyentes.

sábado, marzo 10, 2007

Ferias de maestros

MANUEL CAMPA(*), La Nueva España, 3/1/2007

(*) Esta entrada del blog necesita una aclaración y merece un comentario.
La primera aclaración es que Manuel Campa y José Manuel Campa son dos personas distintas. Manuel Campa es el seudónimo de Manuel Fernández padre de Manuel Fernández Bagües. Este último es un profesor de la Universidad Carlos III, antiguo alumno que acude anualmente a dar una charla a mis alumnos.
El comentario es sobre la contratación de profesorado en nuestra universidad. Por supuesto, la Universidad de León no participa en este mercado ni tiene ningún interés en participar. De hecho, Jorge Rodríguez-Vález al que los alumnos consideran un gran profesor y la comunidad académica un prometedor economista no pudo continuar en la Universidad de León. Sin embargo, Jorge acudió a este mercado y unas semanas después recibió una oferta económicamente digna (no mileurista) de la Universidad de Oviedo.
El artículo de Manuel Campa permite comparar la preocupación por la calidad de la enseñanza de los pastores de los montes asturianos hace muchas décadas con la de la mayoría de las universidades españolas a día de hoy.

El artículo

Recientemente se celebró en Oviedo el simposio anual de la Asociación Española de Economistas. En el seno de dicha reunión la principal novedad ha sido la celebración del llamado «job market», patrocinado por la Asociación Europea de Economistas.
El objetivo del «job market» es poner en contacto a jóvenes doctores en búsqueda de trabajo con aquellas universidades que necesitan cubrir alguna vacante. Así, durante estos días, Oviedo contó con la presencia de cien jóvenes doctores en economía de las mejores universidades europeas (LSE, UCL, IUE, Pompeu Fabra...) y americanas (Columbia University, NYU, UCSD, Boston University, Cornell...), así como de representantes de quince universidades españolas.
Este tipo de reuniones suele seguir siempre un mismo ritual, de origen anglosajón: cada uno de los jóvenes doctores expone, durante 25 minutos, un trabajo ante la audiencia de los responsables universitarios. Posteriormente cada Universidad puede entrevistar a aquellos candidatos cuyos trabajos ha considerado de mayor interés. Si esta entrevista tiene éxito, el joven doctor será invitado a presentar un seminario en la Universidad interesada y a entrevistarse con los profesores del departamento. Este proceso puede culminar con la contratación final del joven doctor en la modalidad de «tenure track», es decir, por un período de 6 años, con la renovación condicionada a un número y calidad de publicaciones predeterminados. Este proceso de selección del profesorado procede de las universidades norteamericanas, lo cual prueba, una vez más, que, afortunadamente, USA no es sólo la gran potencia que invade Irak o que conforma en Florida el resultado de unas elecciones generales.
Curiosamente, a los asturianos, este procedimiento anglosajón de selección de los profesores nos recuerda, más que a nuestro mundo académico universitario, a algo bien distinto. Hace veinte años, por iniciativa de Juan Benito, fundador y presidente de Tribuna Ciudadana, se reeditó la parte correspondiente a Asturias del «Viaje por las escuelas de España», publicado por vez primera en 1926 por el periodista y escritor Luis Bello. A través de este gran libro llegó al conocimiento del gran público la existencia de la feria de maestros de Xera (Tineo), que cada año se celebraba coincidiendo con la feria de ganado de los Santos. Allí los representantes de pueblos y, sobre todo, de brañas sin escuela estatal se entrevistaban con los babianos aspirantes a «maestros», a quienes interrogaban sobre sus saberes y -como dicen actualmente los pedagogos- «destrezas». Además de leer, escribir y las cuatro reglas, una de las destrezas más valoradas era que el candidato a «maestro» supiera tocar el acordeón, para poder hacer baile en la braña a lo largo del invierno.

No debemos sorprendernos de que los métodos más avanzados de selección del profesorado seguidos en todo el mundo tengan un claro antecedente en el ámbito de los vaqueiros de alzada, un grupo humano, relativamente poco numeroso, que creó la mayor parte de nuestro folclore occidental asturiano y que, en sus coplas, realiza algunas de las críticas más radicales, de más ingenio y más rigurosas de cuantas se han hecho sobre la sociedad asturiana:

«Andouvieran en xusticia
hasta que al cabu amansaran
deixándulus bien palpaus
lus curiales de la L.luarca».

jueves, marzo 08, 2007

Inadecuada política económica

No nos vendría mal un cambio, de modo que el marco regulador garantizara la unidad de mercado

Blanca Sánchez-Robles, La Gaceta de los Negocios

Nos encontramos en uno de los momentos de la legislatura en que la confusión del ciudadano medio es mayor. Y la estupefacción de los ciudadanos ha alcanzado su máximo con la excarcelación de De Juana. Con tanto lío político se habla poco de economía. Rectifico: se habla mucho de determinadas cuestiones que ya comienzan a aburrir, como Endesa y sus opas o el Ibex y sus vaivenes, pero no de la situación económica general del país. Y es que parece que por obra de magia del brujo Harry Solbes todo lo económico va bien: el crecimiento, el empleo...

Es cierto que la complicada situación política no se corresponde con la aparentemente buena salud económica de nuestra economía. Pero no analizaré hoy este tema. La pregunta que me haré es si la política económica que sigue este Gobierno es la adecuada. Para empezar, y en contra de lo que opinan muchos, hay notables diferencias en la política económica diseñada por este Gabinete y por el anterior. Quizá las más destacadas se producen en el ámbito de la política fiscal y las reformas estructurales.

En el periodo 1996-2003 la presión fiscal aumentó aproximadamente 0.05%. Entre 2004 y 2006 el incremento de esta variable es de medio punto porcentual. Puede parecer pequeño, y lo es en términos absolutos, pero conlleva un cambio de tendencia respecto a la etapa anterior que no es, en absoluto, buen presagio. En el periodo 1996-2003 el gasto público como porcentaje del PIB se redujo en 7 puntos porcentuales. Otra tendencia que se rompe, porque en los dos años de la presente legislatura también aumenta ligeramente. Es natural. Aunque de momento el Gobierno está respetando el principio de déficit cero y conservando el superávit, es metafísicamente imposible que un Gobierno socialista —y con tantos sesgos dadivosos y populistas, como éste—no caiga en la tentación de implantar medidas presuntamente sociales a golpe de talonario. El capítulo de las reformas estructurales no es más esperanzador. Parece que la agenda de Lisboa ha caído en el olvido: no da la sensación de que se hayan liberalizado los sectores, sino más bien lo contrario. Las medidas tomadas en el campo de la vivienda se proponen, según parece, intervenir aún más un sector extremadamente regulado. La Ley del Suelo, aún en tramitación, intenta hacer más tortuosa la operativa de empresas que suponen casi el 20% del PIB español en la obtención de un recurso claramente estratégico para ellas. No es fácil abordar este tema, todos lo sabemos, pero una regla de oro de la economía es que si algo (como el mercado del suelo) no funciona bien porque está muy regulado, la solución idónea no pasa por regularlo más. La gestión de otros recursos o servicios vitales para empresas y consumidores, como el agua, las infraestructuras o la energía, sólo puede calificarse de lamentable. ¿Alguien sensato sigue creyendo en las desaladoras? ¿Por qué cuando llegas a una capital de provincia donde se esperaba el AVE hace años, y haces la consabida pregunta —para cuándo el AVE— te contestan con un encogimiento de hombros? ¿Quién recuerda — no ya en la historia de España, sino en la de la humanidad— un caso de intervencionismo estatal más inoportuno, desafortunado, tramposo, rastrero y críptico como el de este Gobierno en la OPA de Endesa? Críptico porque en el episodio 1 de la saga todavía se entendía —o se podía aventurar— algo del argumento: entra Gas Natural en Endesa a cambio del Estatut, por ejemplo, pero ¿ahora, qué le debemos a Prodi o a Berlusconi? ¿O es que para la operación de Autostrade merece la pena montar este lío? Y claro, estas veleidades populistas de nuestro Gobierno han pasado —y pasarán— factura. La convergencia real avanzó a un ritmo de más de 1,2 puntos porcentuales en el periodo 1996-2003; en los dos últimos años el ritmo medio de avance ha sido cercano al 0,3% (la cuarta parte).

Los salarios han sufrido una pérdida de poder adquisitivo entre 2004 y 2006 de 1,7 puntos; en la etapa anterior su valor adquisitivo se mantuvo. La productividad en relación con la UE —que tampoco es la zona más competitiva del mundo— se ha reducido. Si tomamos el nivel de 2003 como base 100, comprobamos que en 2006 la productividad está en el 96%.

Respondo a lo que preguntaba más arriba: la actual política económica no me parece adecuada. No nos vendría mal un cambio, de modo que el marco regulador garantizara la unidad de mercado y no fuera tan intervencionista, se controlaran más las ansias recaudatorias, se reformara el sector público... y tantas recetas mil veces pronunciadas y un millón escuchadas, que, sin embargo, nuestros gobernantes no sabes —o no quieren— poner en práctica.

lunes, febrero 26, 2007

Asturias Renove

JOSÉ MANUEL CAMPA. La Nueva España. 25 de Febrero de 2007

Hace una semana, participando en el consejo de administración de una empresa con sede asturiana, se preguntó sobre un proyecto cuyo lanzamiento hacía dos años que se había propuesto en el consejo y que, sin embargo, aún no se había iniciado su fase de implementación. A continuación prosiguió una larga explicación por parte del equipo directivo de una serie de interacciones con entidades públicas, organismos de desarrollo regional, organizaciones cívicas, empresas públicas, empresas mixtas, organismos autónomos y demás entes para llegar a la conclusión que el proyecto se encontraba bloqueado sin perspectivas de iniciación a corto plazo.

La razón no estaba clara, o al menos no quedó clara, más allá de que más de una vez, y a partir de una propuesta inicial positiva por parte de una de las entidades copatrocinadoras del proyecto, la interacción de al menos un subconjunto de los distintos entes indicados arriba había terminado bloqueando el proyecto.

Como ya se puede intuir, éste es un artículo interesado. Pero interesado no sólo por lo anterior sino porque durante los últimos años he participado en más de una mesa redonda e intervención sobre las carencias y necesidades de la economía asturiana. También se han escrito multitud de editoriales y artículos al respecto, incluidos algunos por mí mismo. Por suerte para Asturias, este debate ha evolucionado desde las carencias estructurales asturianas hacia los factores para explotar el potencial de crecimiento en Asturias. Ya no se trata de reestructurar, despedir, cerrar empresas, sino de todo lo contrario, de dinamizar la actividad económica a través de atraer y crear empresas en Asturias. O sea, de renovar Asturias.

El paso del tiempo y el desarrollo económico han jugado a favor. La globalización y el avance tecnológico junto con el proceso de reestructuración industrial han ayudado mucho. Una de las grandes ventajas que presentan las nuevas tecnologías es la pérdida de importancia de ventajas tradicionales vinculadas a la geografía para la localización de las empresas. Los recursos naturales son cada vez una fuente menos importante de localización. Las distancias físicas importan menos para un conjunto cada vez más importante de la economía. Además, Asturias ha realizado un esfuerzo grande en infraestructuras de transporte y tecnologías de comunicación e información que la colocan en una situación comparable al resto del territorio nacional.
Sin embargo, la experiencia del primer párrafo es un ejemplo muy cercano de uno de los factores que más impacto está teniendo en la determinación de la competitividad mundial de países: la eficiencia de sus instituciones. Los factores indicados con anterioridad hacen que la calidad de las instituciones, su eficiencia, y su objetividad estén en el centro del poder de atracción de la actividad económica.
No debe pues sorprender que los índices de competitividad y de desarrollo mundial pongan un énfasis cada vez más importante en estos aspectos como determinantes de la localización de empresas y del crecimiento sostenido. Desgraciadamente, España recibe en estos aspectos las puntuaciones más bajas de todo el conjunto de criterios utilizados. Por ejemplo, el «Global competitiveness report 2007» del World Economic Forum califica la ineficiencia de la burocracia en las entidades públicas, el favoritismo (que no la corrupción) en las decisiones de las entidades públicas, y el coste burocrático para el lanzamiento de una empresa como unas de las principales desventajas competitivas en España. Estos factores se encuentran ya a niveles similares a la inflexibilidad del mercado laboral o la falta de capital humano, y sólo por detrás de los costes vinculados al terrorismo.
Estas dificultades se muestran más predominantes en aquellas zonas donde la vinculación del sector público a la actividad económica es mayor. Asturias es una de ellas. El peso de la empresa pública ha disminuido sustancialmente en su actividad productiva, pero la burocracia pública se mantiene a niveles altos. En parte se debe a las transferencias gestionadas por el sector público, en parte a la baja tasa de actividad de la región, que hace que un componente importante del gasto de los hogares se vincule todavía a transferencias, vía pensiones, salarios y otras compensaciones sociales, al sector público. Esta preponderancia es muy notable en la creación de empresas, donde la disponibilidad de ayudas públicas para la creación y el desarrollo del tejido empresarial ha sido más preponderante. Las ayudas públicas por empresa creada, empleo generado, e inversión realizada son más altas en el caso de Asturias que en el resto de España. Esto no debería sorprender dado la mayor cantidad de fondos disponibles para este fin en Asturias.
Ahora bien, no basta con la existencia de estos fondos para el desarrollo de una dinámica de creación de empresas y actividad económica. Se necesita una eficiencia y coordinación de la asignación de los mismos que sea generadora neta de actividad en Asturias. Según un estudio de la Universidad de Oviedo, el número de empresas en Asturias habría crecido en un 6,2% durante el período 2000-04. Este crecimiento es menos de la mitad del 13,4% para el conjunto de España, y por debajo de otras comunidades autónomas de similar tamaño, una próxima como Cantabria (9,9%) y otra más lejana e involucrada en el Arco Mediterráneo como Murcia (21,1%). Crear una industria asturiana renovada necesita unas instituciones renovadas.

Se podría argumentar que el bloqueo del proyecto es debido a la falta de diligencia del equipo directivo. Pero ésa sería la pregunta incorrecta, puesto que mostraría una actitud subyacente de unas administraciones prepotentes y controladoras más que colaboradoras e incentivadoras. Debe ser labor de una eficiente administración el buscar los proyectos y asegurarse que consiguen el mejor uso posible para los recursos que gestionan. Ayudar a las empresas y atraer a las empresas facilitando las cosas. Después de todo, la empresa es de nueva creación, tiene crecimientos anuales del 50%, ha salido a Bolsa y ha incorporado anualmente más de 300 empleados. Las presiones en sus equipos directivos para dirigir y gestionar ese crecimiento son constantes y las alternativas que se le plantean también.

Se preguntará el lector avispado por qué no seguir adelante sin la ayuda. De nuevo, a mi parecer, la pregunta incorrecta. Obviamente, la pregunta correcta es por qué no disfrutar de algo a lo que tienes derecho. Si la ayuda existe, y cumplo las condiciones objetivas para la misma, sería estúpido no solicitarlo. Que la discusión sea sobre la valía o no del proyecto me parece bien, pero si para que la ayuda sirva para algo no basta con que exista, debe ser ejecutable en tiempo y forma adecuados.

Seguro que el proyecto de la empresa a la que me refería al principio no es el único que se plantea en Asturias. Además, como asturiano, hasta me encantaría escuchar que no es el mejor de los posibles para Asturias, o ni siquiera deseable, ya que existen múltiples y muy válidas oportunidades alternativas y no hay espacio para todos. Perfecto, se acabó la discusión. Pero que el bloqueo no sea por los detalles de su implementación. Puesto que la peor ironía sería que, aunque exista consenso sobre su interés para la región, el proyecto se haga sin beneficiarse de, ni beneficiar a, Asturias, y que lo verdaderamente cierto al final sea el refrán: «Mucho ayuda el que no estorba».


José Manuel Campa, profesor de IESE Business School.

sábado, febrero 17, 2007

El efecto de las carreteras en el desarrollo de los pueblos

En estas semanas estoy impartiendo un curso de Doctorado que se titula “Modelos Espaciales de Desarrollo Económico”. Uno de los modelos que analizamos es el de la localización de las actividades económicas. La versión académica del modelo se presenta con unas sencillas ecuaciones. Sin embargo, los resultados se pueden explicar con unos sencillos números.

Un modelo es una simplificación de la realidad que te permite entenderla. En este caso, necesitamos un pueblo y una ciudad unidos por una infame carretera.

Caso 1
En el pueblo se produce leche a un coste de 5 y en la ciudad de 15. El transporte por carretera es tan difícil que cuesta 15. Es decir, la leche del pueblo puesta en la ciudad costaría 20. Como consecuencia de los altos costes de transporte la ventaja de costes en origen no se traduce en una ventaja de costes en destino y la leche se produce tanto en el pueblo como en la ciudad.

Caso 2
Una mejora en la carretera hace que el coste de transporte baje a 5. La leche del pueblo puesta en la ciudad cuesta 10 mientras que la producida en la ciudad cuesta 15. La leche se producirá exclusivamente en el pueblo.

Resultado preliminar: la carretera mejora la actividad económica en el pueblo.

Caso 3
En el pueblo se fabrican herramientas a un coste de 15 y en la ciudad de 5. Antes de arreglar la carretera las herramientas de la ciudad puestas en el pueblo costaban 20. Por tanto, se fabricaban tanto en el pueblo como en la ciudad. Una vez arreglada la carretera las herramientas se producen sólo en la ciudad.

Resultado final:
Las actividades que se desarrollarán en el pueblo son aquellas en la que el coste por unidad sea más bajo. Lo mismo es cierto para la ciudad. Es decir, la mejora del transporte amplia la importancia de los costes unitarios de producción.

No dudo de que haya actividades que se puedan hacer a un coste más bajo en el pueblo pero a mí se me ocurren muy pocas: el silencio, el aire limpio o algunas experiencias culturales o turísticas. Cualquier otra actividad se enfrenta a fenómenos económicos de gran envergadura que definen el bienestar de que gozamos. Algunos de estos fenómenos son:

Las economías de escala.
El coste unitario se reduce al aumentar la cantidad producida.

Las economías de aglomeración. El coste unitario se reduce con la especialización que permite la aglomeración. Por ejemplo, ayer vino un fontanero a casa que tardó tres minutos en apretar tres radiadores que tenían una ligera fuga. Esa tarea me hubiese llevado a mí varias horas. Primero tendría que estudiar el problema, luego ver cómo se soluciona, luego averiguar si mis herramientas sirven para esa tarea, etc. Vivir en una ciudad permite que estos profesionales puedan hacer pequeñas tareas a muchas personas con gran eficiencia. A su vez, ellos pueden especializarse porque otras personas hacen otras tareas por ellos. Por ejemplo, reparales el coche. Por otra parte, la aglomeración permite compartir recursos costosos. El ejemplo está en una entrada anterior del blog sobre autopistas en la montaña leonesa.

Los flujos de innovación. Este fenómeno no lo entiendo muy bien pero hay cierta evidencia de que el número de personas y la actividad económica favorecen el aprendizaje y la innovación. Estos fenómenos reducen en gran medida el coste unitario de producción.


Epílogo: las mangas del chaleco

Se trata de un chiste muy malo en que un estudiante de Francés se inventa todas las traducciones. Traduce chaqueta como chaqueté, chaleco como chalequé. Entonces, el profesor le pide que traduzca las mangas del chaleco. El estudiante responde raudo: les mangués del chalequé. El profesor contesta: pues un ceré porque el chalequé no tiene mangués.

La idea de desarrollar pueblos remotos con costosas infraestructuras pagadas por los habitantes de las ciudades se parece al chaleco con mangas. Parece que se trata de crear una aglomeración urbana donde no existe olvidando los problemas de las que ya existen u otras que podrían existir en zonas menos alejadas de la primera.

miércoles, febrero 14, 2007

Dulzaina

Dulzaina. Revista de la Agrupación Leonesa de México A.C.
Marzo, 2007.

Cartas a través del atlántico: teoría y práctica sobre el subempleo universitario y la iniciativa empresarial

Rubén González y Carlos Arias

Estimado Carlos:
Me gustaría comentarte las extrañas sensaciones que he tenido en mi último viaje a León. Cenando con compañeros de estudios en la Universidad, algunos antiguos alumnos tuyos, entre las chuletillas y el Prieto Picudo percibí con tristeza ese conformismo que parece caracterizar a muchos leoneses y que nada nos aporta.
Tu lo sabes, todos son gente muy preparada, buenos estudiantes en la mayor parte de los casos y brillantes en alguno. Pues bien, resulta que todo ese talento y preparación les ha llevado a un empleo en el sector bancario. Siendo hijo de un empleado de Caja España no tengo una especial animadversión hacia la banca, sin embargo, me incomoda verles repartiendo billetes en una ventanilla o de director de oficina en el mejor de los casos. Creo que me preocupa porque yo también repartí billetes en una ventanilla y me parece que toda la preparación se desaprovecha en esas tareas.
Por otra parte, ¿dónde pueden buscar trabajo los jóvenes de León si no existen otras alternativas? Mientras yo vivía allí me hacía la misma pregunta. Ahora desde la lejanía a la tierra, con mayor sensibilidad y perspectiva para valorar los problemas de este nuestro León, creo que se debe a la carencia de cultura emprendedora de nuestros paisanos, especialmente de la juventud. Esta falta de iniciativa empresarial y reticencia a asumir riesgos es la que anquilosa a la juventud, la mejor preparada de la historia, en una vida en que el proyecto más excitante es adquirir una vivienda y sobrevivir con los 500 euros que les queden una vez pagada la hipoteca. Eso sí, todos lo decimos: "Como en León no se vive en ninguna parte".
Creo que es responsabilidad de los empresarios emprendedores apoyar las nuevas iniciativas y a la juventud en el desarrollo de sus ideas. Por otra parte, la Universidad debería mostrar modos diferentes de pensar y ampliar las expectativas de los estudiantes. Finalmente, los leoneses en general deberían dejar de quejarse y hacer algo de una vez por todas por la tierra.

Estimado Rubén:
Permíteme empezar con un ejercicio mental un tanto extravagante pero muy útil. Imagínate que por un extraño giro del destino Bill Gates y Steven Spielberg aparecen un día en León con todos sus talentos y preparación pero sin su riqueza. Cuando estas dos personas se dirijan a la oficina de empleo les preguntarán por sus cualificaciones: el primero dirá que es experto en ordenadores y empresario, el segundo que es director de cine. Puedes apostar que tardarán en recibir una oferta de empleo y cuando la reciban se parecerá a las que han recibido tus compañeros y a las que recibiste tú en su día: auxiliar administrativo, reparación de ordenadores personales, reportajes de boda. El ejercicio mental es interesante porque no es difícil imaginar a los dos símbolos mundiales del triunfo teniendo los mismos problemas que tus compañeros. Lo que es difícil es imaginar a Bill y a Steven teniendo los mismos problemas a medio plazo. Yo creo que no se añora lo que no se conoce y estas personas conocen otro mundo y otras posibilidades. Por tanto, cada día de su vida explorarían las oportunidades de mejora que les ofrecen su entorno por muy escasas que éstas parezcan. Tus compañeros, mis alumnos, no conocen más mundo que el que tu has visto estas navidades y no añoran otro. Es posible que sus familiares y amigos vivan de forma parecida. Han ido a la Universidad pero ésta es una institución que tarda décadas en asumir los cambios de su entorno. Por otra parte, la actitud de tus compañeros es más peligrosa que nunca. Mientras ellos reparten dinero en la ventanilla, el mundo de las finanzas cambia de manera dramática cada día e ignorarlo no les ayudará precisamente a conservar su empleo.
Yo no tengo la fórmula que convierta a León en California. De hecho, no creo que nadie la tenga aunque algunos aspectos del problema aparecen ya bien explicados en los libros de texto. Mi modesta propuesta es divulgar la existencia de oportunidades en cualquier lado, si te empeñas en buscarlas, y el hecho de que su búsqueda es una de las mejores experiencias vitales. Esta es la razón por la que te invito continuamente a que cuentes tu experiencia a mis alumnos. De hecho, a todos mis antiguos alumnos les pido lo mismo una y otra vez.

Estimado Carlos:
Compartiendo esa necesidad de apertura al exterior de la juventud leonesa me sigue quedando la duda de cómo esto puede ayudar a León. Independientemente del arraigo al terruño que nos caracteriza, dado el atractivo de los proyectos que se nos plantean en otras ciudades, quien salga y conozca otras lugares difícilmente regresará a León y por lo tanto estaríamos en el punto de partida.

Estimado Rubén:
Edward Glaeser, un economista de la Universidad de Harvard logró un gran avance en la comprensión del desarrollo regional y urbano cuando dejó de preguntarse ¿Por qué disminuye la población de Detroit? Y comenzó a preguntarse ¿Por qué queda alguien en Detroit? Tú proporcionas una contestación a ambas preguntas: unos emigran porque buscan otros horizontes mientras otros se quedan porque les compensa. Mi propuesta anterior está destinada a los que se quedan.

Rubén González es Director General Adjunto de Texdec S.A. en México D.F.
Carlos Arias es Profesor de Economía en la Universidad de León.

jueves, enero 25, 2007

Palotes y autopistas que pretenden cruzar la montaña leonesa de este a oeste

Palote es el nombre que reciben en Asturias diversos tipos de palas cortantes que se usa para remover la tierra. Es decir, una operación parecida al arado que se realiza en huertas pequeñas donde no entraría maquinaria. Cuando yo era un niño, me resultaba agradable observar a mi abuelo en esta tarea. Lo hacía con tanta facilidad y estilo que apetecía emularlo. Así se lo hacía saber y él me entregaba un palote menos pesado. Yo intentaba clavarlo en la tierra y me faltaba la fuerza de mi abuelo. A continuación, trataba de extraer la tierra y darle la vuelta y me faltaba su destreza y entrenamiento. A mis ocho o nueve años enseguida veía la parte más evidente del problema: mi abuelo tenía un palote mejor que el mío. En ese momento, le comentaba lo injusto de la situación y él me cedía su palote. Mientras él encendía un cigarrillo sin filtro, yo intentaba remover la tierra. El palote del abuelo mejoraba ligeramente las cosas pero mi falta de fuerza y destreza hacía que tras un par de intentos abandonase el trabajo.
La autopista que pretende cruzar la montaña leonesa se parece a mis desventuras con los palotes. Los abuelos que cultivan bien las huertas tienen buenas herramientas y las zonas desarrolladas autopistas. Por tanto, pongamos una autopista y seremos una zona desarrollada.
Es cierto que yo paloteaba mejor con la pala de mi abuelo y que probablemente habrá algún desarrollo en la montaña con una autopista. Por tanto, no podemos negar esas herramientas con el argumento de que no mejoran la vida de las personas. Sólo las podemos negar con otro argumento más sofisticado. El palote bueno mejoraba la productividad de mi abuelo mucho más que la mía, por tanto, debería tenerlo él y no yo. La autopista mejorará un poco la actividad económica en la montaña pero probablemente menos que en otro sitio, por tanto, debería hacerse en otro sitio. ¿Por qué la autopista sería más productiva en otro lugar? Por las mismas razones por las que la gente se asienta en otros lugares y no en la montaña de León. Algunas de estas razones son de tipo climático o geográfico. Sin embargo, las más interesantes son las relacionadas con el fenómeno de la aglomeración. Los productores y consumidores tienen la tendencia a asentarse en aglomeraciones urbanas. La aglomeración facilita los intercambios y la especialización, dos fuentes básicas del aumento de la productividad y del crecimiento económico. Si no viviésemos cerca de otras personas tendríamos que hacer tanto las tareas en las que somos más o menos diestros como las tareas que nos resulten más difíciles. Por otra parte, la aglomeración permite compartir el uso de productos con altos costes fijos y bajos costes variables. Por ejemplo, en un lugar en el que viven diez personas un puente de un millón de euros supone un coste de cien mil euros por persona. Probablemente, la infraestructura no se construirá y si se hace se usará poco. Si en vez de diez personas viven mil estamos hablando de un coste de mil euros por persona y si vive un millón un euro por persona. Por otra parte, la actividad económica que permite el puente también aumenta con el número de personas.
En resumen, las aglomeraciones urbanas constituyen una estrategia de especialización y ahorro de recursos que mejora el bienestar. Como consecuencia el crecimiento económico ocurre de modo natural en estos lugares.
Las ventajas económicas de las aglomeraciones urbanas son tan evidentes que necesitan poca discusión. Lo que realmente me deja perplejo es que la atención no se centre en las necesidades de las ciudades para asegurar la productividad, el crecimiento económico y el bienestar de las personas sino en cómo hacer que se traslade la población a lugares por los que no muestra una especial inclinación.

domingo, diciembre 31, 2006

Fijar población en el medio rural

Un escalofrío me recorre el cuerpo cada vez que oigo el término “fijar población”. Suena a imposición o incluso a castigo. Al escuchar el término me pregunto si, en un mundo con fronteras evanescentes, será posible desarrollar el ámbito rural a base de “fijar” a las personas. También me parece curioso que nunca se hable de hacer el medio rural atractivo o de atraer población.
La mayor parte de la población vivió de la agricultura y la ganadería durante siglos. Estas actividades requieren el uso de tierra que está perfectamente fijada. Como consecuencias, la población estaba fijada. Las actividades extractivas dependen de la existencia de un recurso natural. Por ejemplo, una mina. De nuevo, la mina está perfectamente anclada al terreno y la población estaba fijada al territorio de la mina. Las actividades industriales de gran escala, por ejemplo una planta siderúrgica, tienen ésta misma característica.
La “fijación” de la población al territorio se redujo, incluso en estas actividades, con la mejora de los medios de transporte. Hoy los mineros viven en León o Ponferrada y se desplazan a las explotaciones en las montañas. Incluso, los agricultores cosechan cultivos y subvenciones en los pueblos pero muchos viven en la ciudad.
Estos son los hechos. Ahora viene la modelización, la abstracción. ¿Cuál es la característica común a todas las actividades citadas? Dependen esencialmente de un activo (tierra, mina, factoría) que no se puede mover. ¿Existe otro tipo de activos? Sí, el conjunto de conocimientos útiles que tiene cada persona. Esos conocimientos son esenciales para la actividad productiva y se mueven con la misma facilidad con la que se trasladan hoy en día las personas. El caso extremo sería un escritor que trabaja con su ordenador conectado a Internet a través de una línea móvil. Esta persona puede elegir su lugar de residencia sin ataduras a la tierra, a un recurso natural o a un activo inmobiliario.
Los dirigentes de la ciudad donde vivo llevan años o quizás décadas soñando con la llegada de un gran inversor que cree miles de puestos de trabajo y solucione todos los problemas. Obsérvense las connotaciones míticas de la solución que se busca y compárese con otras estrategias racionales que mencionaré más tarde. Este afán les ha llevado a ser engañados sucesivamente por un supuesto inversor americano (Biomédica), por el PP (Escuela de Pilotos) y, probablemente, por el PSOE (INTECO). Seguro que hay más casos pero no los recuerdo. ¿Qué ventajas ven los políticos en estas inversiones millonarias? Una ventaja es que fijan población. Los empleados de estas grandes empresas se ven obligados a vivir en la ciudad con independencia de la ausencia de alcantarillado, el urbanismo patético, la suciedad o la incompetencia policial. Es decir, los trabajadores llegan, se compran el piso que haya al precio que se les pide y soportan todo lo demás. Este es el sueño de todo dueño del suelo o político municipal que, muy a menudo, son la misma persona. Espero que os deis cuenta de que he identificado a los beneficiarios de la fijación de población.
¿Habría otra alternativa para fijar población? ¿Cómo se podría atraer al escritor mencionado anteriormente? Supongo que ofreciéndole un entorno agradable, alcantarillado, calles limpias, policía efectiva, control del ruido y la polución, civismo o vivienda a precios razonables. Sin embargo, todas estas complejas cuestiones se consideran últimamente la bandera de retrógrados. Estas actividades todavía aparecen en los manuales de economía pública como las funciones básicas y la razón de ser de los ayuntamientos. Supongo que en las próximas ediciones desaparecerán estas funciones y aparecerán algunas que yo no entiendo pero que consumen ingentes recursos. Por ejemplo, la integración multidisciplinar sostenible. Estas otras funciones tienen la ventaja de que son difíciles de definir, imposibles de medir y, por tanto, no evaluables. En otras palabras, todo el mundo ve circular las aguas negras en la dirección contraria a la que deberían pero nadie ve los fracasos en la integración multidisciplinar sostenible.

Terminaré con algunos ejemplos locales

Alcantarillas (mi favorito)
Cuatro gotas de aguas y las alcantarillas de la calle Mariano Andrés sacan las aguas fecales hacia fuera. Lo mismo ocurre en el fantástico polígono que se está desarrollando al lado de la Universidad. Los compradores potenciales deberían pasear un día de lluvia por el barrio.

Seguridad ciudadana
Los actos de vandalismo no son numerosos pero existen y nadie los persigue. La pasividad de la policía local daría para una serie de televisión.

Precio de la vivienda
Los ayuntamientos son cómplices de los dueños del suelo. De hecho, el ayuntamiento suele obtener algún tipo de propiedad en todo desarrollo urbanístico. Por tanto, está interesado en que el solar obtenido tenga un precio alto. La estrategia que siguen es aprobar la urbanización del suelo con cuentagotas. Por ejemplo, mirad la enorme extensión de suelo que queda entre la Universidad, el Polígono X y la ronda este. ¿Qué están esperando? El lenguaje que usan es delicioso: “El mercado no absorbería un nuevo desarrollo urbanístico”. La frase completa es: “El mercado no absorbería un nuevo desarrollo urbanístico al precio actual”. Es decir, debería bajar el precio del suelo y eso no me interesa. Prefiero que hagan el INTECO y que la gente se dé de bofetadas por los pisos que yo y mis amigos les ofrezcamos al precio que a nosotros nos venga bien. Sin embargo, puedo escribir una entrada del Blog sobre el más que probable fracaso del INTECO.

jueves, diciembre 28, 2006

Libertad de elegir: la incompetente intervención en Air Madrid

Hace cuatro años decidí comprar un automóvil de tamaño medio que me permitiese hacer viajes por la península ibérica e incluso por Europa con cierta comodidad y seguridad. La casa Mercedes tenía un coche de ese tipo y acudí a un concesionario a verlo. En el concesionario y en el taller adyacente reinaba un silencio y una limpieza impresionantes. También eran impresionantes los precios de los coches que a mi me gustaban. Por lo tanto, abandoné raudo el recinto y acudí, con la cabeza baja, a comprarme un SEAT. En la manzana donde vivo hay un taller que vende y repara coches de lujo usados previamente en países europeos avanzados. El ruido, las chispas y el humo en los alrededores se asemejan al infierno que me describían quienes me enseñaron los rudimentos de la religión católica. Los coches que vende tienen un aspecto fantástico. Sin embargo, cada pocos minutos aparece una grúa arrastrando algún coche que se ha quedado parado en alguna carretera en el momento más inoportuno. El coche que trae la grúa entra en el taller y se repara, casi en el acto, a base de martillazos. De hecho, los martillazos se pueden oír durante todo el día desde cientos de metros de distancia. Recordad que en el taller de Mercedes no se oían martillazos. Si alguien tiene alguna duda de que esta historia es cierta le invito a visitar conmigo un concesionario Mercedes y el taller de mi vecino.
El caso es que existe un cliente que va al concesionario Mercedes y paga una importante suma por un servicio de gran fiabilidad. Por otra parte, existe otro cliente que paga una cantidad mucho menor por tener un coche que pueda enseñar en el pueblo pero con un grado de fiabilidad mucho menor. Este estado de cosas es aceptado con gran naturalidad por la población y por el gobierno. Una pregunta clave es cuál es el límite inferior de la fiabilidad. Una respuesta razonable es que el límite lo marca la seguridad del resto de los usuarios de la carretera. Alegando este motivo, el gobierno ha instaurado las denominadas inspecciones técnicas de vehículos. El coche puede pararse en la carretera, no arrancar o tener los asientos raídos pero no puede tener problemas graves de frenos, suspensión, dirección o riesgo de una rotura estructural en marcha. El pasado 7 de Diciembre mi modesto SEAT pasó su primera inspección técnica de vehículos sin un solo fallo y con alta puntuación. En el mismo instante, un coche parecido a los que vende mi vecino fue remolcado por una grúa al perder su derecho de circulación en la línea de inspección paralela a la mía. Yo creo que uno puede tener dudas sobre el nivel de exigencia de la inspección técnica pero no sobre su existencia.
En resumen los clientes pueden elegir entre un producto de alto precio y alta fiabilidad y otro producto que presenta una combinación con un nivel más bajo tanto de precio como de fiabilidad.
En estas circunstancias, ¿Ayudaría al alguien el prohibir la venta de los coches de precio bajo? La mayoría de los clientes de los coches de precio bajo saldrían perjudicados ya que no podrán comprar los de precio alto. Los usuarios que comparten la carretera con los clientes de los coches de bajo precio estaban y siguen estando protegidos por la normativa de inspección técnica de vehículos. El único ganador claro es el concesionario oficial de la marca Mercedes ya que los usuarios más ricos de los coches de bajo precio pasarían a comprar los coches caros.
El asunto de Air Madrid es muy parecido. Nadie ha dicho que los aviones hayan estado a punto de precipitarse al Atlántico. De hecho, existe un programa gubernamental similar al de la inspección técnica de vehículos que limita esta posibilidad. Además, los pilotos y los dueños de los aviones no tienen ningún incentivo para que ocurra una desgracia. ¿Qué pasó entonces?
Simplemente, Air Madrid estaba haciendo un servicio barato con un número limitado de magníficos aviones. Como consecuencia, cuando aparecía una avería en vez de cruzar el atlántico con el avión averiado cancelaban el vuelo o lo retrasaban hasta que hubiese otro avión disponible. En su afán de cubrir muchas rutas con pocos aviones descuidaban algunos alementos secundarios del mantenimiento. Por lo tanto, los aviones tenían un aspecto menos cuidado que los de los competidores y tenían que cancelar servicios en momentos y lugares inoportunos.
¿Quién gana con la paralización de Air Madrid? La mayoría de sus clientes no podrán volar en una compañía competidora por sus altos precios. La seguridad no ha aumentado porque nunca ha estado en entredicho. Como en el caso de los coches, únicamente los competidores de Air Madrid han ganado.
¿Qué hubiera ocurrido si no se hubiese intervenido más allá de la inspección técnica?
Los retrasos continuarían, los clientes se darían por enterados y bajaría la demanda de asientos en Air Madrid. Air Madrid podría bajar de nuevo el precio para mantener los clientes. Es decir, ofrecer un servicio para gente con muy poco dinero y muy poca prisa o mejorar la fiabilidad y ofrecer un servicio para gente con más dinero y más prisa. Es decir, no hubiera habido ninguna consecuencia dramática.
Por cierto, las aerolíneas más consolidadas hacen exactamente lo mismo con menos aspavientos. En un día normal, se pueden comprar billetes para cruzar el atlántico en clase turista con precios que van de los 300 a los 2000 euros. Por supuesto, los billetes llevan una letra que dice que tipo de tarifa has pagado. Cuando un avión se estropea, por ejemplo en Buenos Aires, algunos pasajeros pueden ser recolocados inmediatamente en aerolíneas competidoras a un alto coste para la compañía. Otros pasajeros viajarán, a coste cero para la compañía, en las horas y días siguientes en los asientos libres de los vuelos de la misma compañía. ¿Quién viajará inmediatamente? ¿Quién estará unas horas o unos días en el aeropuerto de Buenos Aires?

miércoles, noviembre 01, 2006

Sesenta litros de agua

La ministra de medio ambiente ha propuesto subir el precio del agua para las cantidades consumidas que superen un determinado umbral. Algunos medios de comunicación han hablado de sesenta litros por persona y día. El análisis de esta propuesta en los medios de comunicación es, por decirlo suavemente, lamentable.
Algunos han interpretado que se va a poner algún tipo de restricción al consumo de agua. De hecho, lo que se pretende es una subida sustancial del precio del agua. Algunas reflexiones ayudarán a entender el verdadero alcance de la medida.
Si los primeros sesenta litros se cobran a un euro y los restantes a dos euros, el precio por litro relevante es de dos euros para los que consuman más de sesenta litros. Cuándo tengas que poner una vez más el lavavajillas o ducharte debes tener en cuenta la cifra de dos euros y no la de un euro.
Cobrar un euro por los sesenta primeros litros es equivalente en términos monetarios a cobrarte toda el agua que consumas a dos euros y darte una ayuda de sesenta euros (un euro que te ahorras en cada uno de los sesenta primeros litros). La ayuda de sesenta euros la recibe tanto el que consuma sesenta litros como el que consuma seiscientos, el pobre o el rico. De hecho, quienes consuman menos de sesenta litros recibirán una subvención menor.
En resumen, cobrar el agua al precio alto es una buena medida para que la gente la use con mucho cuidado. Sin embargo, el tramo a un euro es un simple truco para enmascarar la subida de precio.
Un asunto clave poco discutido es que el ochenta por ciento del agua se destina al riego. Los precios del agua al sector agrario suelen ser muy bajos. Frecuentemente, se paga el agua con una especie de tarifa plana que no proporciona ningún incentivo al uso racional de tan precioso elemento. Sin embargo, a nadie se le ha ocurrido anunciar que se será más severo con el consumo del agua en la agricultura y que los precios del agua para ese uso subirán sustancialmente. De hecho, no hay ninguna razón para que el precio del agua de riego no sea el mismo que para usos urbanos una vez descontandos los costes de hacerla potable.